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Economía robusta alienta recaudación tributaria

Managua. PL. | 15 de Diciembre de 2011 a las 00:00

La recaudación tributaria en Nicaragua logró en 2011 ingresos adicionales a los previstos por el equivalente a más de 133,3 millones de dólares, lo que expresa la salud de la economía nacional, apreció el viceministro Iván Acosta.

En entrevista con Prensa Latina, el vicetitular de Hacienda y Crédito Público destacó que el comportamiento de la recaudación permitió al Ejecutivo proponer a la Asamblea Nacional una reforma tributaria, recientemente aprobada por los diputados.

El concepto fue colocar mayores recursos financieros a disposición de los sectores más pobres de la sociedad y del pago de la deuda, explicó el funcionario.

Tres áreas claves reciben los beneficios directos de lo aprobado por el Legislativo: La primera de ellas, indicó Acosta, es la atención a la emergencia climática por las lluvias en la presente temporada invernal.

Esa decisión nos remite a los grupos sociales en condiciones económicas vulnerables, pues son los más afectados por los daños parciales y totales de viviendas o el deterioro de caminos productivos en zonas rurales, comentó.

En segundo lugar se destinaron recursos para asegurar la vitalidad de entidades estatales a fin de completar sus facturas de energía y combustible, lo que hacía falta para la merienda escolar y las medicinas de la red pública, ilustró.

El tercer acápite es el pago de la deuda, pues como estamos concluyendo el año sería imposible colocar mayores montos en la esfera del gasto y el ciclo presupuestario terminará el 22 de diciembre, aclaró.

La deuda acumulada constituye una muestra del buen gobierno, porque estamos hablando de compromisos contraídos fundamentalmente para darle estabilidad energética al país, argumentó.

Son adeudos, insistió, que permitieron a la producción interna operar con márgenes de competitividad, oxigenar pequeños negocios y transferir recursos para que los más pobres no pagaran más por el consumo de electricidad en sus hogares, mediante los subsidios.

Y aquí resulta oportuno subrayar que sin la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) no hubiésemos tenido quien nos proporcionara los créditos necesarios para contar con petróleo todos los días y la sociedad tuviera el beneficio de disfrutar un servicio eléctrico estable, dijo el experto.

Hacía años que este país no había un gobierno capaz de enfrentar deudas externas e internas con efectividad a partir de una correcta planificación, lo que permitió reducir la evaluación de riesgo otorgada por los organismos internacionales, señaló.

Al pago de la deuda interna se destinó casi el 55 por ciento de los casi tres mil millones de córdobas (133,3 millones de dólares); es decir, aproximadamente dos mil 400 millones (casi 107 millones de dólares) para mantener la salud económica.

Esto significa que la economía nacional está generando suficientes recursos para cubrir sus gastos de operación, juzgó el especialista.

Lo destinado a la emergencia, detalló, equivale a inyectar dinero fresco para resarcir los daños construcción de viviendas para damnificados, la reparación de calles, caminos y carreteras, reparar los sistemas de drenaje dañados en la capital.

No obstante, hay que seguir profundizando la concertación entre el Estado y la iniciativa privada para que los entes económicos históricamente privilegiados en Nicaragua aporten más al desarrollo y a las políticas públicas para toda la sociedad, señaló.

A diferencia de gobiernos anteriores, la administración del presidente Ortega consiguió armonizar incentivos fiscales, acceso al crédito y promoción de mercado; ello cambia la dinámica perspectiva, pues muchos de los que hoy reciben exoneraciones fiscales, no las necesitarán en el futuro, pues progresivamente mejoran su situación productiva y financiera, sustentó el viceministro.

También se benefician por esa vía industrias asociadas a la transformación de los productos del campo, pero no pueden ser reglas perpetuas, porque se convertirían en perniciosas si dejan de motivar el incremento productivo; ese es problema por enfrentar y resolver con una política integral de atención a la actividad agropecuaria, estimó.

A la par hay incentivos importantes para un sector que puede marcar pautas en el impulso de la economía nacional: el turismo: somos el territorio de Centroamérica con más extensión de playas, reservas naturales, lagos, volcanes, bosques, diversidad ecológica, y con el más alto grado de seguridad pública en la subregión, argumentó.

En el sur del país están en ejecución importantes obras turísticas y deben aparecer nuevas inversiones extranjeras, lo que genera empleo y fomento de otras industrias.

 


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