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Defensa Civil brasileña alertó, pero no pudo evitar tragedia

Brasilia. Prensa Latina. | 20 de Enero de 2011 a las 00:00
El coordinador de la Defensa Civil en Nova Friburgo, coronel Roberto Robadey, afirmó que alertó a la población sobre las fuertes lluvias, pero sin poder sacar a seis mil habitantes de las zonas de riesgo. En declaraciones a periodista del sitio web R7, de la cadena Record, Robadey recordó que cuando el martes de la semana anterior la lluvia comenzó a afectar ese municipio de la región serrana de Río de Janeiro, él personalmente advirtió a la población sobre el peligro de inundaciones. Indicó que ese día recibió un aviso del Instituto Estadual del Ambiente (INEA) sobre las fuertes precipitaciones y cuando el índice de los pluviómetros sobrepasaron los 80 milímetros de agua, aplicó su sistema de alerta. Ese plan, según el militar, consiste en informar al prefecto municipal y después enviar mensajes a los presidentes de las asociaciones de barrio y a líderes comunitarios. En este acaso, además fue hasta la radio local a pedirle a los pobladores de las zonas de riesgo procurar un lugar seguro. Agregó que también utilizó el twitter y por el perfil DefensaCivilN en el microblog colocó todos los informes del INEA y en total 18 mensajes sobre la situación de las lluvias. Refirió que el primer aviso fue a las 10:55 hora local del martes pasado, cuando ya habían caído 65 milímetros de agua. Por su parte, la presidenta del INEA, Marilene Ramos, confirmó al sitio web R7 haber remitido tres avisos a la Defensa Civil de Nova Friburgo y admitió que los organismos de Petrópolis y Teresópolis no recibieron alerta alguna por no estar integrados a su red. Precisó que en 24 horas, entre las 20:00 hora local del martes y la misma hora del miércoles de la semana pasada, cayeron 249 milímetros de lluvia en Nova Friburgo, lo que supera por mucho los 113 milímetros de la cota máxima anterior, registrada el 24 de enero de 1964. "Es un fenómeno atípico que acontece cada 350 años", sentenció Ramos. Las declaraciones de Robadey y Ramos se producen después que ayer el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, dijo que la previsión del tiempo aportada por el Instituto Nacional de Meteorología no fue clara en cuanto a la intensidad de las lluvias que afectarían la región serrana. El último balance preliminar de organismos de socorro y autoridades locales de la peor catástrofe natural de la historia de Brasil confirman la muerte hasta ahora de 748 personas, de ellas 355 en Nova Friburgo, 302 en Teresópolis, 63 en Petrópolis, 21 en Sumidouro, seis en Sao José do Vale do Río Preto y una en Bom Jardim. La cifra puede aumentar por el número indeterminado de desaparecidos, que estimados no oficiales fijan en más de 300. Los desalojados y desabrigados pasan de 20 mil, de ellos ocho mil 209 en Teresópolis, seis mil 400 en Petrópolis, cinco mil 190 en Nova Friburgo y 500 en Sumidouro.

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