Escúchenos en línea

Los horrores de Guantánamo

Por Ben Russell, The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12. Traducción: Celita Doyhambéhère. | 16 de Marzo de 2007 a las 00:00
El caso del líder de Al Qaida Khalid Sheikh Mohammed pone de manifiesto la "injusticia, la crueldad y la ilegalidad" del campo de detención de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, dijeron ayer importantes abogados de derechos humanos. Clive Stafford Smith, que representa a muchos de los prisioneros que no están formalmente acusados en la base naval estadounidense, dijo que el uso de la tortura en la base de EE.UU. podía socavar los esfuerzos por llevar a juicio al número tres de Al Qaida. Dijo que la trascripción secreta de la aparente confesión de Mohammed también daba a entender que una serie de detenidos eran inocentes. La trascripción de su testimonio, en el que se declara "combatiente enemigo", ha sido tomada en una vista ante tres jueces militares que han decidido que, por primera vez, este tipo de audiencias sean completamente cerradas para la defensa y los medios de comunicación, que únicamente tienen acceso a transcripciones revisadas. La trascripción de Mohammed fue difundida por el Pentágono la madrugada del jueves. El documento consta de 26 páginas y tiene algunas anotaciones borradas, según el Pentágono, por motivos de seguridad. En el texto se incluye una lista con 31 atentados o tentativas de atentado de los que se responsabiliza, telegráficamente, el paquistaní. Entre ellos, el haber decapitado "con mi bendita mano al judío-americano Daniel Pearl", periodista del Wall Street Journal, en Pakistán. Tras la enumeración, Mohammed explica por qué lo hizo. Stafford Smith dijo que la transcripción demostraba que Mohammed había sido torturado: "Hay una evidencia abrumadora de crímenes cometidos por Mohammed, que fácilmente se podrían juzgar en cortes civiles estadounidenses. Es una tragedia que la tortura sufrida por Mohammed haya puesto en serio peligro la posibilidad de que cualquier corte pueda juzgarlo". Añadió que los nombres de los detenidos identificados por Mohammed como inocentes habían sido censurados en la trascripción hecha en la audiencia y dada a conocer por las autoridades estadounidenses el jueves. En ella, Mohammed dice: "Les estoy pidiendo que sean justos con muchos detenidos que no son combatientes enemigos. Muchos, no sólo dos o tres". Stafford Smith señaló esto mientras los miembros del Parlamento británico lanzaban una iniciativa multipartidaria dirigida a cerrar la base y asegurar la libertad de ocho residentes británicos detenidos todavía ahí. Defensores de los derechos humanos también renovaron sus ataques a los métodos usados para alimentar a los detenidos en huelga de hambre. Un dossier divulgado el jueves por el grupo Reprieve de derechos humanos dijo que los detenidos en huelga de hambre habían sido atados a una silla y alimentados a la fuerza con un tubo de un metro insertado en la nariz. Stafford Smith añadió: "Los detenidos me dijeron que ni una sola vez los que hacían esto decían que lo sentían o se disculpaban o esperaban que esto no los lastimase. Es despreciable que la gente a la que se le ordena hacer esto también se le ordena no disculparse". El teniente coronel Colby Vokey, un fiscal del ejército estadounidense que representa al detenido canadiense Omar Khadr, dijo que su cliente había sido usado como un "estropajo" humano para limpiar la orina del piso en la base. "Lo que sí sé es que cualquier declaración tomada después de un trato como ése nunca debe usarse en un juicio real", dijo Vokey. Las condiciones en Guantánamo hacían que fuera imposible armar una defensa legal para los hombres detenidos en Guantánamo, agregó. "Pongámoslos en una sala de juzgado bajo una verdadera ley y un sistema que cumpla con los niveles internacionales y veamos qué pasa", reclamó. Moazzan Begg, el ex detenido en Guantánamo, dijo que la base había llevado a los detenidos a pedir el derecho a morir y condenó el sistema de los tribunales militares como una corte "ad hoc".

Descarga la aplicación

en google play en google play