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Parlamento aprueba con amplia mayoría el ALBA y los convenios con Venezuela

Agencias DPA y ACAN–EFE. Desde Managua. | 27 de Marzo de 2007 a las 00:00
Nicaragua se sumó este lunes oficialmente a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), después que una abrumadora mayoría de diputados ratificara el Convenio Marco de cooperación entre Nicaragua y Venezuela, por un monto de aproximadamente 20 millones de dólares según fuentes oficiales. El plenario legislativo, de esa manera, sancionó la incorporación de Nicaragua al ALBA integrada además por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, San Vicente y Las Granadinas y Venezuela, con 78 votos a favor, uno en contra, diez abstenciones y tres que no ejercieron su derecho al voto, de los 92 diputados que integran este poder del Estado. El Tratado Marco aprobado por el parlamento incluye siete proyectos de cooperación económica y tecnológica en materia energética, agrícola, financiera y capacitación e intercambio cultural. El presidente Daniel Ortega, firmó con su homólogo Chávez, el pasado 11 de enero en Managua, un memorando de intención para adherir al país al ALBA. Managua y Caracas firmaron, un día después de la investidura de Ortega, 15 convenios de cooperación en distintos sectores, tres de ellos políticos y uno que garantiza el suministro de 10 millones de barriles anuales de combustible a precios especiales, y el perdón de una deuda por 31,8 millones de dólares a este país. Los acuerdos incluyen la entrega, por parte de Venezuela, de 32 plantas de generación eléctrica a Nicaragua para que este país pueda paliar la crisis de energía que lo afecta con constantes apagones de cuatro a doce horas diarias. La cooperación de Venezuela también abarca la entrega de urea, un fertilizante utilizado en la siembra de granos básicos, y el programa social "Operación Milagro", que consiste en practicar cirugías a nicaragüenses de escasos recursos con problemas en la vista. Asimismo, contempla programas de cooperación en áreas financiera, infraestructura y educación. Chávez firmó una carta de intención para construir una refinería en Nicaragua y analiza la posibilidad de construir un oleoducto, así como dos plantas procesadoras de aluminio, y ya tiene previsto abrir en Managua una oficina del estatal Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes). El ALBA es una propuesta de cooperación de Chávez que privilegia el aspecto social frente a la ganancia económica y se presenta en contraposición al rea de Libre Comercio para las Américas (ALCA), promovida por Estados Unidos. Los diputados opositores , que suman 51 de los 92 legisladores, anunciaron que a nivel interno promoverán leyes para garantizar que los programas de cooperación firmados con Venezuela, dentro del ALBA, no sean manejados de forma ilícita. Varios legisladores de la oposición dijeron que "estarán vigilantes" para que no se cometan desmanes en el marco de la cooperación económica y tecnológica ofrecida por el gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez. El jefe de la bancada legislativa liberal, Maximino Rodríguez, exhortó a sus colegas diputados a estar atentos para que la cooperación venezolana no se convierta en caballo de Troya a través de la cual se pretenda imponer una nueva dictadura "so pretexto de un socialismo de nuevo tipo". "Aprobamos la cooperación venezolana, pero que sepa el señor (Daniel) Ortega que no es Chávez quien lo eligió y que no puede seguir los pasos equivocados de un personaje que pregona la erradicación de la pobreza que no ha podido eliminar en su propio país", subrayó Rodríguez. También la Alianza Liberal mostró cautela. "ALN va a respaldar estos convenios por beneficio al pueblo, pero vamos a estar vigilantes de que no se instaure un sistema (de gobierno) ajeno al de Nicaragua", advirtió la diputada María Eugenia Sequeira. "Claro que queremos que haya fábricas de aluminio, aunque preferimos comer en olla de barro, pero no que haya una dictadura chavista (...) que no sea a costa de coartar la libertad y la democracia en Nicaragua", dijo Sequeira. "Cuidado estamos aprobando confites en el infierno (...) abran sus ojos muy grandemente y recapacitemos de lo que estamos haciendo; no nos dejemos engañar otra vez. Digamos no al chavismo, no al orteguismo y al totalitarismo", dijo de su lado el diputado de ALN, Alejandro Bolaños. Diputados del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) también se pronunciaron en términos similares. La diputada del MRS Mónica Baltodano expuso al plenario que esa agrupación es favorable a los acuerdos con Venezuela pero no a la "modalidad privada de su ejecución" ya que podría derivar en endeudamiento que al final todos los nicaragüenses terminarán pagando. En ese sentido, el diputado Víctor Hugo Tinoco, también del MRS, afirmó que los convenios petrolero y el de la urea, se están manejando con mecanismos privados no muy transparentes. "Ya el petróleo está llegando, entonces ¿quién está manejando ese dinero público? ¿por qué lo están haciendo en privado?", preguntó. El secretario de la bancada sandinista, José Figueroa, acusó a los críticos de estar ejerciendo politiquería barata, y puso a la disposición de todos los legisladores los textos de los acuerdos que, aseguró, serán tutelados por órganos gubernamentales de ambos países.

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