Ecuador con sus "cuatro mundos" (Sierra, Costa, Amazonía y Galápagos) tiene también los contrastes de que, mientras cuatro provincias están en emergencia por prolongada sequía y cenizas volcánicas, otras están hoy inundadas.
La víspera, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, declaró en estado de emergencia cuatro provincias de la Sierra Central por los efectos de la prolongada sequía y las cenizas del volcán Tunguragua que quemaron sus cosechas.
Con este Decreto, aclaró el mandatario, el gobierno central podrá ayudar mejor a la población de las provincias de Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo y Tungurahua, y se refirió también a las pérdidas humanas y de viviendas por un deslave en Baños.
Este domingo varios sectores de Puerto Inca y Balao, en la provincia de Guayas, se inundaron, luego que el río Cañar se desbordó, después de dos días de lluvias, y 167 familias debieron ser evacuadas en una de las zonas más bajas de la región.
Por otra parte, al menos cuatro personas fallecieron y 40 familias resultaron damnificadas, 14 viviendas y una hostería destruidas, así como pérdidas de cultivos, por un deslave ocurrido esta semana por la crecida del río Chin Chin, en el cantón Baños de la provincia de Tungurahua.
El Ministerio de Salud Pública brinda asistencia sicológica a las familias afectadas y otras entidades oficiales entregaron alimentos, colchones e insumos básicos a unas 160 personas albergadas de la comunidad de Chinchín que perdieron todos sus bienes.
Autoridades de la ciudad de Manta advirtieron a los bañistas que concurren esta semana a las playas de la provincia Manabí, en coincidencia con el inicio de sus carnavales, sobre fuertes marejadas, las mismas que causaron recientes daños en otras provincias del litoral ecuatoriano.