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Convocatoria al Paro Nacional de Mujeres del 9M refuerza oleada feminista en México

Ciudad de México. Agencias | 2 de Marzo de 2020 a las 16:59

Entre contradicciones, con la convicción militante de unas y el oportunismo de otros, el Paro Nacional de Mujeres organizado para el 9 de marzo logró instalar las violencias machistas como tema central en la agenda pública de México.

A una semana de la huelga, ni siquiera la llegada del coronavirus al país logró aminorar la intensidad del debate social desatado desde principios de año por los femicidios, al que siguieron las criticadas reacciones del gobierno y un llamado a evidenciar qué pasaría si las mujeres decidieran no trabajar ni dentro ni fuera del hogar.

"Si paramos nosotras, para el mundo", advirtió en Twitter la cuenta de Brujas del Mar la tarde del 18 de febrero. La colectiva feminista de Veracruz recogió así la creciente indignación provocada por las respuestas del presidente Andrés Manuel López Obrador frente a los asesinatos de mujeres. La fecha propuesta fue el lunes 9 de marzo, un día después de la marcha del 8 a propósito del Día Internacional de las Mujeres que, por caer en domingo, es no laborable.

El afiche morado que acompañó el mensaje de las Brujas se viralizó y en cuestión de horas las adhesiones se masificaron. Millones de mujeres se sumaron a la huelga.

La promoción del Paro logró que en medios de comunicación, en redes sociales, en los hogares y en los lugares de trabajo se hable de femicidios, aborto, salarios inequitativos, falta de guarderías, presiones culturales, misoginia y acoso. Las violencias contra las mujeres se visibilizan y se discuten en medio de polémicas cotidianas cada vez que personajes públicos demuestran sus carencias en perspectiva de género.

Una de ellas fue la secretaria de la Función Pública, Irma Sandoval, quien popularizó el término "fakeministas" para denostar a quienes solo usan el movimiento por conveniencias y no por convencimiento pero, en el afán de defender al presidente, propuso que en lugar del Paro de Mujeres se haga un Paro de Hombres para que a las mujeres no les dé tentación realizar tareas domésticas en su casa si no van a trabajar. Como si fuera algo instintivo, inevitable.

El Partido Acción Nacional, emblema de la derecha que siempre ha estado en contra del aborto, estos días se autodefinió como "el primer partido en México en luchar por los derechos de las mujeres". Los antecedentes no lo avalan. Gobernadores, funcionarios sin distinción de partidos, directores de universidades y empresarios presumieron que les habían dado "permiso" a sus trabajadoras para participar en el Paro. Miles de mujeres les advirtieron que no lo necesitaban, que no les están pidiendo un favor y que más importante sería que contrataran a más mujeres y que les pagaran el mismo salario que a los hombres por igual trabajo.

Otra de las sorpresas provino desde la Iglesia. La Conferencia del Episcopado de México apoyó el Paro en un comunicado, a pesar de que una de las permanentes denuncias feministas es la intervención clerical en el diseño de políticas públicas que frenan políticas de género. La Arquidiócesis incluso anunció "Una cuaresma sin mujeres", acción a través de la cual se cubrirán las santas de dos parroquias de la ciudad de México con mantos morados. Más acorde con la posición que siempre ha tenido la Iglesia, el cura Ernesto María Caro denunció que el feminismo es "una trampa de Satanás", y su llamado a la huelga, "una tontería".


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