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Estalla pleito político en Argentina por fiestas del Bicentenario

Buenos Aires. Notimex. | 21 de Mayo de 2010 a las 00:00
La fiesta del Bicentenario de la Independencia desató una serie de pleitos políticos en Argentina entre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el jefe de gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, y opositores a ambos. Macri advirtió la víspera que para la reinauguración del tradicional Teatro Colón, que se realizará el lunes, tendría que "aguantarse" si la presidenta, quien está invitada a la ceremonia, asiste con su esposo y antecesor Néstor Kirchner. "Si va con su marido consorte habrá que sentarse ahí, porque es un matrimonio presidencial, (pero) no me pone nada contento", dijo el derechista jefe de gobierno, quien está encargado de la reapertura del Colón, una de las principales actividades del Bicentenario. Macri, quien está procesado por la justicia por sospechas de haber formado una asociación ilícita para dirigir una red ilegal de espionaje, ha tratado de maniobrar para deslindarse de los cargos y responsabilizar a Kirchner de una "operación política". La presidenta le envió al jefe de gobierno una carta en la que le anunció que ya no iría al Teatro Colón por "la increíble catarata de agravios que ha proferido durante la última semana, llegando a manifestaciones públicas descalificatorias de índole personal". Este viernes, el jefe de gabinete nacional, Aníbal Fernández, aseguró que "no hay vuelta atrás" con la decisión porque la presidenta "decidió no aceptar los insultos y las descalificaciones públicas". Sin asumir responsabilidad alguna de las palabras que profirió, Macri envió a su propio jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, a reiterar la invitación para que Fernández de Kirchner acuda al Colón. Aseguró que el matrimonio Kirchner Fernández "ha dicho cosas infinitamente peores" que Macri "y no por eso los dejamos de invitar, ojalá que lo piense y que recapacite porque es un acto que debemos festejar todos juntos". Los pleitos por el Bicentenario están a la orden del día ya que Fernández de Kirchner no invitó a la cena de gala del próximo martes, principal jornada de las fiestas patrias, al vicepresidente Julio Cobos, con quien está peleado desde hace dos años. La presidenta tampoco invitó a sus antecesores y opositores políticos Carlos Menem (1989-1999), Fernando de la Rúa (1999-2001), Adolfo Rodríguez Saá (2001) y Eduardo Duhalde (2002-2003), lo que se interpretó como una falta de respeto a la investidura que asumieron. Macri, en tanto, no invitó al Colón, que es la celebración especial de la capital, al opositor Aníbal Ibarra en su condición de ex jefe de gobierno, sino simplemente como legislador, que es su cargo actual. El abismo entre unos y otros sectores quedará aun más claro el próximo martes, ya que Fernández de Kirchner asistirá al Tedeum (misa de acción de gracias) por el Bicentenario en la catedral de Luján, distante 60 kilómetros de Buenos Aires. Macri y el resto de la oposición al gobierno nacional, por el contrario, asistirán a su propio Tedeum en la Catedral Metropolitana, que será presidido por el cardenal Jorge Bergoglio, quien también es un fuerte enemigo político de los Kirchner.

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