Escúchenos en línea

Sed por un buen café

Managua. Por Roberto Fonseca, Estrategia & Negocios. | 17 de Diciembre de 2011 a las 00:00

Hay alarma en el mundo cafetalero. Por primera vez en la historia, cabe la posibilidad de que a corto plazo se agoten los inventarios mundiales y se registre escasez de ciertas calidades del grano de oro.

Suena a trama de ficción policiaca, a novela de Tom Clancy, pero no lo es. El mundo está sediento. En la cosecha 2010-2011, la producción mundial de café alcanzó los 133,3 millones de sacos, cifra que reflejó un incremento del 8,2% con respecto a la cosecha anterior, de 123,2 millones de sacos.

Empero, expertos prevén que para la presente cosecha cafetalera 2011-2012, se registre un déficit entre la producción y la demanda mundial, ya que se producirán alrededor de 132,9 millones de sacos de café y se demandarán unos 137,5 millones.

Los incrementos de producción se registraron en naciones de África, América y Sudamérica, de acuerdo con el reporte mensual de la Organización Internacional del Café (OIC), de agosto del 2011.

El consumo mundial muestra un incremento más fuerte. En el periodo 2007-2010, pasó de 129,4 millones de sacos a 134,7 millones, sobrepasando la propia producción anual mundial.

De acuerdo con el reporte mensual de OIC, el consumo de café creció a una tasa promedio del 2,5% a escala mundial en el periodo 2000-2010; sin embargo, está aumentando a tasas mayores en los propios países productores de café (4,6%) y en los mercados emergentes (2,9%). Entre los primeros están Brasil, México, Indonesia, India y Etiopía.

"Hay un fuerte déficit en el mundo del café y, auque no hemos llegado todavía al punto de decir se acabó, estamos acercándonos a una situación en que podría faltar momentáneamente, por espacio de un par de semanas o un mes. Esto es algo que no hemos visto nunca antes", aseguró la especialista Maja Wallengren, directora de la firma The Global Coffee Bean.

Wallengren, consultora internacional y autora de varios libros relacionados con la caficultura, fue una de las personalidades invitadas al Ramacafé 2011, celebrado en Nicaragua. El evento es convocado cada año para analizar evolución, retos y tendencias de la caficultura mundial.

La experta explicó que hay varios factores que están incidiendo en una disminución en la producción mundial de café, entre estos, el hecho de que muchísimos productores en varios países y zonas del mundo abandonaron el cultivo, tras la crisis de precios del año 2000, cuando el quintal del grano llegó a cotizarse a menos de US$50. Esas tierras, en muchos casos, pasaron a ser proyectos inmobiliarios.

Por otra parte, Wallengren señaló que el consumo mundial viene aumentando a una tasa promedio anual de entre 1,5% a 2%, a pesar de la crisis, como resultado de una mejoría notable en la calidad del café producido.

"En los últimos diez años se ha registrado un trabajo fuerte a nivel mundial en mejorar la calidad del grano y Centroamérica ha sido líder en este esfuerzo. Antes muchas personas tomaban una taza por necesidad, para despertarse, pero ahora es por el placer de disfrutar un buen café. Mucha gente hoy aprecia el aroma y el sabor", dijo la experta internacional.

El consumo de café se ha elevado en los mercados emergentes. Según cifras oficiales de la OIC, entre los años 2000 y 2010, pasó de 13,6 millones a 18,2 millones de sacos, lo que representa un incremento del 33,3%. Entre los países que han caído rendidos ante el aroma y el sabor de esta bebida están China, Rusia y Corea del Sur.

El mayor crecimiento se ha registrado en los propios países productores, donde según los reportes de OIC el consumo pasó de 26,3 millones a 41,3 millones de sacos de café anuales, en el periodo 2000-2010. Este representa un crecimiento del 56,6%.

De acuerdo con sus proyecciones, si se mantiene ese esfuerzo nacional, regional y mundial por la calidad del grano, seguirá aumentando fuertemente el consumo en los próximos cinco años. En términos conservadores, en unos 13 millones de sacos anuales.

Por lo tanto, según sus análisis, el camino a seguir está relacionado con un aumento en la productividad en las fincas cafetaleras, al incrementarse la densidad de árboles dentro de las zonas y fincas existentes.

Buenas prácticas

Al evento de Ramacafé 2011, celebrado en Managua en su décima edición, llegó como invitado especial Eduardo Esteve, CEO de la empresa mundial ECOM Coffee Group, una de las más importantes y destacadas en la compra y venta de este commodity que nació en Etiopía, África, y se extendió a todo el globo.

Esteve reseñó la crisis de precios que experimentó el sector cafetero mundial en los años 2000-2002, cuando el saco de café en grano se desplomó de US$140 a US$50 en el mercado de Nueva York. Hoy, una década después, finalmente valoró que hay buenos precios y una rentabilidad digna en el sector productor, ya que en el 2011 el precio internacional de Nueva York ha llegado a rondar los US$300.

El CEO de ECOM Coffee prevé que se registre el déficit entre la producción y la demanda mundial para el 2011-2012, mediante la producción 132,9 millones de sacos de café y la demanda de unos 137,5 millones.

Para enfrentar esta demanda creciente, Esteve se pronunció por emprender y desarrollar acciones que contribuyan a aumentar la productividad cafetalera, como lo ha venido haciendo Brasil en la última década. Al respecto, indicó que el gigante sudamericano ha aumentado la producción en un 30%, al incrementar la densidad de plantas por hectárea e introducir nuevas tecnologías.

Esteve recordó que el mundo está cambiando, por ello no es de extrañar que países tradicionalmente exportadores de café, como Costa Rica, hoy sean importadores del grano de oro. Al respecto indicó que en el 2009-2010, Costa Rica importó 160.000 quintales de café oro y en el 2010-2011 estimaba aumentar a unos 180.000 quintales, desde Guatemala, Honduras, Nicaragua y México, especialmente.

A Costa Rica se unen Venezuela, Tailandia, Filipinas, Puerto Rico o Cuba, que hoy no pueden abastecer su demanda interna con el café producido en sus tierras.

Al evento Ramacafé 2011 también asistió en calidad de invitado especial José Sette, quien fungió como director ejecutivo interino de la Organización Internacional del Café (OIC) hasta finales de septiembre del 2011, cuando resultó electo por aclamación Robério Oliveira Silva, como nuevo director ejecutivo para un periodo de cinco años.

Sette, en su ponencia titulada "Demanda y consumo: tendencias en la región Europea", confirmó que los inventarios de café en los países importadores vienen disminuyendo paulatinamente como resultado del incremento en la demanda. En el 2009, las reservas del grano sumaban 22,4 millones de sacos y en el 2010 disminuyeron a 18,4 millones.

Entre el 2000-2010, insistió Sette, el consumo de café en mercados tradicionales registró tasas de crecimiento promedio del 1,1%, mientras en los mercados emergentes correspondió al 3,8%. Las más altas corresponden a los países productores, al consumo interno en ellos, donde se registraron tasas del 4,3% de crecimiento. A escala mundial, la tasa corresponde al 2,4%.

"El consumo viene aumentando a una tasa promedio anual del 2% al 2,5%, mientras la producción crece a tasas más bajas. La caficultura ha sobrevivido estos años utilizando los inventarios, así que estamos a niveles muy bajos, en una relación de más o menos tres meses de consumo mundial. Entonces, el mercado está muy vulnerable", comentó Sette.

De acuerdo con estadísticas oficiales, en Europa, al igual que en el resto del mundo, predomina el consumo de la variedad arábiga, con 64,1% del mercado. A esta variedad pertenecen los café de Brasil, Colombia y Centroamérica, entre otros. El 35,9% del consumo restante es de la variedad robusta.

El ex director ejecutivo interino de OIC explicó que la producción no aumenta en mayor proporción por una serie de factores, entre los que enumeró el impacto causado por la crisis de precios en el periodo 2000-2004, que mandó a la quiebra a miles de productores de café, obligándolos a una reconversión de esas áreas. Asimismo, el incremento de los costos de la mano de obra, de los insumos agrícolas y el desinterés de las nuevas generaciones de productores.

"Nicaragua y Honduras son los países más dinámicos en términos de producción, son los que están creciendo, donde hay más posibilidades de crecer en América Central. En los otros países es muy difícil que se incremente la producción, en Costa Rica, El Salvador, Guatemala y México. Hay que aprovechar esta época de vacas gordas para invertir y prepararse para las vacas flacas", dijo Sette.

En términos per cápita, Finlandia sigue a la cabeza del consumo mundial, con un promedio de 12,1 kilogramos de café por habitante, Noruega (9,2 kg), Dinamarca (8,4), Suecia (8), Suiza (8) y Estados Unidos (4,1 kg).

"En los inventarios hay café, pero hay escasez con determinadas calidades, no hay abundancia en el mercado, pero no faltará. El mercado está previendo que la próxima cosecha brasileña, que saldrá en junio del 2012, será grande y aliviará un poco esta situación, pero todavía esto es especulativo, habrá que esperar", destacó Sette.

Especiales al alza

Pese a la crisis mundial, la recesión en Estados Unidos y las dificultades en Europa, Daniele Giovannucci, director ejecutivo de Committee on Sustainability Assessment (COSA), aseguró que el consumo de cafés especiales va en alza a escala global, incluyendo cafés certificados.

"El consumo de cafés especiales se amplía día a día a escala global, aunque no en la misma proporción que el café convencional. Sin embargo, el crecimiento es fuerte y es mayor entre los cafés con certificaciones sostenibles, por ejemplo de mercado justo, orgánico y otros. La tasa de crecimiento en ese segmento oscila entre 10% a 50% cada año", dijo Giovannucci.

En el 2010, de acuerdo con cifras publicadas en el sitio web de COSA, el 92% del café consumido corresponde al convencional (arábigo y robusta) y el 8% a cafés certificados. Mientras, en el mercado estadounidense, los cafés certificados corresponden al 16% de las importaciones cafeteras. Ese año, el consumo en Estados Unidos sumó 21,7 millones de sacos de café.

El mundo también se enfrenta a un gran reto. Álvaro Jaramillo, ingeniero agrónomo colombiano y experto en cambio climático, señaló que los eventos de variabilidad climática, de corto plazo, vienen registrándose en los países del trópico desde hace más de 60.000 años. En la cultura maya se registran eventos de La Niña y El Niño, que provocaron inundaciones o sequías. Por lo tanto, el gran reto es prepararse para enfrentarlos.

"El clima no lo es todo, pero sí puede impactar entre un 10% a 15% de la producción de un país", estimó Jaramillo. En el caso de Colombia, cuya producción de café alcanza alrededor de diez millones de sacos anuales, una merma de esa magnitud equivaldría a 1.000.000 de sacos, que a un precio promedio de US$250, equivaldría a pérdidas por el orden de los US$250 millones.

Jaramillo indicó, sin embargo, que además de las variaciones climáticas, la deforestación, el mal uso de la tierra y las malas prácticas productivas, están contribuyendo a dimensionar más los efectos del cambio climático.

 


Descarga la aplicación

en google play en google play