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Investigaciones sobre crimen de Ayotzinapa conduce a una confabulación

Ciudad de México. PL | 14 de Marzo de 2019 a las 09:01
Investigaciones sobre crimen de Ayotzinapa conduce a una confabulación

La indagatoria sobre los 43 desaparecidos de Ayotzinapa confirma vínculos entre autoridades y crimen organizado y connivencia o confabulación de funcionarios para propiciar, permitir o abstenerse de actuar, reveló este jueves un ombudsman.

En la presentación de la recomendación por violaciones graves de derechos humanos, el ombudsman Luis Raúl González reportó a la Organización de las Naciones Unidas que la investigación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre el caso Iguala enfrentó negativas, obstáculos y falta de información confiable por parte de autoridades municipales, estatales y federales.

'El alcance y la duración del trabajo desarrollado, que dio como resultado dicha recomendación, enfrentó la falta de información confiable remitida por las autoridades que en ámbitos distintos desarrollaban la investigación del caso, así como negativas y obstáculos para desarrollar sus labores', dio a conocer la CNDH.

El ombudsman pidió que de los más de 63 mil fragmentos óseos recuperados en el basurero de Cocula y en el Río San Juan se analicen genéticamente 114 seleccionados por el equipo pericial de la comisión resguardados en la Fiscalía General, a fin de determinar si corresponden a los normalistas desaparecidos.

Expuso que el examen de los restos podrá definir con certeza el destino de los estudiantes, por lo que recomendó, como primera acción, que el Gobierno los envíe a la Universidad de Innsbruck, Austria, para su análisis genético.

La recomendación se presentó en reuniones con representantes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica; y en la sede de la ONU en Ginebra, Suiza.

Ayer, dos vídeos difundidos por Radio Fórmula, confirmaron que Julio César López, uno de los 43, sí era un militar en activo, y proporcionaba información a la Mesa de Inteligencia del batallón 50, con sede en la ciudad de Chilpancingo.

En el primero se observa a la madre de Julio César, Joaquina Patolzin de la Cruz, con el coronel de Infantería del Estado Mayor y comandante del batallón 50, Gregorio Espinoza, quien le informa la probabilidad de que el joven esté muerto y le da dos sobres amarillos, uno con 5 mil 667 pesos para cubrir la quincena pendiente.

Según el periodista Humberto Padget, el encuentro ocurrió la mañana del 29 de septiembre de ese año, en instalaciones de dicho batallón. En otra secuencia, aparece Joaquina entregando muestras de sangre para contrastarlas con los restos forenses encontrados por la Procuraduría General.

El 7 de octubre de 2015, el diario Milenio publicó que el entonces secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, confirmó que el estudiante de 25 años y originario de Tixtla, al que sus compañeros definían como callado 'pero buena onda', era militar en activo.

La nota registró declaraciones del secretario en entrevista transmitida por Primero Noticias, en las que acepta que uno de los nombres de los 43 coincidía con el de un militar en activo, aunque descartó labores de espionaje.

'Estamos hablando prácticamente de la misma persona. Pero esto no es nada extraño, porque los comandantes tienen la autorización de que aquellos jóvenes que quieran estudiar y no interfiera en su actividad de servicio, les autoricen'.

Y a este muchacho le autorizaron estudiar. Dicen que a lo mejor estaba sirviendo de espía pero en dos o tres meses que tenía ahí no podía haber servido de nada', dijo.


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