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Sin medicamentos ningún sistema de salud funciona, dice Presidente de México

Ciudad de México. Prensa Latina | 27 de Septiembre de 2019 a las 10:43

La situación de presunto desabasto de algunos medicamentos en México, en especial ciertos anticancerígenos, llevó al presidente Andrés Manuel López Obrador a advertir a las empresas farmacéuticas y laboratorios que todo lo que se necesite, si no se obtiene en el país, lo comprarán fuera.

El mandatario fue reiterativo y muy categórico en sus últimas comparecencias, en particular en sus visitas a hospitales en el interior del país que son los que más sufren la escasez: 'la salud es primero y no vamos a permitir ningún chantaje, ni se va a dar marcha atrás en el combate a la corrupción'. Desde que asumió la presidencia el 1 de diciembre pasado, López Obrador pone como ejemplo de las irregularidades en el suministro de medicamentos que tres empresas acaparaban todas las compras del gobierno por un valor de 90 mil millones de pesos, y como las monopolizaban se daban el lujo de venderlas al público muy caras, además de que les cobraban al gobierno dos o tres veces más de su costo real.

'Di la orden -anunció en los últimos días- de que se comprara la medicina en el extranjero, y ya llegó la medicina para los niños con cáncer, se compró en Francia, y todo lo que se necesite, si no se consigue aquí, lo compramos en el exterior, sentenció.

En realidad, no hace falta tener dotes de pitonisa para saber que ningún sistema de salud en el mundo, por muy eficiente que se considere, sirve de mucho para salvar vidas si no está respaldado por un efectivo suministro de medicinas.

México tiene una importante industria farmacéutica que produce muchos de los medicamentos que consume la nación pero no satisface la demanda, presenta déficit en varios que son importados, y su distribución en las redes hospitalarias públicas en estos primeros meses del nuevo gobierno fue y es cuestionada por insuficiencias que perjudican a los pacientes, asegurados o no.

Las autoridades de Salud, en conjunción con las de la Hacienda y Crédito Público, llegaron a la conclusión de que el nudo gordiano de esas crisis esporádicas e incluso repetitivas en determinados medicamentos vitales o de mucha demanda, no es solamente por escasez en el inventario, sino también problemas de distribución afectada por evidencias de corrupción y presiones empresariales para mantener su estatus y obviar normas de la IV Transformación.

Pero al mismo tiempo, la obsolescencia del sistema de distribución demasiado ampulosa, disgregado y en muchas ocasiones fuera de control, ponía en riesgo la efectividad de la atención facultativa del enfermo y dejaba en desamparo a la población de más bajos recursos que no podían enfrentar los precios de las medicinas.

'Ahora quisieron boicotear, no vendiendo la medicina que se necesita para los niños con cáncer, y por eso di la orden de que se comprara la medicina en el extranjero, por lo tanto no vamos a permitir ningún chantaje, ni se va a dar, de ninguna manera, marcha atrás en el combate a la corrupción', insistió el mandatario.

Nuevos paradigmas de distribución

Con tales apreciaciones, los institutos relacionados con el problema consideraron una necesidad transformar el procedimiento para la compra de medicamentos y material de curación, y en especial para su distribución, y de esas preocupaciones nació la idea de sustituir la vieja práctica de entregar recursos financieros para la adquisición de medicamentos a las entidades estatales y en cambio entregar directamente los fármacos y materiales de curación mediante un sistema que facilitara un mayor control de su uso.

Si bien las tres instituciones de seguro social que conviven en el país ya contaban con contratos que garantizan el abasto para todo lo que resta del año 2019, se incorporaron a este procedimiento lo correspondiente al segundo semestre con la finalidad de encontrar mejores condiciones de ejecutar sus existencias y disminuir los 'vacíos' temporales que se puedan presentar en medicamentos tan susceptibles como los antirretrovirales o para ciertos tipos de cáncer.

El cambio de paradigma en la adquisición y distribución y su calendario se dio a conocer para el procedimiento de la licitación de medicamentos y material de curación del segundo semestre de 2019, pero tuvo que ser modificado tomando en consideración una petición de cámaras y asociaciones de la industria farmacéutica para ampliar los tiempos de recepción de propuestas, según informó Hacienda.

Esa estrategia de compras consolidadas, que ha levantado ronchas en algunas empresas privadas, permitió que, al mismo tiempo, se ejecutara un proceso de planeación y agregación de la demanda de adquisiciones para el ejercicio fiscal 2020, en la cual se incorporarían los requerimientos anuales de todas las instituciones que tienen que ver con la salud, y de secretarías como las de defensa y la marina, Petróleos Mexicanos (Pemex), entidades federativas, los institutos nacionales de salud y hospitales generales, que adquieren medicamentos por más de cinco mil millones de dólares.

Compra consolidada de medicamentos

Esta novedosa metodología persigue elevar al máximo la eficiencia en la adquisición y el uso racional del fármaco en beneficio del paciente, que es lo más importante.

Ello conllevó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Salud a instrumentar un proceso de licitación de la compra consolidada de medicamentos y material de curación que tuvo muy buenos resultados y pueden perfeccionarse y convertirse en un patrón para acciones futuras, aun cuando hubo resistencias naturales al nuevo modelo de compra del gobierno de México como indican funcionarios del sector.

Para la administración pública fue muy interesante porque las compras consolidadas de ese período equivalieron a cerca de 400 millones de dólares, de los cuales Hacienda estima que se ahorraron más de 60 millones. Esto equivale a 20 por ciento de ahorro respecto al año anterior.

El gobierno asegura que a partir de esa metodología, el abasto de medicamentos está garantizado hasta fin de año, lo cual no excluye que puedan reportarse 'baches' preferentemente por fallas en la distribución, rezagos de corrupción y otras causas, pero no por falta de fármacos. Además, sigue vigente la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público la cual prevé la posibilidad de llevar a cabo adjudicaciones directas de manera inmediata.

Raquel Buenrostro Sánchez, Oficial Mayor de Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), asegura que el abasto de medicamentos al sector salud, que depende del gobierno federal, está garantizado totalmente pese a los cambios en la adquisición de estos insumos que ha integrado la administración del Gobierno Federal.

Ha quedado demostrado, dijo, que los retrasos en la entrega de medicamentos a derechohabientes de los sistemas de salud en algunos lapsos de junio y julio pasados, incluso los últimos relacionados con el Metotrexato requerido para combatir el cáncer, se debieron a deficiencias en la adquisición de éstos durante el año 2018, y no en el actual sexenio, y a los problemas denunciados por López Obrador.

La idea ahora, expresó, es afinar muy bien la puntería para no tener que hacer compras urgentes en un futuro que son muy costosas, por una mala planeación de las compras consolidadas de los medicamentos para el año que viene o de los problemas de distribución de las empresas y laboratorios.

La funcionaria explicó de una manera muy clara cómo actuaron, y es lo que queda como modelo para las siguientes transacciones.

'Lo que nosotros quisimos hacer en esa ocasión fue aprovechar para hacer una estrategia que sirviera para comprar más medicamentos para este segundo semestre y además hacer convenios con entidades federativas para que junto con el gobierno federal se sumen a la compra consolidada. Para el siguiente proceso de licitación hay 22 entidades federativas que se quisieron adherir y de esa manera ya tenemos un volumen considerable para hacer una licitación de calidad', detalló Buenrostro.

El nuevo proceso de compras consolidadas a cargo de la Oficialía Mayor de SHCP tiene por objetivo disminuir el costo de los medicamentos y la corrupción en estos procesos el cual ha encontrado resistencia por parte del sector privado, según admitió, lo cual ha provocado determinados problemas en la asistencia a enfermos.

Esta nueva forma de generar contrataciones públicas centralizadas a través de la Secretaría de Hacienda es un modelo probado en países como Reino Unido, Chile, Australia y Francia, donde tardaron mucho tiempo en adoptarlo, incluso hasta 15 años, y por tanto no extraña que la industria farmacéutica privada mexicana presente resistencia y que su aceptación demore también varios años.

Lo que estamos haciendo en este modelo de compras centralizadas no es una ocurrencia, este modelo existe y es una de las mejores prácticas a nivel internacional. Son diferentes tipos de figuras, afirmó la funcionaria.

La producción nacional no cubre la demanda

Se sabe que el Estado mexicano no es un productor de medicamentos y que básicamente la producción recae en la industria nacional privada que cuenta con una importante cantidad de laboratorios aunque los mayores son transnacionales extranjeras, admitió recientemente la Secretaría de Salud.

No obstante en las crisis que se han dado en el curso de este año queda de manifiesto que la producción nacional no cubre la totalidad de la demanda, así como la existencia de un nivel de incumplimiento considerable por parte de algunos proveedores, lo cual obliga a buscar alternativas que permitan garantizar el abasto.

Este procedimiento dará inicio con una solicitud de información para más de mil claves, tanto de medicamentos como de material de curación, a fin de cubrir la demanda en lo que resta de año y garantizar el inicio de 2020.

'Este proceso tiene como propósito transparentar, a través de la participación de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), los procedimientos de contratación, así como el establecimiento de mecanismos competitivos que abran la puerta a un mayor número de proveedores de esta industria, promoviendo en todo momento las mejores condiciones para el Estado, en términos de precio, calidad y oportunidad', apuntó la Secretaría.

El Ejecutivo diseña un nuevo esquema de distribución, en el que la Secretaría de Hacienda encargó al Instituto Mexicano del Seguro Social que asuma la responsabilidad de repartir las medicinas en todo el país. Por tanto, los fabricantes entregarán directamente los medicamentos a los almacenes y después el gobierno será responsable de los fármacos con lo cual se rompe con el esquema anterior, en el que eran los distribuidores quienes compraban los medicamentos a los fabricantes, los repartían, y luego pagaban a los laboratorios.

Pero a la industria farmacéutica no le convencen las novedades en la distribución, especialmente el anuncio de que la institución que la asumirá es el seguro social, y alegan que el gobierno carece de infraestructura para ello como una flota de camiones frigoríficos para mantener durante todo el traslado la cadena de frío, con el fin de que los fármacos no se descompongan, no pierdan su efectividad, y, sobre todo, no afecten a la salud de los pacientes.

Sin embargo, a pesar de esas dudas y de la inconformidad en el sector farmacéutico y de logística con el nuevo esquema de distribución, el presidente López Obrador ha señalado públicamente en múltiples ocasiones que este nuevo esquema tiene su razón de ser en dos objetivos: uno, acabar con viejas prácticas de corrupción en la industria sanitaria, como inflar los precios de las medicinas y acaparar el mercado. Y dos, recortar gastos en la distribución, siguiendo el principio de 'austeridad republicana' pero sin que este concepto merme en lo absoluto la atención al paciente.

*Corresponsal de Prensa Latina en México.


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