Escúchenos en línea

Ministros escucharán opinión de gente sobre planes sociales

Managua. Agencia PL. | 1 de Marzo de 2012 a las 00:00

El gobierno de Nicaragua desplegará a sus ministros para supervisar el rumbo de los programas sociales y escuchar qué piensa la población sobre esos proyectos, convertidos en piezas claves frente a la pobreza, asegura el Ejecutivo.

No es la primera vez que la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, coloca el tema en la agenda pública, como lo hizo la víspera.

El concepto de "El pueblo Presidente", planteado por el mandatario Daniel Ortega, sirve de brújula, pues el propósito es asegurar poder efectivo a la población para construir un proyecto de desarrollo nacional "cristiano, socialista y solidario"., como se califica oficialmente.

En el foro del Gabinete Social, celebrado el martes último, se acordó que todos los ministros deben realizar al menos dos visitas semanales a los territorios, para "auscultar el ánimo" de la gente, "porque la valoración que para nosotros cuenta es la de nuestro pueblo", dijo Murillo.

Pidió vocación de servicio, pues "solo puede haber buen rumbo si nuestro pueblo está de acuerdo con todo lo que estamos haciendo y si nuestro pueblo se siente escuchado alrededor de sus propuestas y se siente participando como protagonista".

Simultáneamente el Ejecutivo promueve los llamados Consejos de la Familia, la Salud y la Vida, cuya creación fue instruida por Ortega.

A juicio de Murillo sería provechoso que los ciudadanos se incorporaran cada vez más a esas nuevas estructuras comunitarias, "porque nos va a servir muchísimo para multiplicar el alcance de todos los programas sociales".

Dichos Consejos servirán para evaluar, proponer y decidir quiénes deben ser los beneficiarios de los programas de gobierno, pues nadie mejor que cada comunidad para conocer las necesidades de sus habitantes, sustentó.

Ahí figuran los programas de atención integral a la primera infancia, becas estudiantiles y planes contra la miseria como Usura Cero, Hambre Cero y Plan Techo.

"No hay alguien que decida en una oficina. Es la comunidad la que tiene que decidir", exhortó Murillo, quien catalogó a los Consejos de Familia como instrumentos del poder del pueblo organizado.

A las instituciones del Estado, indicó, les corresponde respaldar a la ciudadanía organizada que propone, discute los problemas, resuelve y decide.

Estamos hablando, expuso, de consolidar el modelo de Poder Ciudadano, "de involucrarnos todos desde la familia, educarnos desde la familia, promover salud desde la familia", para "estar cada uno de nosotros en capacidad de decidir el rumbo de nuestro país en cada momento, el rumbo de los programas económicos, el rumbo de los programas sociales", fundamentó.

En el caso del Plan Techo, ejemplificó, "queremos que se decida en la comunidad, con amor, con cariño, con reconocimiento de quién es la persona que tiene más necesidad" de materiales para reparar su casa.

Es "la misma comunidad la que decide, propone y vela para garantizar que los programas lleguen a quienes más lo necesitan y se usen adecuadamente", insistió.

Cada uno de esos programas representa justicia y, por lo tanto, el avance de la democracia, la libertad y la tranquilidad que queremos las familias nicaragüenses, apreció la coordinadora.

Sin entrar en análisis profundos, cualquier analista podría distinguir un primer obstáculo para consolidar tantos empeños: la fuerza de la costumbre.

Poco hábito hay en este mundo de gobernar dándole voz a los ciudadanos y muchas veces, cuando se crean oportunidades, tampoco se sabe cómo aprovecharlas o sencillamente no interesan.

Están abiertos en Nicaragua caminos de aprendizaje múltiple; Murillo suele considerarlos como la conformación de un "modelo de presencia directa, de familia y de comunidad".

Nadie podría hablar de senderos expeditos para la democracia participativa, pero una revolución debe tener mística e inteligencia para construirlos.

 


Descarga la aplicación

en google play en google play