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Modelo capitalista causa tragedias como la de Bolivia

La Paz, Bolivia. Varias agencias. | 9 de Febrero de 2008 a las 00:00
El presidente de Bolivia, Evo Morales, culpó este sábado al sistema capitalista mundial de la devastación de la zona donde torrenciales aguaceros, que afectan a seis de las nueve regiones del país, han dejado de noviembre a la fecha 51 muertos y 47,117 familias damnificadas. "Los fenómenos climáticos ya no son por culpa de ninguna autoridad, pero sí es culpa de un sistema, de un modelo económico, el capitalismo, que trae estas consecuencias climatológicas, cambios climáticos, que finalmente la gente pobre debe pagar", dijo el mandatario. Morales expresó su denuncia durante la entrega de equipos pesados donados por el gobierno japonés, los cuales serán destinados a la atención de emergencias viales causadas por los aguaceros. El jefe de Estado formuló tales acusaciones en septiembre último en Naciones Unidas y luego en diversos foros internacionales ha cuestionado los daños a la "Pacha Mama" (Madre Tierra). Señaló como el mayor contaminador del mundo a Estados Unidos, que se niega a reducir las emisiones causantes del calentamiento global al alegar un efecto negativo en su economía. Los temporales causados por el fenómeno climático La Niña han provocado inundaciones y turbiones en los departamentos de La Paz (oeste), Cochabamba (centro), Santa Cruz (este), Chuquisaca (sureste), Beni (noreste) y Pando (norte), donde el gobierno ha declarado "alerta roja". El canciller David Choquehuanca exigió días atrás a los países más desarrollados a apoyar a Bolivia, porque son ellos los responsables del cambio climático y de provocar lluvias y temporales. Morales visitará el próximo martes a los damnificados por los aguaceros e inundaciones en el departamento del Beni, confirmó Alex Contreras, vocero gubernamental. Contreras anunció el recorrido del mandatario por varios campamentos de evacuados, aunque negó la eventual declaración de ese territorio como zona de desastre regional. El viernes, el jefe de Estado recibió un informe de los ministros que evaluaron la situación en dicha región, donde supervisaron además la repartición de la ayuda humanitaria nacional y foránea. El portavoz instó a las autoridades benianas a deponer sus diferencias políticas con el gobierno, para optimizar el trabajo conjunto y priorizar la atención a las familias afectadas. Unos tres mil de esos conglomerados conviven en 26 campamentos de la ciudad de Trinidad, amenazada con inundarse por el desborde del río Ibare. La capital del departamento de Beni vive en estado de emergencia debido a las filtraciones en su anillo de contención, que motivó una evacuación masiva y afectaciones a unas 10 mil 700 familias. Según Carlos Delin, director regional del Centro de Operaciones de Emergencia, los aguaceros pronosticados para los próximos cinco días incrementan el peligro de que las aguas sobrepasen el dique. Las Fuerzas Armadas refuerzan el anillo que circunvala Trinidad con unos cinco mil sacos de arena, para evitar la inundación. Varias comisiones supervisadas por autoridades de Defensa Civil laboran en la atención a los damnificados por estos desastres. Varios ministros del gabinete presidencial supervisan las labores preventivas, que incluye la construcción de campamentos en zonas elevadas y la distribución de la ayuda humanitaria. A su vez, el Poder Ejecutivo divulgó el uso de unos 105 millones de dólares del Presupuesto General de la Nación para atender a las familias afectadas por estos desastres. Entre enero y marzo de 2007, las lluvias afectaron a 600 mil bolivianos, causaron 56 muertes y costaron pérdidas de 443,3 millones de dólares.

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