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Brasil quiere que Nicaragua se sume a la industria del etanol

Agencia EFE. Desde Brasilia. | 13 de Marzo de 2007 a las 00:00
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, hará mañana una visita oficial a Brasil, donde discutirá con su homólogo, Luiz Inácio Lula da Silva, diversos programas de cooperación, entre ellos uno para la producción de etanol. Este combustible, elaborado en base a caña de azúcar o maíz, se ha convertido en una de las puntas de lanza de la política comercial y exterior brasileña, así como ha generado agudas críticas del jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez. El pasado viernes, durante la visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, Brasil firmó con ese país un memorando de entendimiento para cooperar en la producción y difusión del etanol, que Lula quiere convertir en herramienta de lucha contra la pobreza y la contaminación ambiental. El memorando prevé, además, la transferencia de tecnología e inversiones a otros países, sobre todo de Centroamérica y el Caribe, para aumentar la oferta mundial de este combustible, cuya adopción se asegura que puede reducir la demanda de petróleo y también las emisiones de gases contaminantes. En su gira latinoamericana paralela a la de Bush, que incluso tuvo una escala en Nicaragua, Chávez rechazó el etanol y pidió a "todos los países hermanos", entre los que citó a Brasil, que las tierras que se usan para sembrar caña de azúcar y maíz para ese combustible se destinen a "producir alimentos para la gente". Ortega, que tiene en Chávez un firme aliado y se ha adherido a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) que promueve el líder venezolano, discutirá con Lula una serie de proyectos dirigidos a aprovechar la experiencia brasileña con ese combustible alternativo al petróleo. Según fuentes consultadas por Efe, el líder sandinista pretende valerse de esa experiencia para desarrollar el empobrecido campo nicaragüense, ideal para la siembra masiva de caña de azúcar. En los proyectos de biodiesel y etanol que están en estudio en Nicaragua también participan empresas estadounidenses, a las que Ortega les ha garantizado la seguridad de sus inversiones. Brasil ha ofrecido colaboración para el desarrollo de etanol y biodiesel a toda Centroamérica y ha admitido que pretende que esos proyectos le sirvan para aprovechar las ventajas aduaneras que ofrece el Tratado de Libre Comercio entre América Central y Estados Unidos (CAFTA-DR, por sus siglas en inglés). Ese acuerdo reduce a cero los impuestos de importación para el 80 por ciento de los bienes y servicios comercializados entre la primera economía mundial y Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. El tratado ya está en vigor con El Salvador, Honduras y Nicaragua, que podrían ser usados por Brasil como puente para exportar hacia Estados Unidos algunos productos que actualmente pagan altas tasas, como el alcohol combustible. La de mañana será la primera visita de Ortega a Brasil desde que ganó las elecciones, en noviembre pasado. El líder sandinista tiene estrechas relaciones personales con Lula, nacidas en el marco del Foro de Sao Paulo, una organización que congrega a grupos y partidos de izquierda latinoamericanos. Tras asumir su segundo mandato, el 1 de enero pasado, Lula tenía previsto asistir a la investidura de Ortega, ese mismo mes, pero canceló el viaje debido a que se tomó diez días de vacaciones. En diciembre pasado, según informó entonces la embajada nicaragüense en Brasil, Ortega estuvo a punto de acompañar a Chávez en un viaje a Brasil, pero finalmente no lo hizo y permaneció en Caracas, donde estaba de visita como presidente electo. ADEMÁS: La expansion del etanol será una tragedia para la agricultura tropical

Chávez denuncia limitaciones «técnicas y éticas» del etanol

El presidente Chávez criticó el lunes en Jamaica la producción de etanol, al señalar que tiene limitaciones "técnicas y éticas". Chávez, quien visitó Jamaica dentro de una gira por Latinoamérica y el Caribe que le sirvió para bautizar la Organización de los Países Productores y Exportadores del Gas del Sur (Opegasur), manifestó sus dudas ante la viabilidad de la producción masiva de etanol, que competiría con el petróleo que produce Venezuela. "Sepan ustedes que sólo Venezuela hoy produce tres millones, (o) un poco más, de barriles de petróleo diarios, para producir tres millones de barriles de etanol diarios creo que habría que sembrar con maíz y caña todo el territorio existente en el mundo, incluyendo las ciudades", dijo Chávez. "Nos tendríamos que salir de este edificio o, algo más grave, estaríamos usando las tierras fértiles que tenemos disponibles, el agua disponible, que no es mucha, tecnología, maquinaria, fertilizantes, etc., para producir alimentos, pero no para la gente, sino para los vehículos de los ricos", expresó. "El etanol habrá que seguir impulsándolo, pero eso tiene sus límites, incluso no solo técnicos, son éticos", remarcó el mandatario, quien firmó acuerdos con la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson-Miller, para cooperar en la expansión de la industria gasífera de la isla caribeña. "A Colombia, Brasil, a Jamaica, y a todos los países hermanos les decimos desde Venezuela con mucha humildad que utilicemos tierras para producir alimentos para la gente. En América Latina y el Caribe hay cerca de 300 millones de hambrientos", agregó. Chávez destacó que al hablar con Bush, el presidente colombiano, Alvaro Uribe dijo algo que le preocupó: que en las tierras de la cuenca del río Orinoco que Colombia comparte con Venezuela, el primer país "tiene allí unas 6 millones de hectáreas para sembrar maíz y caña". "Sabemos lo que eso implicaría, monocultivos transgénicos, agroquímicos en la cuenca del Orinoco", dijo. La Opegasur congrega, además de Venezuela, a los otros dos mayores productores de gas de la región, Bolivia y Argentina, países que visitó Chávez en su periplo, que también incluyó Nicaragua, Jamaica y por último Haití.

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