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Canciller ecuatoriano dice que hay que decir no a las guerras

Bali, Indonesia. PL. | 27 de Mayo de 2011 a las 00:00
El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) debe cumplir un rol fundamental en las Naciones Unidas, para luchar por un no absoluto a las guerras, aseguró aquí el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño. En entrevista exclusiva con Prensa Latina, el ministro insistió en que la consigna del MNOAL debe ser no admitir "nada de guerras preventivas, nada de guerras supuestamente de defensa previa, nada de autorizaciones del Consejo de Seguridad de la ONU, para permitir invasiones, un neocolonialismo en el mundo". Patiño, quien asistió en esta isla a la XVI Conferencia Ministerial del MNOAL, calificó de abuso la agresión militar de Estados Unidos y la OTAN contra Libia, so pretexto de una resolución del Consejo de Seguridad que autorizó el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre el territorio de ese país. "Es además un abuso de la propia resolución del Consejo de Seguridad y advertimos que se iba a convertir en lo que es actualmente, es decir, una zona de exclusión aérea, la cual hace rato dejó de ser esa área para convertirse en una invasión, con bombardeos", exclamó. El funcionario ecuatoriano apreció que estamos en presencia de una afectación a la autodeterminación de los pueblos, a la soberanía del gobierno y pueblo de Libia, ante la muerte de centenares y centenares de civiles, de los familiares más cercanos del líder libio, Muamar el Gadafi. "Son absolutamente injustificables", reiteró Patiño, quien tuvo a su cargo el discurso del grupo latinoamericano y caribeño el miércoles último, en la inauguración del segmento de ministros de la Conferencia. En opinión del jefe de la diplomacia ecuatoriana, las Naciones Unidas cumplieron un rol desde sus inicios, pero en buena medida ha estado limitada por las decisiones y vetos de los países que forman parte del Consejo de Seguridad. "Nosotros creemos que las Naciones Unidas no necesitan una reforma, sino una nueva carta, una reinvención", consideró. En este sentido, insistió en que el principal escollo de funcionamiento de la ONU es el Consejo de Seguridad. "Allí todo se traba o todo se traba en realidad, o se puede trabar. De tal manera -dijo- que las Naciones Unidas funcionan cuando los países poderosos, los que forman parte del Consejo de Seguridad y otros que, sin formar parte, están asociados con ellos, quieren". Cuando no quieren, simplemente las Naciones Unidas no funcionan, no sirve para nada, de tal manera que un cambio fundamental, el cual debe hacerse en la constitución de ese organismo, tiene que ver con quienes forman parte del Consejo de Seguridad, enfatizó. Según Patiño, la postura de Ecuador sobre este tema no es discutir cómo se coloca un miembro más o uno menos en esa instancia de la ONU, sino que haya una nueva representación y obedezca a la nueva conformación geopolítica del mundo. "Actualmente existen bloques geopolíticos que deberían de ser los que están representados en el Consejo de Seguridad, no los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, sino los bloques que representan legítimamente al planeta: el africano, suramericano, latinoamericano, el europeo y el asiático", comentó. De acuerdo con el ministro, en el caso de que esos bloques sean los que constituyan el Consejo de Seguridad, habría que discutir cómo funcionaría esa democracia. Pero -en su opinión- no deberían tener el derecho al veto, el cual disfrutan hoy los cinco miembros permanentes de esa cúpula: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China. "Nosotros rechazamos plenamente, y lo hemos dicho en nuestro discurso, la acción militar de la OTAN en Libia y nos preocupa que se puede convertir en un precedente para seguirlo haciendo donde ellos consideren que un gobernante no es de su gusto", subrayó. Cuando no es de su gusto, analizó el canciller, lo declaran dictador y pueden perfectamente disponer, decidir sobre su vida, sobre la vida de su pueblo y participar en los conflictos internos de su país. "Estamos volviendo a la época de la jungla, en la que no había derecho internacional, ni respeto por la soberanía de los pueblos y esto es realmente lamentable", indicó. Uno de los temas debatidos en esta reunión de cancilleres fue la actuación que debe tener el MNOAL ante el asunto de las armas nucleares, al punto de que se aprobó una resolución especial propuesta por Cuba. El dictamen de la isla establece la eliminación de esos arsenales a nivel mundial, en un plazo de tiempo específico, y deja claro que constituye la más alta prioridad del foro tercermundista en materia de desarme. Los ministros declararon su firme compromiso para trabajar a fin de convocar a una conferencia internacional de alto nivel, para identificar las vías y formas de eliminar las armas nucleares, prohibir su desarrollo, producción, adquisición, ensayo, almacenamiento, transferencia, uso o amenaza de uso, y facilitar su destrucción. Sobre este asunto, el canciller ecuatoriano consideró importante definir una estrategia para lograr algún día la eliminación total de los arsenales atómicos. "Y no solamente las armas nucleares, después de lo que ocurrió en Japón (tras el terremoto) el problema no solamente son las armas nucleares, sino incluso el uso pacífico de la energía nuclear", alertó. Estimó que el paso más importante debería de ser lograr una fuerte presión de los países del Sur hacia los del Norte, incluso hacia los del Sur que tienen armas nucleares para la eliminación total de estos portadores y, en el mediano plazo, la sustitución de la energía atómica por una limpia. Patiño insistió en que los desafíos que tiene por delante el MNOAL en la actual coyuntura internacional son monumentales, valoración compartida por muchos de sus colegas en estos días, al tomar en cuenta no sólo la manera en que se quebranta la paz, sino la existencia de un rosario de crisis: alimentaria, energética, financiera y ambiental, entre otras. "Coincidimos en que resulta un mundo distinto el de hoy respecto al posterior a la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, el problema del cambio climático no estaba en el alto nivel de la conciencia del mundo en aquella época y ahora es la prioridad, su discusión", manifestó. Esta problemática -puntualizó- obliga a mecanismos especiales, incluso de diálogo, para poder abordarlo y estamos recién probándolos. Para Patiño, el fracaso de Copenhague, un relativo avance en Cancún, son demostraciones de que estos no son temas de fácil solución y tenemos desde el MNOAL que tratarlos.

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