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México lidera sitios patrimoniales en América Latina

Ciudad de México. Por Mayra Pardillo Gómez*/PL | 12 de Enero de 2017 a las 10:49

México es el primer país de la región de América Latina y el Caribe en cuanto a patrimonios y el sexto a nivel mundial, con un total de 34 sitios registrados por la Unesco, solo detrás de Italia, España, China, Francia y Alemania.

Pero esta presentación, avalada por cifras frías, es incapaz de demostrar la singularidad de un país donde se conjugan cultura, arquitectura y bellezas naturales.

En 1987 la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró seis sitios Patrimonio de la Humanidad.

El Centro Histórico de la Ciudad de México y Xochimilco es uno de ellos, así como la ciudad prehispánica de Teotihuacán, ubicada en el Estado de México, donde se alzan las impresionantes pirámides del Sol y la Luna.

Pocos años después fue seleccionada con esa condición la ciudad prehispánica de Chichén-Itzá, situada en el sureño estado de Yucatán.

Las Islas y áreas protegidas del Golfo de California se incluyeron en 2005 en la Lista de la Unesco, un año después se incorporó el Paisaje de agaves y antiguas instalaciones industriales de Tequila. Es de la planta de agave o maguey de donde se extrae la reconocida bebida mexicana.

Aparecen en el prestigioso inventario la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, el Camino Real de Tierra Adentro y el Sistema hidráulico del Acueducto del Padre Tembleque (el único seleccionado en 2015).

Con la elección del Archipiélago de Revillagigedo (2016), protegido por las leyes nacionales desde 1994 bajo la categoría de Reserva de la Biosfera, México alcanza los citados 34 lugares.

De ellos, 27 son culturales, seis naturales y uno mixto (la Antigua Ciudad Maya y el Bosque Tropical Protegido de Calakmul, en Campeche).

Mientras, que con la inscripción el pasado año de la charrería, tradición ecuestre, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el país ya cuenta con ocho reconocimientos de este tipo.

Actualmente, la práctica de la charrería en México incluye cerca de dos mil eventos anuales, en los que participan alrededor de mil asociaciones charras. También figuran entre los considerados intangibles las Fiestas Indígenas dedicadas a los Muertos, la Cocina Tradicional Mexicana, la Fiesta de los Parachicos y el Mariachi, entre otros.

PARA MUESTRA UN BOTÓN

Imposible describir en poco espacio cada uno de los más de 30 sitios patrimoniales de esta nación, por lo que se escogió a algunos de ellos, porque como dice un viejo proverbio popular 'para muestra un botón'.

La charrería es un claro ejemplo de la diversidad de las expresiones que surgen a raíz del encuentro de las culturas que dan origen a México y cuyo nacimiento se remonta al siglo XVI.

En esa fecha y como resultado del auge de las haciendas ganaderas en el centro y norte del país, nace la convivencia entre los vaqueros de las diferentes fincas, al reunirse para inventariar y marcar el ganado de cada propiedad.

Otro sitio es la ciudad prehispánica de Uxmal que cumplió el pasado 7 de diciembre 20 años como Patrimonio Mundial, al ser catalogada como uno de los asentamientos más importantes de la cultura maya.

La disposición de sus edificios, construidos entre los años 700 y 1000 de nuestra era es muestra de los conocimientos sobre astronomía de dicha etnia, señalan expertos.

Enclavada en el sur del estado de Yucatán, Uxmal fue fundada en el año 700 y en su apogeo llegó a tener cerca de 25 mil habitantes en una extensión de 12 kilómetros cuadrados.

Entre sus estructuras más representativas están la Pirámide del Adivino, el Cuadrángulo de las Monjas y la Casa de las Palomas.

La Pirámide del Adivino, también es llamada del hechicero, del enano o del gran Chilán, nombres provenientes de una leyenda.

Es el mayor monumento de la ciudad, con una altura de 35 metros y un ancho de 53,5.

Consta de cinco estructuras de diferentes épocas y cada una de ellas tiene su propio templo.

Es muy difícil dejar fuera de esta breve reseña al Archipiélago de Revillagigedo, el último de los elegidos por la Unesco.

Está situado en el estado de Colima, en el Océano Pacífico, al sur de la península de Baja California, compuesto por cuatro islas: Socorro, San Benedicto, Roca Partida y Clarión.

Es un área nacional protegida y Reserva de la Biosfera.

La Unesco lo inscribió por la conservación de la diversidad biológica, ya que en la zona viven especies amenazadas.

Sus aguas poseen abundancia de tiburones, rayas, ballenas jorobadas, peces, tortugas marinas y langostas, además de mamíferos y aves marinas.

En las islas habitan más de 200 plantas y 60 vertebrados, un tercio de ellos endémicos.

México tiene 77 áreas protegidas, de las cuales la Unesco ya reconoció a siete de ellas como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Después de un recorrido por cualquiera de estas zonas no caben dudas de que México merece este primer lugar y de que tampoco quien haya visitado el país podrá escapar al embrujo de su gastronomía.

Su colorido y variedad, unido al delicioso olor que desprenden sus platillos, hacen de la cocina mexicana algo particular.

No por gusto ostenta la categoría de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, concedido por la Unesco, el 16 de noviembre de 2010.

Está integrada por un conjunto de platillos endémicos del país que forman parte de las tradiciones culinarias y que derivan tanto de la cocina mesoamericana como de la europea, incluso de otras.

La base de la comida actual es la misma que la existente en la época prehispánica, con un uso preponderante del maíz, frijoles, chiles (ajíes picantes), tomates y diversas aves, hierbas, además de insectos y condimentos mexicanos.

Si sube a una de las trajineras (embarcaciones adornadas con variados colores y nombres de mujer) que surcan el Lago de Xochimilco ese momento de ocio estará premiado con música de Mariachi, otro de los patrimonios intangibles de México.


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