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Rifi-rafe entre Bonilla y Navarro por la reelección presidencial

Con información adicional de la agencia PL. Desde Managua. | 14 de Marzo de 2007 a las 00:00
Wilfredo Navarro y Jamileth Bonilla, atizaron ayer las diferencias que alejan la posibilidad de la unificación liberal, por un supuesto acuerdo entre el PLC y el FSLN para apoyar la reelección presidencial continua, en la reforma constitucional que se prepara en el Parlamento. "Jamileth debería dedicarse a escribir un libro sobre las formas en que el PLC toma sus decisiones, porque está más pendiente en lo que hacemos, que en lo que ocurre en la ALN, o a hacer lo mismo de Walter Mercado... adivinar el futuro político del país", afirmó Navarro. Aseguró que el PLC "no le va a facilitarle a Daniel Ortega entronizar su dictadura en Nicaragua", aunque reconoció que en su partido hay gente que no quiere la reelección presidencial, y otros que creen en la reelección alterna porque favorecería a Arnoldo Alemán, pero ninguno opinan por la reelección continua. Bonilla afirmó que el arnoldismo y el sandinismo están madurando otra faceta del pacto, y aseguró que conoce perfectamente los caminos que su ex partido puede tomar en determinadas coyunturas. "Jamileth no sabe como se maneja el PLC. Ella entendió cuando era la que controlaba a sangre y fuego el partido junto a Arnoldo Alemán, pero ahora ya no funcionamos así", advirtió.

Castro respalda reelección

La reelección presidencial y el parlamentarismo asoman hoy como las manzanas de la discordia dentro de la recién instalada comisión legislativa que analizará posibles cambios a la Constitución. La caja de Pandora la abrió el coordinador de la gubernamental bancada sandinista, Edwin Castro, al exhortar a los nicaragüenses a no temer a que un mandatario electo por voto popular, quiera postularse para seguir en el cargo por otros cinco años. "Dijimos que eso va a discusión. Yo en lo personal no le temo a la reelección. Yo no le temo, yo creo en la democracia, debe decidir la gente votando, es la gente la que decide", aseveró Castro, al ser interrogado sobre si el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) promoverá esa reforma. "Esos son temas a discusión, creo que si tenemos ese fundamento hay que ver si creemos en la democracia o no; y si yo creo en la democracia, y es opinión personal, yo no le temo a lo que la gente decida, y que sea la gente la que decida en elección", agregó. El legislador adelantó que buscarán también instalar un sistema parlamentarista, con el objetivo de eliminar "el sesgo de discrecionalidad" que exhibe el régimen presidencial. "Nosotros hemos dicho de manera general que queremos avanzar hacia una mayor participación de la gente y quitarle ese sesgo que todavía tiene de discrecionalidad el presidencialismo, es decir avanzar hacia un fortalecimiento del parlamentarismo", declaró Castro. La Constitución vigente, que ha sufrido varias modificaciones desde su aprobación en 1987, permite la reelección alterna, pero no inmediata. Tras las declaraciones del diputado del partido gobernante, los opositores del FSLN pusieron el "grito en el cielo", al considerar que se trata de una maniobra para beneficiar al sandinista Daniel Ortega, presidente de Nicaragua desde el 10 de enero pasado. Maria Elena Sequeira, quien integra la comisión especial por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), dijo a la prensa local que el rechazo a la reelección "va de cajón". Esa es la primerita que no tiene tela de duda, nos oponemos, porque no hay reelección y eso es un paso primordial, aseveró la ex militante ,del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), la otra organización de derecha dentro del Parlamento unicameral. Wilfredo Navarro, representante del PLC controlado desde su hacienda-prisión por el reo por corrupción y ex presidente Arnoldo Alemán, anunció que su partido también se opondrá a la propuesta. Según Navarro, los liberales propondrán, en cambio, reducir de cinco a cuatro años el mandato presidencial, unificar los comicios generales y municipales, y recortar el aparato estatal. La cuarta fuerza parlamentaria, el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), también anunció que rechazará esa propuesta. Para reformar la Constitución Política de Nicaragua se necesita del voto favorable del 60 por ciento de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional, y que los cambios sean aprobados en dos legislaturas. El FSLN tiene 38 curules parlamentarios, más tres aliados, mientras que el PLC, la ALN y el MRS cuentan con 25, 22 y tres asientos, respectivamente.

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