Averiguan pérdida de miles de botellas de agua en Puerto Rico

San Juan. Agencia PL | 13 de Septiembre de 2018 a las 08:36

La Administración de Servicios Generales (ASG) de Puerto Rico investigará, en medio de una indignación generalizada, por qué solicitaron en abril pasado miles de botellas de agua que quedaron hasta este jueves a la intemperie.

La denuncia de la existencia de 20 mil paletas con botellas de agua potable expuestas en una pista del aeropuerto regional de Ceiba (oriente) ha hecho saltar la indignación en contra del gobierno puertorriqueño, ya que por meses miles de personas carecieron de agua potable a consecuencia de la devastación ocasionada hace casi un año por el huracán María.

El administrador de la ASG, Ottmar Chávez, afirmó que un empleado de carrera de esa agencia realizó el pedido del líquido a la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA, siglas en inglés), que publicó en abril en su página web que tenía disponible los suministros.

Las cajas de agua, calculadas en un millón, pertenecían a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), que declaró la mercancía como un exceso, por lo que GSA abrió una convocatoria para que otras agencias reclamaran el agua.

El controvertido secretario de Seguridad Pública, Héctor M. Pesquera, aclaró que el líquido no llegó como respuesta del gobierno luego del huracán María, que arrasó la zona el 20 de septiembre de 2017, pese a que la convocatoria de GSA especificó que el cargamento ya estaba en Puerto Rico.

El país tomó conciencia de la pérdida del agua luego que el martes un piloto que la había observado en abril distribuyó por las redes sociales unas fotografías de las paletas en una pista del aeropuerto, donde otrora operó la base naval estadounidense de Roosevelt Roads.

Curiosamente, el alcalde de Ceiba, Angelo Cruz Ramos, dijo que estaba en conocimiento de la existencia de las 20 mil paletas, de las cuales solo se distribuyeron 700 a algunas agencias públicas y municipios, y que no es necesario hacer una pesquisa.

Aunque las botellas de agua potable expiran dentro de un año, se dañaron debido a que quedaron expuestas desde abril pasado.

Mientras, la portavoz de prensa de FEMA, Deliris Aquino, advirtió que no recibirá el cargamento porque 'el agua no es nuestra', luego de haberla devuelta a GSA.

El agua, según informó Chávez, tiene mal olor, entre otras cosas, ya que también se alega una descomposición de su sabor.