Escúchenos en línea

Mayas indignados con la profanación de sus tierras

Agencia AP. Desde ciudad Guatemala. | 11 de Marzo de 2007 a las 00:00
Más de un centenar de activistas de organizaciones mayas se congregaron en Tecman, municipio del departamento de Chimaltenango, para protestar contra la inminente llegada a Guatemala del presidente estadounidense George W. Bush quien hará una gira de poco menos de un día a este país centroamericano. "No estamos de acuerdo con que venga, nos viene a hacer daño. Dice que viene a levantar a los agricultores pero solo viene a robar lo poco que nos quedó tras la invasión española", dijo a la AP el activista de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), Maximiliano García. Los mayas protestaron por la visita de Bush y el presidente guatemalteco Oscar Berger a Iximché, un sitio arqueológico sagrado para los indígenas de Guatemala. Así como García, quien viajó nueve horas desde el remoto departamento de Huehuetenango hasta esta localidad ubicada a 50 kilómetros al oeste de la capital, otros indígenas de varias de las 22 etnias mayas del país se llenaron la cancha de baloncesto en la plaza central de esta localidad. Los manifestantes realizaron un mitin político y luego una ceremonia maya para pedir sabiduría a sus antepasados. Durante la actividad mostraron mantas en las que se podían leer consignas como "Bush y Berger asesinos" y "No más sangre por petróleo". Bush comenzará el lunes una agenda de trabajo en la penúltima escala de una gira por Latinoamérica que le llevó a Brasil, Uruguay y Colombia y que concluirá en México. El lunes está previsto que, tras la vigilia en el parque de Tecpán, los activistas caminen los cinco kilómetros hasta las afueras de las ruinas de Iximché para hacer una protesta. "Es un personaje que financia el genocidio en muchas partes del mundo como en el Medio Oriente", dijo a la AP el dirigente del Movimiento de Jóvenes Mayas, Jorge Morales. Iximché era la ciudad capital del señorío Cakchiquel durante 50 años hasta que en 1524 el capitán español Pedro de Alvarado, comisionado por Hernán Cortez, instaló allí la capital del reino de Guatemala. Los españoles tuvieron que abandonar la ciudad debido a los constantes ataques de la insurgencia maya. "No queremos que venga un nuevo Alvarado a nuestras tierras a apoyar a las transnacionales que solo quieren robar nuestros recursos naturales", añadió Morales. Morales también dijo que la protesta busca llamar la atención sobre la intención del gobierno de Guatemala de entretener a Bush con una representación del juego de pelota maya. Ese juego consistía en embocar una pequeña pelota de caucho a través de un aro pegado a una pared. La dificultad del juego consistía en que los participantes no podían utilizar las manos para golpear la bola. "El juego de pelota no era un deporte, no era una diversión. Era una ceremonia en la que los ganadores, jóvenes guerreros, eran sacrificados para llevar mensajes a los dioses formadores. Esto era un gran honor para ellos", comentó el historiador guatemalteco Celso Lara. "Nuestra cultura y nuestras tradiciones no están en venta, es indignante que quieran folclorizar la música de nuestra marimba, nuestros sones y nuestro juego de pelota", se quejó el dirigente de la CONIC, Juan Tiney. La vocera del Ministerio de Cultura de Guatemala, Brenda Velarde, aseguró que "no tiene el carácter ritual que tenía antes. Es una actividad que hemos presentado hace cuatro años en los barrios de la capital y que se le presentará al presidente de Bolivia Evo Morales cuando visite el país".

Descarga la aplicación

en google play en google play