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Capturan en Colombia dos políticos acusados nexos paramilitares

Bogotá. Reuters. | 29 de Abril de 2010 a las 00:00
Dos dirigentes políticos colombianos acusados de nexos con los antiguos escuadrones paramilitares de ultraderecha fueron capturados este jueves por orden de la Corte Suprema de Justicia, en la reactivación del proceso que previamente llevó a la cárcel a 30 congresistas. Las capturas del representante a la Cámara por el departamento Valle Luis Carlos Restrepo y del ex senador del departamento de Antioquia Ramón Antonio Valencia se produjeron en momentos en que avanza la campaña electoral para elegir al sucesor del presidente Alvaro Uribe, el próximo 30 de mayo. De acuerdo con analistas, el denominado escándalo de la parapolítica que llevó a la cárcel y a la perdida de sus investiduras a congresistas aliados de Uribe, es uno de los elementos que está afectando al candidato oficialista Juan Manuel Santos frente al independiente Antanas Mockus. De acuerdo con investigaciones de la Corte Suprema de Justicia y testimonios de ex comandantes paramilitares, los políticos involucrados en el proceso hicieron pactos con esos grupos armados ilegales para garantizar ser elegidos en las elecciones legislativas del 2002 y del 2006. Los paramilitares obligaron a los habitantes de las zonas que controlaban a votar por políticos con los que hicieron acuerdos y a quienes les financiaron sus campañas. Entre los investigados por el escándalo de la parapolítica se encuentra el ex senador Mario Uribe, primo del actual presidente, a quien ese escándalo no le afectó su popularidad como mandatario, de acuerdo con encuestas de opinión y analistas. El presidente Uribe anunció que acudirá personalmente a la Corte Suprema de Justicia a declarar dentro del proceso contra su familiar, después de que un magistrado le pidió hacerlo. "Las veces que me han pedido testimonio lo he dado. Yo tengo que cumplir con mis deberes como ciudadano y como presidente", dijo a una radio local. Los escuadrones paramilitares surgieron en la década de 1980 financiados por terratenientes, ganaderos, comerciantes y narcotraficantes para defenderse de los ataques de la guerrilla izquierdista ante la ineficiencia del Gobierno para hacerlo. Esos grupos armados ilegales lograron expulsar a la guerrilla de varias regiones del país después de sangrientas confrontaciones que cobraron miles de vidas y con el paso de los años establecieron emporios políticos y militares. Pero los paramilitares se desmovilizaron y depusieron las armas en una cuestionada negociación de paz con el Gobierno de Uribe. La mayoría de antiguos comandantes de esos escuadrones fueron extraditados a Estados Unidos acusados por el Gobierno de incumplir acuerdos de la negociación de paz que los obligaban a abandonar las actividades ilegales y de narcotráfico. Salvatore Mancuso, uno de los jefes paramilitares extraditados, dijo el jueves desde Estados Unidos en una declaración transmitida a la Corte Suprema, que desde el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la controvertida central de inteligencia en proceso de liquidación, se fraguó un complot contra el tribunal. El antiguo comandante paramilitar implicó en sus declaraciones a una ex directora del organismo de seguridad que actualmente enfrenta una investigación en su contra.

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