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2016: Año de elecciones y retos para los dominicanos

Santo Domingo. Agencia PL. | 30 de Diciembre de 2016 a las 13:17

El 2016 fue un año de elecciones para los dominicanos y también una etapa de retos que muestran cuanto falta por hacer.

Las elecciones generales (presidenciales, congresionales, municipales y de diputados de ultramar) se celebraron el domingo 15 de mayo de 2016.

Fue la primera vez en que participaron mujeres como candidatas presidenciales y en que todas sus autoridades fueron elegidas de forma simultánea y directa.

En los comicios participaron 26 partidos, un movimiento provincial y siete municipales para elegir cuatro mil 213 cargos del Poder Ejecutivo y del Legislativo.

Eligieron al Presidente y la Vicepresidenta; 32 senadores, 190 diputados y 20 representantes al Parlamento Centroamericano con sus suplentes.

También salieron electos 158 alcaldes y vicealcaldes, mil 164 regidores y sus suplentes, 234 directores y 730 vocales para distritos municipales y rurales.

El presidente Danilo Medina logró su reelección, encabezando de esa manera el tercer gobierno consecutivo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Pero para conseguir su segundo mandato hubo que cambiar la Constitución que prohibía la reelección consecutiva y ello generó crisis en su partido y con aliados.

Para superar la crisis interna negoció con el tres veces presidente Leonel Fernández, que aspiraba a postularse, y mantuvo como vicepresidenta a Margarita Cedeño.

Respecto a otras fuerzas perdió el apoyo de los reformistas pero logró una alianza con el Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Esta vez la reelección abarcó también a más del 80 por ciento de los senadores y a la mitad de los diputados y alcaldes con un incontrolado derroche en la campaña.

Para el movimiento Participación Ciudadana, la reelección manipuló organismos estatales, afectó la institucionalidad democrática, y usó presupuesto del Estado.

La oposición criticó al gobierno por inseguridad ciudadana, poca transparencia, escándalos por corrupción y mantenimiento de la impunidad.

En su campaña electoral, Medina tuvo a su favor el crecimiento económico del siete por ciento logrado durante su primer mandato, un parámetro que hoy disminuye.

También se aprovechó del resultado de una lucha popular anterior que fijó dedicar el cuatro por ciento del PIB a la Educación, lo que le permitió construir escuelas.

Asimismo se benefició del impetuoso crecimiento del turismo, del alto nivel de remesas y del crecimiento del consumo que activaron la economía y crearon empleos.

Otra práctica que le valió fue la multiplicación de proyectos que partieron de visitas y otorgamiento de préstamos a comunidades rurales y pequeños empresarios.

Pero el crecimiento alcanzado no fue inclusivo, no generó desarrollo parejo y el país sufre hoy profundas desigualdades en el reparto de renta y riqueza.

Aunque el Gobierno insiste en haber disminuido la pobreza, y uno de cada tres dominicanos permanece por debajo del índice de pobreza.

Están estancados los salarios, se ha depreciado la moneda, suben los impuestos y el país se endeuda cada vez más.

Nada se hace para mejorar las exportaciones que deberían ser el centro del desarrollo, denuncian sectores empresariales como los Industriales de Herrera.

Se está produciendo gran concentración de ingreso y patrimonio y eso lleva al empobrecimiento de la gran mayoría de la población, alertó el economista Luis Vargas.

Además, la productividad de los trabajadores está siendo apropiada por los patronos, que aumentan el ingreso real, pero bajan el salario de los obreros, dijo.

Hay una sobrevaloración de la tasa de cambio para abaratar importaciones y encarecer bienes exportados, explicó.

Paralelamente se ha recagardo de impuestos a los pobres pero no se combaten las prácticas de evasión fiscal ni se reduce las exenciones fiscales a ricos, indicó.

El uso de esos mecanismos impide una mejor distribución de la renta con equidad y justicia y que ocurran cambios en el país a favor del pueblo, dijo.

La desigualdad socioeconómica también incide en los indicadores de salud y se refleja en las altas tasas de mortalidad infantil y materna

El director del Servicio Nacional de Salud, Nelson Rodríguez, reconoció como una vergüenza tasas de 106 muertes maternas y de 31 niños por cada 100 mil nacidos vivos.

A pesar de que el país tiene cada año más mujeres capacitadas, exhibe la tasa de participación económica femenina más baja de Latinoamérica.

Según datos oficiales, la tasa de desempleo es del 23 por ciento en mujeres y del 7,9 por ciento en hombres.

En tanto la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) observó deterioro de los derechos fundamentales en el 2016.

Ello se manifestó en la manipulación de las elecciones, la corrupción, la ineficiencia de la justicia y la pena de muerte aplicada ilegalmente, aseguró.

Al respecto denunció que unas 200 ejecuciones extrajudiciales (o mal llamados intercambios de disparos) han sido perpetradas por la policía.

También el año ha sido desastroso en tribunales del país por la corrupción de jueces y varios escándalos, consideró la Fundación Institucionalidad y Justicia.

Como ejemplo cita a funcionarios que no declararon bienes, un proceso por corrupción inconcluso (caso Félix Bautista) y el soborno de empresas brasileñas. En tanto ocurre que el Parlamento ha dejado pasar el tercer proceso electoral sin haber creado una ley electoral y otra de partidos, para ordenar los comicios.

Los senadores supieron, sin embargo, este año aumentarse el sueldo de 250 mil a 320 mil pesos (de cinco mil 400 a seis mil 900 dólares).

Además, no hicieron nada ante el escándalo que involucró a senadores en el tráfico de influencias por la aprobación del contrato de compra sobrevalorada de aviones.

Un análisis publicado destacó que el país ocupa el último lugar en la educación, según evaluó la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico.

También aparece en último o penúltimo lugares en evaluaciones internacionales sobre accidentes de tránsito, niveles de corrupción, ética empresarial e institucionalidad.

En octubre y noviembre últimos el país sufrió el efecto de intensas lluvias y hubo inundaciones y crecidas en el norte, el centro y el oeste.

Miles de viviendas quedaron anegadas, decenas de miles de personas resultaron desplazadas y muchas familias quedaron en la miseria.

La lluvia destruyó carreteras, aproches de puentes y muchas estructuras y sembrados sufrieron daños, lo que tendrá consecuencias en la economía.

El suceso puso a prueba a Medina, que reaccionó preocupado por las poblaciones afectadas y hacia ellas movió recursos y destinó fondos urgentes.

En el plano externo, Medina logró que la Asamblea General 46 de la Organización de Estados Americanos aprobara un desagravio por la invasión estadounidense de 1965.

Además, en el 2016 República Dominicana ha ejercido la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que en enero pasa a El Salvador.

* Corresponsal de Prensa Latina en República Dominicana.


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