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Desastre nacional en Bolivia

Trinidad, Bolivia. Varias agencias. | 12 de Febrero de 2008 a las 00:00
Desastre nacional en Bolivia
El gobierno de Bolivia declaró este martes el estado de "desastre nacional" por las graves inundaciones que azotan al país, con un saldo hasta ahora de 52 muertos cuatro se encuentran desaparecidas y 56.634 familias quedaron damnificadas, y que han puesto en riesgo especialmente a la ciudad amazónica de Trinidad. El presidente Evo Morales decretó el desastre tras sobrevolar la zona afectada en el noreste, la región amazónica del Beni y su capital, Trinidad. Allí, hay varios barrios completamente anegados, la gente sobrevive prácticamente con el agua al cuello, miles de familias están viviendo en campamentos y se han producido elevadas pérdidas ganaderas, la más importante fuente de ingresos en la zona. Además, el gobierno solicitó 79 millones de dólares de ayuda internacional y anunció que debe programar su presupuesto para atender la emergencia y reconstruir los daños. Los daños causados en Bolivia por "La Niña", que según varias fuentes son más graves que los provocados el año pasado por "El Niño", mantendrán al país en situación de desastre hasta unos seis meses más y la reconstrucción puede durar hasta un año. El decreto autoriza a los ministerios del área económica a gestionar, negociar y promover la financiación de los recursos necesarios en fuentes internas y en la cooperación internacional, con cuyos representantes se reunieron el martes las autoridades para pedir más ayuda. La decisión gubernamental permitirá a los municipios y a las prefecturas (gobernaciones) modificar sus presupuestos y efectuar licitaciones directas para atender a los damnificados. La declaratoria fue recibida con beneplácito por los pobladores del departamento amazónico del Beni, cuya principal ciudad, Trinidad, se encuentra seriamente amenazada por las aguas, razón por la cual existe un plan de evacuación a tierras altas de personas y ganado. "En la ciudad de Trinidad se instalaron 300 carpas y se distribuyeron 80 toneladas de alimentos y vituallas; además están trabajando brigadas de socorro con la cooperación de helicópteros de Brasil", afirmó el portavoz del Palacio Quemado, Alex Contreras, al resumir la situación de esa ciudad. Las labores de contingencia son dirigidas en Beni por la ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivera, según Contreras. La medida también es extensiva a las regiones de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija. Sólo Pando, en el extremo norte de Bolivia, está al margen de la declaración. Trinidad bajo las aguas La ciudad de Trinidad, en el departamento amazónico de Beni y fronterizo con Brasil, se ha convertido en el principal foco de atención, por el riesgo de una inundación. Las autoridades alistan una eventual evacuación masiva de Trinidad, capital del amazónico departamento de Beni en el nordeste donde ríos crecidos inundaron barriadas y están a punto de anegar a la ciudad, dijo en rueda de presa el martes, el ministro de Defensa, Walker San Miguel. El ministro informó que el gobierno presentará en 30 días un plan de reconstrucción de las zonas más afectadas lo que obligará a reprogramar el presupuesto nacional para atender las emergencias. La preocupación principal está ahora centrada en Trinidad, donde habitan cien mil personas, y donde desde el lunes las aguas han comenzado a rebasar el dique de contención que la protege, tras las catorce horas de lluvias continuas vividas ese día. Los barrios periféricos de Trinidad están bajo las aguas y la ciudad está casi paralizada debido a la emergencia y al deficiente suministro de agua potable. El río Mamoré, llegó al tope de un terraplén que bordea la ciudad como protección y obreros colocaban apurados sacos con arena para incrementar la altura. Desde la carretera, repleta de carpas de evacuados, se observan techos casas y autos sumergidos en extensos barrios inundados. Vacas ahogadas y pescados muertos flotan en las calles anegadas. Un periodista de Efe constató hoy en Trinidad que el agua, en un nivel de 50 centímetros, llegó hacia su zona industrial, donde los obreros de algunas fábricas comenzaron a evacuar el equipo de sus oficinas. Según el municipio de Trinidad, la cifra de personas que pasará a vivir en carpas en estos días subirá a 25.000, la cuarta parte de su población. En Beni hay 12.603 familias damnificadas, cifra que supera la región oriental de Santa Cruz, la más extensa y rica del país, que ha reportado oficialmente la existencia 18.686 grupos familiares afectados, según datos ofrecidos hoy por Defensa Civil. La ministra de Agricultura, Susana Rivero informó el martes que las crecida de ríos en la región obligaron a abrir boquetes en el terraplén para prevenir inundaciones de más barrios. Rivero dijo que el gobierno reprogramará créditos a los agricultores y ganaderos y anunció una pausa en el saneamiento de tierras "hasta que baje el nivel de las aguas". Las inundaciones en Beni son peores que las del año pasado, cuando el país fue castigado por El Niño, según autoridades locales. Argentina, Brasil, Perú, Chile, Estados Unidos, Japón, Venezuela y el Vaticano enviaron ayuda a los damnificados. Helicópteros de Brasil, Chile y Venezuela rescatan personas que quedaron aisladas por las aguas. Yolanda Seme relató a la AP que hace un mes y medio ha sido evacuada a una carpa de dos por dos metros donde tiene dos catres en lo que se apiña con sus once hijos. Incluso en los campamentos de evacuados, el nivel de las aguas llega a los tobillos. Confirmó el peligro que existe por las persistentes lluvias que están a punto de hacer colapsar un dique denominado "anillo de protección" y que de romperse pondría en riesgo a alrededor de 30.000 personas, en la parte baja de esa ciudad de más de 300.000 habitantes. Según el decreto, el Ministerio de Planificación deberá entregar en 30 días un plan de reconstrucción nacional y garantizar la distribución de alimentos y víveres para los damnificados. Ocho departamentos afectados Aunque la situación más crítica está en Bení, donde 12.000 familias están afectadas, las inundaciones producidas por el fenómeno climático La Niña, también impactaron a los otro ocho departamentos. Un total de 57 municipios fueron declarados en alerta roja, el nivel máximo que implica poner en marcha planes de evacuación. Según la Defensa Civil, 43.000 familias fueron afectadas por la emergencia en todo el país. El gobierno aún no estimó los daños en sector agrícola, agropecuario y carreteras, pero organizaciones empresariales estimaron que solo en Santa Cruz, la región agroindustrial más importante, más de 250 millones de dólares se perdieron en la agricultura y pronosticaron escasez de alimentos. Esa región del este de Bolivia es otra de las más castigadas, informaron autoridades. El viceministro de Defensa Social, Hernán Tuco dijo que el gobierno se reunió con diplomáticos y funcionarios de organismos internacionales y les solicitó 79 millones de dólares para encarar las emergencias y reconstruir el país. Además del Beni, las regiones más afectadas son el rico departamento de Santa Cruz (este), donde se temen cuantiosas pérdidas económicas por la crecida de los ríos que han anegado extensos sembradíos, particularmente de soja, su principal producto de exportación. También la zona cocalera del Chapare, en el centro de Bolivia, sufre de severas inundaciones que, según los últimos datos de la estatal Defensa Civil, afecta a casi 10.000 familias. En la zona central de Cochabamba, la cifra es de 9.325, seguida de Chuquisaca (6.956) y La Paz (4.903), entre las más importantes. De las 52 muertes provocadas por La Niña, según el mismo informe, 15 se produjeron en Chuquisaca y 13 en Cochabamba por el violento desborde de los ríos en esas zonas. Por contra, en las zonas amazónicas de Beni y Pando se reportaron una víctima en cada región, debido a que las inundaciones no se producen de forma violenta sino paulatina. La magnitud del desastre ha obligado al gobierno de Morales a movilizarse para buscar más ayuda aparte de la recibida hasta el momento, como las enviadas en las últimas horas por España y Estados Unidos. Varios representantes de entidades de cooperación internacional se reunieron hoy con autoridades del Ministerio de Defensa para conocer las nuevas demandas de auxilio, principalmente en alimentos. La representante del Programa Mundial de Alimentos en La Paz, Victoria Ginja, señaló que ya se están recaudando dos millones de dólares, pero que son necesarios al menos cinco para responder a la emergencia. Según Ginja, hasta ahora se han repartido alimentos a 19.000 familias, una cifra que aumentará a 27.000 en abril próximo. En la misma reunión se comenzó hoy a evaluar el coste del proceso de rehabilitación y reconstrucción de las áreas dañadas que son casi las mismas del año pasado, cuando Bolivia fue azotada por "El Niño". Entre enero y marzo del año pasado del 2007, "El Niño" causó la muerte de 56 personas, 600.000 personas afectadas y unas pérdidas de 443,3 millones de dólares, cuatro por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Bolivia.

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