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Derrame en Costa Azul es un delito ambiental dice Marena

Managua. PL. | 10 de Abril de 2012 a las 00:00

Expertos nicaragüenses evalúan el impacto medioambiental del derrame petrolero ocurrido el miércoles último en una de las playas del país de cara al océano Pacífico, mientras las autoridades confirman este martes que la fuga está totalmente controlada.

Costa Azul, en las cercanías de Puerto Sandino a unos 55 kilómetros al oeste de Managua, fue el escenario del incidente, cuyas consecuencias todavía no se cuantifican, indica la publicación oficial El 19 Digital.

Hasta el momento la prioridad fue detener la emisión de sustancias oleaginosas que llegaron a propagarse en un área de 1,5 hectáreas, señaló la Comisión Interinstitucional, conformada por orientaciones del presidente Daniel Ortega, para evaluar la situación.

A juicio de Roberto Araquistaín, viceministro del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), lo sucedido debe considerarse un delito ambiental y, una vez que concluyan las averiguaciones, las empresas involucradas en el derrame del químico deberán asumir lo que establece la legislación en la materia, destaca El 19 Digital.

Según el funcionario, el vertimiento tuvo lugar durante la realización de trabajos de soldaduras en las tuberías de una de las empresas petroleras ubicadas en la zona.

La mayor parte del líquido derramado fue extraído del agua con barreras de contención, almohadillas absorbentes y mangueras succionadoras, detalló.

"Nosotros estamos trabajando en estos momentos más que todo en la salvaguarda del medio ambiente y en la vida de los nicaragüenses", señaló el viceministro.

De acuerdo con el representante de Marena, el gobierno procederá a formular la acusación correspondiente "cuando tengamos los elementos probatorios claros", porque "esto es un delito ambiental".

Araquistaín precisó que todavía restan por hacer pruebas de impermeabilidad para comprobar la calidad de las reparaciones; en tanto prosiguen las labores de saneamiento para salvaguardar el manglar, la playa y el ecosistema marino.

En la limpieza en Costa Azul participan trabajadores de las empresas Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), Puma Energy y Geosa, así como miembros del movimiento Guardabarranco.

El derrame de crudo obligó a las autoridades a cerrar el balneario durante la recién concluida Semana Santa, así como a emitir orientaciones a fin de alertar a los bañistas sobre riesgos de salud asociados al contacto con los químicos.

En opinión de Camilo Lara, presidente del Foro Nacional de Reciclaje, la rápida reacción ante el incidente evitó que el impacto fuera mayor, pero se observan efectos sobre crustáceos y moluscos en el área costera, según reseñó el rotativo El Nuevo Diario.

El ambientalista consideró además la necesidad de realizar perforaciones en el sitio para ver si no se encuentran residuos y sustancias infiltradas más allá de un metro de profundidad, consignó el periódico.

 


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