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La masacre de Afganistán y la crisis en el ejército EE.UU.

Washington. Radio La Primerísima/La Haine. | 21 de Marzo de 2012 a las 00:00

Comentarios del profesor James Petras para CX36 Radio Centenario del Uruguay el lunes 19 de marzo.

Efraín Chury Iribarne: Petras, concretamente arrancamos en las mismas condiciones de siempre, con tus análisis, agradeciéndote el anticipo que hacías el otro día de la reunión del Banco Interamericano de Desarrollo pero seguramente también tienes otros temas que estés analizando en estos momentos.

James Petras: Quiero comentar sobre lo que está pasando en Afganistán con la masacre. Últimamente hemos recibido el cuento oficial de que era un sargento, una persona mentalmente problemática, que por su propia voluntad masacró a 16 personas incluidos muchos niños y mujeres. Como resultado de eso los oficiales norteamericanos llevaron al acusado a Estados Unidos sin permitir ningún interrogatorio ni mucho menos juicio en Afganistán. Ahora, esta mentira de que era un soldado loco actuando por su cuenta, encuentra muchas discrepancias que muestran que esta versión es totalmente falsificada. Que el presidente Obama es cómplice, está involucrado en la conspiración para dar cobertura a los militares que actúan en Afganistán.

Primero, debemos anotar que las dos aldeas atacadas están a cuatro kilómetros de distancia: es imposible para un soldado ir a las dos aldeas, matar, quemar las casas, traer la gasolina y volver a entregarse en su base. Para ir a esta distancia en menos de una hora y cometer estos actos, necesitas un vehículo y para tener un vehículo necesitas una autorización de los mandos militares. Segundo, es imposible pasar fuera de la base sin pasar por la puerta donde están los guardias y necesitas autorización para salir. El Comité parlamentario de Afganistán visitó el sitio y declaró –tienen docenas de testigos- diciendo que eran por lo menos entre 15 y 20 soldados involucrados e incluso acompañados por un helicóptero. En otras palabras, fue una masacre de un pelotón autorizada por los altos oficiales operando dentro de las normas y usos militares.

Hay que decir, como dijo el presidente Hamid Karzai: esta masacre es una de cientos, 200, 300, 500 incidentes similares han ocurrido en el pasado. Está harto dice el títere, porque ya no quiero que soldados norteamericanos ocupen las aldeas y hagan sus asaltos. Es típico hacer un asalto después de la medianoche entrando, rompiendo puertas, y disparando. Eso es lo que está haciendo Estados Unidos en Afganistán.

Ahora ¿por qué los funcionarios de Washington son cómplices? Ellos dicen que tienen un vídeo que muestra a un único soldado volviendo a la base. Pero cuando el presidente de Afganistán pidió este vídeo, Obama se negó a entregarlo. Obviamente es un vídeo falsificado, cocinado para justificar la versión oficial. Más allá de la masacre y más allá de los esfuerzos para darle cobertura, el hecho de que el presidente Obama está involucrado en la conspiración de mentiras, lo pone como un cómplice, lo que significa que puede ir a juicio por ser cómplice de homicidio después del hecho. Legalmente también puede tener que someterse a juicio. Y si va a juicio, puede ser derrocado de su puesto. Obviamente no hay un proceso judicial ahora, pero queda como algo posible.

¿Y por qué Obama se mete en esta forma? Porque el ejército que mata civiles de una forma indiscriminada y autorizado por los oficiales, es un ejército en descomposición. Este soldado que dicen ahora que es loco, ha servido cuatro turnos, tres en Irak y cuando pensaba volver a casa, lo enviaron a Afganistán porque faltan soldados para continuar la guerra. La guerra prolongada por once años ha tenido un enorme efecto y hay grandes tasas de drogadicción, de suicidios y asesinatos entre los soldados y familiares. En otras palabras, mientras Obama se prepara para una nueva guerra, falta un ejército capaz de sostener las guerras existentes.

Por eso para de alguna forma mantener un ejército en desintegración, tiene que entrar en este tipo de actividades de conspirar para mantener lo que queda del ejército norteamericano. Eso es un factor que debemos tomar en cuenta. Es una masacre oficial, autorizada por el ejército, aprobada y justificada por el presidente de Estados Unidos. Mientras, en Afganistán hasta los funcionarios más cercanos y más subordinados a Estados Unidos ahora piden que dejen de organizar los ataques en las aldeas y aún más: dicen que deben salir del país. No quedan ni los títeres para apoyar la presencia norteamericana en el país y eso es un gran problema por el hecho de que Washington tiene pocos apoyos en todas partes del Medio Oriente y en el sur de Asia en este momento.

Es un mal momento para Obama, pero como respuesta, el 16 de marzo firmó un decreto-ley que autoriza la implementación de Ley Marcial en lo que denomina “emergencias durante guerras y paz”. En otras palabras, en cualquier momento Obama puede declarar una emergencia y tomar control de todos los recursos del país como agua, comida, transporte; puede encarcelar ciudadanos sin ningún habeas corpus. Y uno pregunta ¿por qué en este momento Obama firma el decreto que podía permitir la implementación, la imposición de la ley marcial? Porque actualmente no estamos en una guerra civil interna, la oposición está bastante debilitada, en el exterior siguen las guerras pero no hay ninguna amenaza a la estabilidad interna de Estados Unidos, con excepción –y eso hay que anotarlo- del descontento generalizado en el ejército.

Ahora, yo no creo que estemos frente a un posible golpe de Estado, pero sí estamos en una crisis del imperio. ¿Cómo puede funcionar un imperio si los soldados son incapaces de sostener las ocupaciones, son incapaces de lanzar nuevas guerras, como Irán? Entonces uno tiene que pensar sobre qué base Obama declara en este momento, el decreto que justifica la imposición de ley marcial. Estamos en un momento de mucha oscuridad sobre lo que está pendiente. Si están pensando en lanzar una nueva guerra contra Irán eso puede provocar una crisis y justificar la aplicación de la conscripción dentro de la ley marcial o encarcelar a cualquier crítico de la guerra o tal vez intervenir el ejército para castigar a los disidentes y oficiales que ya están hartos de 12 años de guerra.

Hay una gran frustración en la oficialidad por el hecho de que los políticos lanzan guerras que son imposibles de ganar. Lanzan guerras para los trabajadores reclutados en el ejército, mientras las burguesías no mandan a sus propios hijos y parientes a servir en estas guerras. Hay una gran divergencia entre los "guerreros" civiles y los soldados que están corriendo riesgo de vida en estas guerras coloniales. Las divergencia se han profundizado últimamente, y creo que es otro de los problemas, otra crisis que puede ser la base de este decretazo de Obama.

Chury: Ha circulado una información en América Latina que dice que Estados Unidos, concretamente la CIA, estaría trabajando con sus embajadas en lo que es el SOF por sus siglas en inglés, que es el mismo organismo que permitió darle captura a Bin Laden, que esos individuos que estaría infiltrando Estados Unidos en las embajadas aún sin conocimiento del embajador, en algunos casos, en definitiva son gentes no uniformadas pero especializadas en el uso de las armas que estarían siendo diseminadas a través de América Latina en todas las embajadas. Un hecho que no se había registrado antes pero que se está registrando por lo menos desde hace un año o algo más. Que está en algunas partes y no está en otras. Es una información que circuló prácticamente en toda América Latina en estos últimos días. ¿Esto es algo nuevo o es algo que ya se venía haciendo?

Petras: Las dos cosas. Lo que hemos visto es que Estados Unidos tiene sus agentes secretos en todas las embajadas, más que nada la CIA. Ahora, en adición a la CIA, han mandado lo que llaman fuerzas para tareas especiales. Es para asesinar individuos, para secuestrar, para actuar de una forma ilegal en tareas sucias. Asesinatos, secuestros y cualquier otra cosa. Muchas veces financiando las actividades a partir del comercio con drogas. Muchos de los funcionarios norteamericanos en esa clandestinidad utilizan fondos especiales que consiguen a partir del reparto de ganancias en la venta y comercio de drogas.

Ahora, el aumento de importancia de esas fuerzas especiales, que son una especie de banda de asesinos, es por lo que hemos dicho anteriormente: cuando el ejército mismo como fuerza de intervención, está en crisis, desmoralizado, agotado de las múltiples tareas que tiene que cumplir en múltiples lugares, el gobierno de Obama está dando mucha más importancia a las fuerzas especiales. Utiliza a estos grupos, como el masacrador de Afganistán, el sargento ése era miembro de un grupo de fuerzas especiales. Como los soldados normales están agotando sus posibilidades, hay un crecimiento ahora en el uso de agentes asesinos para tareas especiales y tratar de evitar que haya rebeliones, levantamientos o movimientos que pongan en peligro los intereses del imperio.

Por esta razón hay una relación inversa: a menor capacidad del ejército oficial, mayor énfasis sobre los grupos especiales.

Editado de La Haine por Radio La Primerísima.

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