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Cubanos enfrentan dificultades con nuevas medidas austeridad

La Habana. Reuters. | 1 de Junio de 2009 a las 00:00
Los cubanos se preparaban para apagones, mayores esperas en las paradas de autobuses, incómodas condiciones de trabajo y almuerzos más frugales desde el lunes, cuando entraron en efecto medidas de austeridad para enfrentar los crecientes problemas económicos. Las medidas llegan después de dos semanas de advertencias del Gobierno comunista de que no podrá satisfacer una creciente demanda eléctrica, debido a problemas de liquidez que lo obligaron a reestructurar deuda y postergar pagos a empresarios extranjeros. Cuba, igual que otros países del Caribe, ha sido duramente golpeada por la crisis financiera global que redujo sus ingresos por exportaciones clave, agotó créditos y redujo las inversiones extranjeras. Además, está todavía recuperándose de los 10.000 millones de dólares en daños causados el año pasado por tres huracanes. Todas las provincias y casi todos los lugares de trabajo estatales, que representan más del 90 por ciento de la actividad económica de Cuba, recibieron órdenes de reducir su consumo de energía en al menos un 12 por ciento o enfrentar apagones. El sector minorista, monopolizado por el Estado, así como muchas oficinas públicas deberán apagar los equipos de aire acondicionado hasta las 1330 hora local, reducir la iluminación y apagar los refrigeradores durante al menos dos horas cada día, dijeron medios de prensa estatales. Largas filas se formaron en las paradas de autobuses de La Habana a consecuencia de la disminución de las frecuencias. Los trenes entre La Habana y las provincias fueron reducidos en al menos un 50 por ciento, pero se aumentó la cantidad de vagones de pasajeros. La cantidad de almuerzos y meriendas en la mayoría de las oficinas públicas fue reducida en un 50 por ciento desde el lunes, excepto para los trabajadores de las industrias pesadas como la minería o la construcción, dijeron fuentes del sector alimentario. Las medidas de austeridad recordaron a muchos cubanos los tiempos duros que sobrevinieron al colapso en 1991 de la Unión Soviética y la pérdida de los 5.000 millones de dólares anuales en subsidios que Moscú daba a la isla. Muchos cubanos dijeron que esperaban poder evitar la vuelta de los largos apagones, escaso transporte público y escasez de alimentos que caracterizaron el llamado "período especial". "Todo el mundo está preocupado y hablando de lo difícil que se puede poner y la vuelta de los apagones", dijo un residente de La Habana que trabaja en el sector energético. Los cubanos reciben normalmente almuerzos gratuitos cuando acompañan a sus parientes hospitalizados, pero las nuevas medidas terminaron también con eso, excepto para las personas que vienen de otras provincias, dijeron empleados de salud pública. "Redujeron sus órdenes en más de un 50 por ciento para lo que resta del año", dijo a Reuters un empresario estadounidense que ha vendido carne al Gobierno cubano durante varios años bajo una enmienda al embargo comercial de Washington. Cuba importa dos tercios del combustible que consume desde Venezuela, su principal aliado que ha visto caer sus ingresos petroleros un 50 por ciento este año. El ministro de Economía, Marino Murillo, dijo hace poco que la proyección de crecimiento de Cuba había sido reducida de 6 a menos de 2,5 por ciento para el 2009. Algunos economistas locales creen que el crecimiento este año será del 1 por ciento o inferior, similar a los pronósticos para la región. Cuba acusa desde hace tiempo de su escasez de alimentos y otras necesidades al embargo estadounidense de 47 años. Pero el presidente cubano, Raúl Castro, que reemplazó el año pasado a su convaleciente hermano Fidel Castro en el poder, ha emprendido reformas salariales y en la agricultura, en un intento por mejorar la producción.

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