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Brasil llama a Fidel anticuado, y Daniel respalda la posición del líder cubano sobre el etanol

Agencias EFE, PL y AP. Desde Brasilia, Managua y Washington. | 30 de Marzo de 2007 a las 00:00
Mientras el presidente de Nicaragua Daniel Ortega coincidió con el cubano Fidel Castro sobre los peligros de utilizar alimentos para producir combustibles, Brasil dijo que es un viejo argumento. Los dichos del líder cubano Fidel Castro, no tuvieron repercusión inmediata al menos, en la Casa Blanca, pero si en Brasil. El canciller Celso Amorim dijo que las ideas del líder cubano son respetables, pero son "antiguas" porque lo que el mundo ve hoy es un "gran camino" para el etanol. Amorim dijo a reporteros que aunque no había leído la nota de Castro, piensa que es una opinión respetable. "Él (Fidel) tiene ideas que yo sé que son antiguas porque, por casualidad acompañé al ministro de Ciencias y Tecnología (brasileño en una gira) a La Habana hace 20 años atrás y ya él decía que no daría cierto esa cuestión de alcohol, porque el azúcar era un producto noble". El presidente Fidel Castro expresó ayer en un artículo en Granma que la fabricación a gran escala de biocombustibles como el etanol atenta contra la producción de alimentos para la humanidad. Ortega coincidió en que la fabricación a gran escala de etanol atenta contra la producción de alimentos. "Como líderes políticos hemos coincidido en este planteamiento", afirmó la noche del jueves el mandatario al ser interrogado sobre el artículo publicado ayer por Castro, en el cual alerta sobre los peligros para el Tercer Mundo de convertir alimentos en combustible. "Aquí el problema de fondo no es si (utilizamos) etanol o petróleo, sino tomar en cuenta que en primer lugar la Tierra está para crear alimentos, no para alimentar a los vehículos", agregó Ortega, según puntualizó Prensa Latina. En opinión del presidente nicaragüense, la causa fundamental del impulso dado en los últimos meses a la producción masiva de biocombustibles, en particular por el presidente estadounidense, George W. Bush, radica en que el mundo capitalista se encuentra bajo los dictados del consumismo. "La gran batalla a librar es contra la lógica impuesta por el capitalismo de acumular capital, sin tener en cuenta a los pueblos que están sufriendo hambre", alertó. En su artículo de ayer, Fidel Castro acusó a Bush de condenar a "muerte prematura de hambre y sed" a más de 3.000 millones de personas por la "idea siniestra" de "convertir alimentos en combustible". Al igual que el presidente cubano, Ortega consideró que de invadirse los campos con sembrados de caña de azúcar y maíz para producir combustible, "se estaría atentando contra la especie humana".

Lula: Etanol no amenaza a ambiente ni a alimentos

El éxito del programa brasileño con el etanol ha ayudado a disipar mitos como que el combustible es una amenaza a las selvas amazónicas y a la producción de alimentos, afirmó el presidente Luiz Inacio Lula da Silva en un artículo publicado el viernes en el diario The Washington Post. El artículo de Lula se conoció un día después que el presidente de Cuba, Fidel Castro, calificara de "siniestra" la idea de convertir los alimentos en combustible y dijera que la promoción que hace Washington de esa política condenaría "a muerte prematura por hambre y sed a más de 3 mil millones de personas en el mundo". Las críticas de Castro se sumaron a las de su estrecho aliado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien a comienzos de mes también condenó la iniciativa de Washington afirmando que "estaríamos usando las tierras fértiles que tenemos disponibles, el agua disponible ... para producir alimentos, pero no para la gente, sino para los vehículos de los ricos" . Brasil, segundo productor mundial de etanol después de Estados Unidos, firmó este mes con Washington un acuerdo para promover el uso de ese combustible en el hemisferio. Lula, quien llega el viernes por la noche a Estados Unidos para entrevistarse el sábado con su colega estadounidense George W. Bush, afirmó que "sí, las condiciones de trabajo de los cultivadores de la caña de azúcar deben ser mejoradas y estamos totalmente comprometidos a hacer eso. Sin embargo, este asunto difícilmente justifica las severas críticas de una actividad económica que emplea y ofrece esperanzas a tantas personas en Brasil y en el mundo" . "El éxito del programa de etanol de Brasil también ha ayudado a disipar ciertos mitos. El etanol no es una amenaza directa a las selvas tropicales, en la medida que los suelos amazónicos son altamente inapropiados por el cultivo de la caña de azúcar" . Y, agregó Lula, "tampoco la caña de azúcar amenaza la producción de alimentos. Menos de un quinto de las 340 millones de hectáreas de tierras cultivables de Brasil se usa en cosechas. Sólo 1 por ciento, o tres millones de hectáreas, se utiliza en el cultivo de caña para etanol". En contraste, aseguró el mandatario brasileño, "200 millones de hectáreas son pastizales, donde la producción de caña esta comenzando a expandirse". "La agricultura ofrece no sólo alimento, sino también una forma de vida para millones de pequeños cultivadores en todo el mundo", dijo Lula. De acuerdo con Lula "treinta años de investigaciones e innovaciones han hecho a mi país autosuficiente en petróleo al reemplazar 40 por ciento de nuestro consumo de gasolina con etanol". El uso de etanol y biocombustibles es más que una respuesta a las "peligrosas adiciones a los combustibles fósiles... (son) una revaluación de la estrategia global para proteger nuestro ambiente" porque los "biocombustibles en Brasil son limpios y altamente competitivos. El etanol hecho de caña de azúcar no deja residuos, todo es reciclado". La expansión de cultivos "de caña de azúcar, soya y otras siembras de oleaginosas para (producir) biocombustibles asegurará que familias necesitadas tengan los medios financieros para sustentarse".

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