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«No le temo a la muerte y moriré orgulloso sandinista»

Managua. Por Juan José Lacayo e Inmer Medrano, El 19 Digital. | 11 de Abril de 2012 a las 00:00
«No le temo a la muerte y moriré orgulloso sandinista»

Esta entrevista la ofreció Tomás Borge la víspera del 13 de agosto de 2010, fecha en la cual cumplió 80 años.

«Yo no le tengo miedo a la muerte, y me siento orgulloso de seguir siendo sandinista, de seguir siendo fiel a la bandera Rojinegra de nuestro Partido, de seguir siendo fiel a nuestra Organización Revolucionaria; y morir orgulloso de tener la frente levantada, y no haber sido desleal con mis Principios, ni desleal con mis amigos ni con mis compañeros, ni con mi Bandera, ni con mis gritos de combate».

Comandante, nos gustaría que nos hablara un poco sobre cómo se siente al arribar próximamente a los 80 años.

Por un lado, estoy lleno de optimismo, la certidumbre de nuestras futuras Victorias. No tengo ni la menor duda de que el Frente Sandinista va a continuar en el Poder, ¡pero ni la menor duda! En este sentido, un razonamiento elemental me dice, no sólo que la derecha está dividida, porque aunque estuviera unida, nosotros hemos adquirido una fuerza descomunal, gracias a los resultados concretos de las políticas gubernamentales.

Hace no mucho tiempo, aquí en Nicaragua, había de 10 a 14 horas diarias, de oscuridades, interrupción de la luz eléctrica; paralizadas, por lo tanto, las fábricas, o las fábricas tenían que comprar plantas especiales; paralizada la televisión, la gente no podía ver televisión, porque los pobres ¡de dónde iban a coger plantas eléctricas para poder alumbrarse! La inmensa mayoría de la población carecía de luz. ¡Yo no sé cómo no ver esa realidad! Ahora hay luz, a veces se va la luz, pero por ratos, y por razones estrictamente técnicas, pero ¡ya se terminaron los apagones! Ese es un logro muy visible.

Pero además, aquí, en la primera jornada del Frente Sandinista, llegamos a disminuir el analfabetismo al 12%, aproximadamente. Después vinieron otros gobiernos, el gobierno de doña Violeta, de Alemán, de Bolaños, y se disparó de nuevo el analfabetismo a límites vergonzosos. Viene un nuevo Gobierno Sandinista, y en un corto plazo histórico, ¡desaparece el analfabetismo! a menos del 3%, me parece, 3 y pico más bien, que es lo que exigen las Naciones Unidas.

Daniel decía el 19 de Julio, que se va a seguir trabajando para eliminarlo por completo. Más allá de esa cifra, es muy difícil, porque hay Regiones del país, en la Costa Atlántica, en el Río Wangki, etc., es más difícil... ¡pero bueno! persiste todavía un pequeñísimo porcentaje de analfabetas.

Pero no sólo se eliminó el analfabetismo, ¿cómo no ver eso? La verdad, yo no lo entiendo, aquí se le está dando seguimiento a la Educación. Y tenemos que proponernos cumplir con el mandato de que la enseñanza mínima obligatoria sea el Sexto Grado, ¡que nadie, nadie, se quede menos del Sexto Grado! Llegar por lo menos al Sexto Grado, con independencia de multiplicar el estudio de Secundaria y Universitario.

En el área de Salud, ¡fíjense bien! Yo hablaba con González, aquél que fue Ministro de Salud, y le decía... ¿cómo hiciste para evitar que aquí hubiera dengue hemorrágico? En todas partes del mundo había, menos en Nicaragua, o casi no había. Y la famosa enfermedad, H1N1, tampoco. ¿Cómo se logró en Nicaragua, que se disminuyeran, más que en ningún otro país en el mundo, ¡fijate! esas enfermedades? Eso no pudo haber sido casual. Tiene que haber habido un esfuerzo deliberado para disminuir, de esa manera, estas patologías.

Ha disminuido la mortalidad infantil, ha disminuido la mortalidad materna, se han incrementado las atenciones en los hospitales. Hace poco, Daniel Ortega, inauguró 14 hospitales, si no me equivoco, un montón de CDI... ¡cómo no ver eso! Francamente no logro entender.

Pero bueno, algunos no lo ven, pero la inmensa mayoría de la población sí lo está viendo. De ahí que se explique el enorme apoyo que está teniendo el Frente Sandinista, que se expresó el 19 de Julio. ¿Quién puede reunir esa multitud? que además, yo he asistido a todos los 19 de Julio... ¡31 años sin faltar a una sola cita! Y, en todos los 19 de Julio hay sorpresas.

Este año, dije yo: "hombre, voy a recibir una desgraciada sorpresa"; porque los medios de comunicación, periódicos, emisoras de la derecha, dijeron que la gente llegaba contra su voluntad, que la gente llegaba por la fuerza. Y yo me imaginé, hombre, si hay algo de verdad en esto, que los obligan a ir... obligar a ir a medio millón de personas, ¡imaginate qué clase de hazaña la que tiene el Frente Sandinista, la que puede hacer... obligar a medio millón de personas a ir a la plaza! Yo dije, voy a encontrar una multitud silenciosa, callada, triste... ¡Y me encuentro con aquella apasionada algarabía de parte de aquella multitud!

Y me pregunté entonces, ¿esta es la gente que vino contra su voluntad, que vino reclutada por la fuerza, con la amenaza de que los iban a correr de su trabajo? Es decir, medio millón de trabajadores del Estado llegaron ahí. Yo creo que el Estado no tiene tantos... ¡pero bueno! En todo caso, me imagino que los trabajadores del Estado también llegaron, y no llegaron contra su voluntad, porque yo miraba el entusiasmo de toda aquella gente, ¡un entusiasmo increíble! ¡estratosférico era el entusiasmo!

Al día siguiente, ¿qué van a decir? decía yo... Siguen insistiendo, porque ahí miro artículos en el diario de la derecha, diciendo que fueron reclutados por la fuerza ese medio millón. ¿Quién puede creer eso? ¿Quién, con un poquito de sentido común, puede pensar que ese medio millón de personas llegó contra su voluntad? Entonces, cuando Rosario Murillo pronunció mi nombre... ¡era una ovación! "todavía la gente me quiere", dije yo; porque aquella gente que estaba contra su voluntad, me ovacionó también. Eso me llenó de satisfacción más que cualquier otra cosa, en el sentido personal.

Pero bueno, aquella gente llegó a vitorear a Daniel Ortega; incluso, hubo dificultades cuando hablaron otros oradores, que siempre pronunciaban el nombre de Daniel. Quiere decir que el respaldo de ese medio millón de personas era para el Frente Sandinista y, también para el futuro candidato del Frente Sandinista.

Entonces, tenemos que se ha incrementado la producción del país, se ha incrementado el comercio de Nicaragua y, se está incrementando el turismo de una manera sustantiva. ¿Por qué se está incrementando el turismo? Yo creo que hay un elemento que no ha sido suficientemente divulgado y es, la seguridad del país. Yo viajo con cierta frecuencia, y la gente no sabe que Nicaragua es uno de los países más seguros del mundo; y he hablado con Mario Salinas, que es un excelente Ministro de Turismo, y le he dicho, hay que decir más, ¡yo no sé cómo! Hay que gastar plata diciendo que Nicaragua es un país seguro, porque eso es un verdadero tesoro para el turismo.

Aquí no ha habido un solo secuestro, importante por lo menos, ¿no? Ningún millonario, aquí los millonarios andan tranquilos en la calle. Me dice a mí la Embajadora de Colombia: "el único país en el mundo, donde yo puedo andar tranquila día y noche, es en Nicaragua." Se fue para Colombia, y al día siguiente la asesinaron para robarle, en Bogotá. Este es un país extremadamente seguro, ¡hay que divulgarlo más!

La Policía es una Policía excelente, una Policía que no es la mejor pagada ni siquiera, de Centroamérica, pero es una Policía buena. Algunos policías muerden, hay cierto grado de corrupción en la Policía, pero muy pequeño en comparación con la corrupción que yo he visto en otros países, donde, a la vuelta de la esquina te está esperando un policía para pedirte una mordida. Aquí no. Aquí en general, los policías son honestos, uno que otro caso, pero hay mucha vigilancia de parte de la Jefatura de la Policía. En la época en que yo fundé la Policía, ¡ni se atrevía a pedirles, a sugerirles una mordida! Es una Policía excelente.

Tenemos un Ejército bueno, muy bien dirigido, por cierto. Este muchacho Avilés, que lo conozco desde hace muchos años, es un excelente Jefe del Ejército; la Aminta Granera, es una excelente Jefa de la Policía; es la segunda mujer Jefa de Policía de la historia humana. La primera fue la compañera Comandante Doris Tijerino.

¿Cuál es la opción en este país? Porque, bueno, este Jarquín, que es del MRS, ¡ni siquiera va a batear de foul en esta contienda! Pero ni un foulito va a batear; por el lado derecho además, lo va a batear por el lado derecho. La competencia será entre Daniel Ortega, Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre. El pueblo tiene que escoger entre la mejor opción, que es la única posible para sacar a este país del atraso, de la pobreza, o la opción de la ultraderecha, de los candidatos arrodillados frente al imperio, y no sólo con antecedentes gravísimos de corrupción administrativa.

No hay más alternativa, porque al fin y al cabo, puede ser que hemos cometido algunos errores, eso es inevitable. Pero entre los errores cometidos por nosotros, no de mala fe, y el porvenir que le esperaría... negro, feo, desagradable, horrible, a este país, con la derecha en el poder, los nicaragüenses no tienen más alternativa que escoger, entre lo único posible que le puede hacer bien a este país, y lo que le puede ofrecer la ultraderecha, representada por estos candidatos.

Vos me decías que ¿qué sentía? Yo siento optimismo sobre todo, pero también cierta desilusión. Porque algunos que fueron compañeros nuestros... hay una periodista, que es muy buena periodista por cierto, que trabajó en Barricada, y sacaba una revista que se llama Gente, ¡muy buena periodista! Redacta muy bien, hace muy buenos reportajes, y era sandinista... ¡decía ella que era sandinista! Y ahora, leí un artículo de ella, ultrajando de una manera, obscena, diría yo, a Fidel Castro. Hablando con una grosería inaudita del hombre más respetable de la Revolución latinoamericana, que es Fidel Castro, porque al lado de Fidel no hay nadie más.

Fidel es el origen, la causa, la génesis de las Revoluciones de América Latina. La Revolución de Nicaragua no hubiera sido posible sin el antecedente de la Revolución que dirigió Fidel; ni la Revolución de Chávez... ¡ni el Che Guevara hubiera sido posible! Con todo el respeto profundo que le tenemos al Che, sin la previa existencia de Fidel Castro. Y esta mujer, que yo le he tenido admiración por la habilidad que tiene para escribir, hablando de una manera grosera, inaudita, contra Fidel Castro.

Y luego, algún otro periodista hablando, ya no sólo contra el Frente Sandinista, sino contra Chávez, contra Evo Morales, contra Correa, contra Fidel, contra Raúl... ¡ya no son Revolucionarios, de ninguna manera! No es que estén equivocados en relación con el Frente Sandinista, están equivocados en cuanto a la concepción de la vida, en cuanto a la visión que tienen de la realidad mundial y de la realidad de la Izquierda y la Derecha. Porque la Izquierda ha ido avanzando en América Latina, la correlación de fuerzas de hoy, es mucho más favorable que la correlación de fuerzas de hace algunos años. De tal manera, que da tristeza.

No me daría tristeza que Jarquín, que forma parte de una familia reaccionaria, porque él es de la familia Chamorro... no, no, ese no. Pero algunos, que yo tenía alguna idea de que tenían todavía algunos remanentes revolucionarios, hablando mal, no sólo del Frente Sandinista, de Daniel y de la Rosario Murillo, sino hablando mal de Lenín Cerna, de mí. No importa que hablen mal de mí, yo ya pasé a la historia, por decirlo de alguna forma, porque cumplir 80 años es algo simbólico. Y me doy cuenta que al cumplir 80 años, ya estoy prácticamente más cerca del más allá, que del más acá.

Me doy cuenta de eso, porque al fin y al cabo, yo le decía a la Rosario y a Daniel: "ya estoy a punto de decirles adiós". Pero no me importa, porque no le tengo miedo a la muerte, y algún día, no lejano, pasarán cuatro, cinco años, en el mejor de los casos, o seis, siete, talvez, ¡no sé cuántos! voy a morir de 85, 87, en el mejor de los casos 10 años más. Pero bueno, estoy más cerca que ustedes, vos vas a vivir muchísimo más años que yo, al punto de decir adiós.

Yo no le tengo miedo a la muerte, y me siento orgulloso de seguir siendo sandinista, de seguir siendo fiel a la bandera Rojinegra de nuestro Partido, de seguir siendo fiel a nuestra Organización Revolucionaria; y morir orgulloso de tener la frente levantada, y no haber sido desleal con mis Principios, ni desleal con mis amigos ni con mis compañeros, ni con mi Bandera, ni con mis gritos de combate.

Comandante ¿cómo se integra usted a la lucha armada contra la dictadura somocista?

Yo me integro a la lucha antisomocista a los 13 años, hace ya bastante. Yo me acuerdo, cuando en Matagalpa salieron las primeras manifestaciones contra Somoza, sentí la vocación de la lucha desde que tenía 13 años, sentí una emoción especial, y me incorporé a la lucha antisomocista desde los 13 años. Yo saqué un periódico y el jefe de la Guardia de ahí me sacó de Matagalpa, como era amigo de mi padre, dijo... "para no matarlo, mejor que se vaya para Managua." ¡A los 13 años!

Pasaron los años, llegué a la universidad, junto con Carlos Fonseca, sacamos un periódico, vino la muerte de Somoza, caímos presos, estuve dos años y medio en la cárcel. Carlos encabezó la lucha por sacarme, finalmente salí. Nos encontramos después en el exilio, en Cuba sobre todo. Yo me entrené militarmente, soy SubTeniente, no soy Comandante, porque me gradué en una Academia Militar; mi grado de Comandante es político, y SubTeniente de militar. Me sirvió haber estado en una Academia, para darles clases, darles entrenamiento militar a los compañeros del Frente Sandinista.

Fundamos el Frente Sandinista con Carlos, Silvio Mayorga, el Coronel Santos López, Faustino Ruiz, Francisco Buitrago, Jorge Navarro, y otros. Desgraciadamente, murieron todos; el único que murió por causas naturales fue el Coronel Santos López, los demás murieron en combate o asesinados por la Guardia. Y yo te digo, honestamente, hubiera dado ¡cualquier cosa! por ser yo el muerto y no Carlos Fonseca.

Comandante, precisamente sobre eso ¿qué significó para usted, haber crecido y luchado al lado del Comandante Carlos Fonseca Amador?

Carlos y yo nos conocimos en Matagalpa, muy jóvenes, él era un poco menor que yo, pero éramos chavalos los dos. Una vez llegó Somoza a Matagalpa y, un grupo de muchachos, me acuerdo de Carlos, Jaime Vargas y otros, no le dimos la mano a Somoza cuando nos quiso dar la mano a los estudiantes. Me quedé viendo a Carlos Fonseca, en aquel momento, con sus ojos miopes, en ese momento no andaba anteojos, o los andaba, no me acuerdo, pero de todas maneras, quedó viendo a Somoza, todo serio, y no le dio la mano; y yo por supuesto tampoco, siguiendo el ejemplo de Carlos Fonseca. Fue el primer ejemplo que me dio Carlos Fonseca.

Seguimos siendo amigos, y un día de tantos, Carlos encontró unos libros de Marxismo y nos fuimos donde una tía mía, que quedaba a la orilla del Río Matagalpa, y empezamos a estudiar Marxismo. Después nos vimos en la universidad, fundamos "El Universitario", y después, en Tegucigalpa, Honduras, el Frente Sandinista.

Carlos hizo la primera guerrilla en Río Coco o Wangki, en el Bocay. Pero el hombre que mandaba en ese momento, se llamaba Noel Guerrero... no era mal hombre, pero, por rivalidades con Carlos, no le permitió que llegase a la montaña, y Carlos, a pesar de que él quería, no pudo incorporarse a la guerrilla con nosotros. Allá, esa guerrilla... estuvimos en el Río Wangki, en Walakistán y en Raití, hasta ahí llegamos. Y de ahí la guerrilla se dispersó y regresamos. Carlos organizó entonces una nueva guerrilla en Pancasán, junto con Oscar Turcios, Silvio Mayorga y yo, que éramos los Jefes de esa Guerrilla, y Rigoberto Cruz. Como ya ustedes conocen, esa Guerrilla fue acribillada a balazos, en un golpe artero que dio la Guardia, donde murió Silvio, Francisco Moreno y otros compañeros.

Por suerte, Carlos no estaba en ese grupo, nos venimos para Managua, empezamos a reorganizar el Frente Sandinista, ya bajo la dirección directa de Carlos Fonseca. Ahí ocurrieron sucesos como el de la muerte de Julio Buitrago, Aníbal Castrillo, Leonel Rugama, y otros hechos heroicos, que despertaron a la juventud de Nicaragua, que en masa quiso ingresar a las filas del Frente Sandinista. Estos fueron los grandes reclutadores, Julio Buitrago, Leonel Rugama, fueron reclutadores de jóvenes, por su ejemplo extraordinario de heroísmo. Decía Carlos Fonseca, refiriéndose a Julio: "podrá en el mundo haber héroes tan grandes como Julio, pero no más grandes". Y el ejemplo extraordinario de Julio y de Leonel también, sirvieron para estimular la presencia de jóvenes en el Frente Sandinista.

Una frase que se grabó en la conciencia del pueblo

¿A qué se refería usted cuando en la cárcel dijo: que Carlos Fonseca es de los muertos que nunca mueren? ¿Y cómo le impactó haber perdido a su amigo?

Yo estaba en la cárcel cuando llegó Nicolás Valle Salinas, así se llama el Coronel de la Guardia, el de Novedades, a decirme que Carlos había muerto; entonces yo dije esa frase que se volvió célebre. Una frase, donde yo quise decir que Carlos era inmortal. Lo dije de una manera un tanto original, que se grabó en la conciencia de los nicaragüenses. Y cuando se inicia la bellísima canción de Carlos Mejía Godoy sobre Carlos Fonseca, al inicio él puso esa frase, cuando yo la pronuncié por primera vez en México, en un mitin, él la grabó, y después la puso encabezando esa canción.

Después, García Márquez escribió un libro sobre Salvador Allende... Y pone: "Salvador Allende es de los muertos que nunca mueren". Y yo le digo al Gabo... "me plagiaste, Gabo; lo malo va ser que van a creer que yo te plagié a vos." Bueno, él me plagió. La verdad es que esa frase ha sido repetida numerosas veces por mucha gente, y es una frase, al parecer, afortunada. Porque Carlos, en efecto, ¿cuándo va a morir? ¡Nunca va a morir! La única esperanza que tengo yo cuando me muera, es que me entierren al lado de él; aunque yo no voy a ser de los muertos que nunca mueren, pero voy a estar acariciando los huesos de Carlos Fonseca, lo que algún día quiero, el día que me muera.

¿Cómo le afectó la muerte de su amigo entrañable, Carlos Fonseca?

¡Imaginate vos! Fuimos amigos, verdaderos hermanos, fundadores del Frente Sandinista, ambos de Matagalpa, compartimos muchas horas juntos en las Casas de Seguridad; nos peleábamos a veces... Carlos tomaba mucho café, cuando no había café le dolía la cabeza; y un día que no había café y le dolía la cabeza, me dice: "¿no tenés una pastilla para el dolor de cabeza?" "Ahí, le digo, en la mesa de noche". Y se fue. Yo tenía una compañera que tomaba píldoras anticonceptivas, y se tomó una píldora anticonceptiva, y pasó una semana molesto conmigo. Yo no le di mi brazo a torcer, hasta que él comprendió que había sido injusto conmigo, y me volvió a dirigir la palabra.

Muy pocas veces discutimos. Me acuerdo, cuando después de varios años de haberse ausentado Carlos de Nicaragua, regresó; estaban contra él varios compañeros de aquel entonces, Víctor Tirado, Henry Ruiz, Plutarco Hernández, un tico, estaban contra él; en las reuniones se burlaban de Carlos, y él les reclamaba, porque Víctor había sido en otro momento muy cercano a Carlos, y Plutarco también. Pedro Aráuz, que ahí estaba también, y que estaba contra Carlos, le dije: "¿por qué no lo conocés? Cuando lo conozcás vas a cambiar de parecer". En efecto, cuando Carlos vino, Pedro Aráuz cambió inmediatamente de parecer, y me dijo: tenías razón, Carlos Fonseca es un extraordinario compañero.

Carlos, cuando lo vi después de tantos años, pegaba unos brinquitos de alegría cuando me vio, que nunca lo voy a olvidar. Pero además, me tenía un enorme cariño y una gran confianza. Cuando yo caí preso, Carlos ordenó que nadie se moviera de ninguna Casa de Seguridad, porque él estaba seguro de que yo no iba a hablar. Pero además, me dice Lumberto Campbell, que en una casa que quedaba en la Carretera a Masaya, que yo conocía, por supuesto, ahí dejé a Carlos; cuando yo caí preso ahí estaba Carlos, y Pedro Aráuz que estaba en Carretera a Masaya.

Y me dice Campbell que un día suena el teléfono, y entonces preguntan: ¿Quién es? ¿No vive ahí fulano de tal? Una llamada rara... no, aquí no vive. Entonces dice Carlos, nos vamos a ir de esta casa, no vaya a ser que caiga en manos de la Seguridad, y crean que fue Tomás el que la delató. No se fueron de la casa, porque en aquel momento era dificilísimo cambiar de casa; yo me acuerdo, no pasó nada. Pero te expongo esa expresión para decirte el cariño, la confianza, la delicadeza también de Carlos Fonseca hacia sus compañeros.

¿Qué fue lo más difícil de su lucha contra la dictadura, Comandante?

La división interna del Frente Sandinista, fue el momento más duro para mí; y después de eso, lo más alegre fue la unidad. La unidad que se realizó en Cuba; las tres Tendencias que había en aquel momento, nos juntamos con Fidel Castro, que fue el padrino de la unidad, como ha sido el padrino de tantas cosas buenas; el hombre más extraordinario en la historia de este Continente, después de Bolívar, junto con Sandino y otros, Fidel Castro, irrespetado por algunos, dicho sea de paso.

Comandante, tenemos entendido que cuando usted estaba en la cárcel, escribió un poema dedicado a una de sus hijas. ¿Qué pensaba en ese momento?

¡Ah! No, cuando yo estaba en la Seguridad, en la Loma de Tiscapa, que dicho sea de paso, ayer estuve con unas amigas mías, en las cárceles de la Seguridad. Y yo le voy a pedir públicamente a Daniel, que rehabilite esas celdas, para que los jóvenes puedan ver lo que era el somocismo. Porque el somocismo, ya mucha gente no lo recuerda, las nuevas generaciones no recuerdan todas las barbaridades, los crímenes que cometía el somocismo.

Y ese es un ejemplo muy visible de las torturas, porque ahí hay constancia, en esas celdas, de las argollas, los aires acondicionados; ahí me metieron en una celda, me desnudaron, en el suelo, con el aire acondicionado, durante un mes o más, y ahí me torturaron, me pusieron una capucha, y me la pusieron durante 9 meses. Ese lugar debe ser rescatado, para que los jóvenes, los estudiantes de este país, vayan a ver las barbaridades que cometía la Seguridad de Somoza.

¡Cómo se atreven!

Pero además, recordarles ahí, talvez, que Somoza asesinó durante su dictadura, más de 200 mil nicaragüenses, y lo peor es, no tanto que Somoza haya matado a tanta gente, que haya torturado de una manera brutal a tanta gente, ¡sino que algunos dicen que Daniel Ortega es peor que Somoza! ¿Cómo se atreven a decir eso...? Cuando la historia de Somoza es la historia del latrocinio, de la tortura, del asesinato, de la barbarie. ¡Yo no sé...! La gente ya no recuerda, las nuevas generaciones, porque bueno, ¿hace cuántos años se fue Somoza de aquí? Hace 30 años.

Entonces, los que tienen 30 años, ¡ya no se acuerdan de las barbaridades que hizo Somoza! Hay que recordarles, hay que hacer una campaña aquí. Yo invito al Frente Sandinista, para que haga una campaña, desnudando las barbaridades que hacía la tiranía de Somoza. Que los jóvenes vayan a visitar la cárcel donde fuimos torturados, donde estuvimos todos nosotros, y vayan a ver todo lo que hicieron. Ahí, pegado a esa celda, está el archivo de la Policía, yo creo que hay que sacar ese archivo. Me dijeron ayer los de la Policía que están pensando sacarlo y hacer un Museo de la Policía; creo que es bueno hacer un Museo de la Policía, pero dejar intacta esa celda donde están todas las constancias de las torturas que realizó la Seguridad contra los sandinistas ¡durante años!

No hay un solo prisionero político

Y poner en evidencia los crímenes que cometía el somocismo, el latrocinio, la robadera, la corrupción que había, y que se le quite a las nuevas generaciones la idea... mirá, en este momento, dice la señora de los Derechos Humanos, que "la dictadura de Daniel Ortega es peor que la de Somoza". Yo le reclamé un día públicamente, ella dice que cuando yo estaba preso me defendió, puede ser, era su deber; pero además, le agradezco que me haya defendido, pero yo estuve 9 meses esposado y encapuchado, ¡era justo que me defendiera...! ¿Qué ciudadano nicaragüense ha estado preso, encapuchado y esposado durante 9 meses, durante el Gobierno de Daniel Ortega? ¿Cuál? Pero además, no sólo encapuchado, esposado y torturado, sino... ¿cuál ha estado preso, simplemente preso? ¡No hay un solo prisionero político!

¿Cuándo ha estado preso Eduardo Montealegre, o Arnoldo Alemán, por razones políticas? Arnoldo estuvo preso por acusaciones de corrupción, pero por razones políticas ¡no ha estado preso nadie en este país! No sólo eso, no hay un solo exiliado, ¿quién está exiliado? Hay exiliados económicos, pero exiliados políticos, ninguno.

Además, ¿cuándo la Policía ha lanzado un garrotazo aquí, o una bomba lacrimógena? ¿Cómo puede hablarse de una dictadura que no ha lanzado nunca una bomba lacrimógena? Me parece que hay que resucitar las barbaridades que hizo el somocismo. Yo invito al Frente Sandinista para que haga una campaña, haciendo evidente todas las barbaridades, para que nadie se atreva a pensar siquiera, que este Gobierno verdaderamente democrático, profundamente humanitario; que este Gobierno que nunca ha rajado una cabeza, que nunca ha lanzado una bomba lacrimógena, que nunca ha echado preso a nadie, que no ha mandado al exilio a nadie, pueda compararse con aquel Gobierno de 200 mil asesinatos, de torturas horribles, de latrocinio, de robadera, de corrupción... ¡hay que poner en evidencia eso!

Yo invito al Frente Sandinista que lance la campaña, denunciando las barbaridades horribles, pero ¡inenarrables, inconcebibles casi! que hizo Somoza. Fijate que en las montañas de Matagalpa, a un compañero que era colaborador nuestro, ¡lo despellejaron vivo con una cuchilla de afeitar! ¿Cómo puede compararse aquel Gobierno con este Gobierno?

Pero doña no sé cómo, de los Derechos Humanos, y no sólo ella, también algunos compañeros que fueron nuestros, de la época del primer Gobierno dicen lo mismo; que además, cuando yo fui Ministro del Interior, yo eché presa a un montón de gente para defender a la Revolución. Todos los que conspiraban contra el Gobierno Sandinista, yo los mandaba a la cárcel; y se fueron al exilio un montón, huyendo de las medidas que nosotros tomábamos para defender a la Revolución... ¡y ellos estaban en el Gobierno!

¿Acaso el Vicepresidente no era Sergio Ramírez? ¡Que no me diga que no aplaudía todas las medidas que nosotros tomábamos! ¿Acaso no estaba ahí Henry Ruiz, que era el Ministro de Planificación? ¿No estaba por ahí la Dora María Téllez, que era Ministro de Salud? Y todos estaban contentísimos, y decían que era un Gobierno Revolucionario, democrático. Y ahora, que no hay ni siquiera eso, porque en aquella época había presos políticos, yo los mandaba a echar presos, yo era el Ministro del Interior, la Policía, la Seguridad del Estado. No echan en cara lo que hicimos, porque ahí estaban ellos, echan en cara lo de ahora, que no hay nada... ¡completamente inconcebible!

Yo les digo a los nicaragüenses que abran bien los ojos, frente a esta hipocresía, frente a esta demagogia, frente a esta mentira organizada y orquestada con fines odiosos, por cierto, para evitar la inevitable victoria del Frente Sandinista.

¿Qué piensa Comandante de estas personas que durante la Primera Fase de la Revolución ocuparon importantes cargos, y que ahora están renegando del Frente Sandinista?

Eso es lo que te estoy diciendo, que son unos hipócritas, que son demagogos, que son mentirosos... ¡me produce tristeza! no creás que eso me produce odio, ni siquiera malestar, sino una gran tristeza, pensar que aquellos compañeros que estuvieron con nosotros en aquellos momentos difíciles, que se enfrentaron a la agresión norteamericana, estén ahora con esas posiciones tan contradictorias con la realidad... es triste, ¡muy triste, por cierto!

Comandante, ¿qué significó para usted la Primera Fase de la Revolución Popular Sandinista?

Muy difícil. Imaginate vos que, tuvimos un enorme respaldo mundial, pero al mismo tiempo una agresión brutal de parte de los Estados Unidos, que organizaron una guerra con huestes contrarrevolucionarias, formadas sobre todo y dirigidas por ex Guardias Nacionales. Aquel ejército contrarrevolucionario tenía más recursos, más armas, más armas sofisticadas también que lo que tuvo jamás la Guardia Nacional. Era un ejército más grande que la Guardia, a ese ejército nos enfrentamos y, ese ejército contrarrevolucionario, mató a miles de nicaragüenses.

Hubo un enorme derramamiento de sangre, dolorosísimo, que produjo descontento entre la población, porque el Servicio Militar Obligatorio no le gustaba a la gente. Pero fue imposible... no sé, Daniel Ortega inclusive, en algún momento cuestionó el Servicio Militar Obligatorio, y no sólo él, pero se impuso la tesis del Servicio Militar Obligatorio, lo cual condujo a la derrota electoral. Una parte de las causas de la derrota electoral frente a doña Violeta; pero no sólo por eso perdimos, también cometimos errores nosotros, no podemos eludir los errores... en medio de los grandes aciertos que tuvo la Revolución, cometimos algunos errores, que nos lo cobró la población.

Aparte del Servicio Militar, aparte de la nacionalización del comercio interior, que provocó descontento entre los campesinos... nos echamos para atrás, pero ya un poco demasiado tarde ¡en fin! y otras debilidades que hubo en aquel momento. Pero de todas formas, la causa principal de aquella derrota electoral, fue la guerra contrarrevolucionaria, que hizo que la gente anhelara, de una manera ferviente, la llegada de la Paz.

Y los yanquis ofrecieron los tesoros de las Mil y una Noches si perdía el Frente Sandinista. Por supuesto que no dieron ni un solo centavo, no ayudaron. Pero además la señora Chamorro, en lugar de beneficiarse de las promesas de los yanquis, lo que hizo fue perdonarles la condena que había hecho la Corte Internacional de Justicia de La Haya de, no me acuerdo cuántos centenares de millones de dólares, que se han vuelto miles de millones con los intereses creados; que nos los deben los yanquis, porque lo que hizo doña Violeta, de perdonar esa deuda, no es perdonable, porque eso no tiene perdón. Es decir, la Sentencia sigue vigente y los yanquis nos deben esa enorme cantidad de dinero por indemnización, debido a los daños que le ocasionaron a Nicaragua y al Gobierno de aquella época.

El momento más feliz fue el de la unidad

Comandante, usted en su vida debe de tener muchos recuerdos felices, momentos tristes, pero ¿cuál es el momento más importante que aún recuerda Tomás Borge Martínez?

Hombre, ¡cuando nos unimos! Cuando estábamos divididos y nos unimos, ese es el momento más feliz, porque la Unidad es la clave de toda victoria y la división es la derrota. Por suerte, los que ya se fueron, ya no forman parte de la unidad, porque ya están metidos de lleno en el territorio de la derecha, pero entre los sandinistas, debemos de perdonarnos los errores que cometamos, debemos de ser muy flexibles, muy amplios y mantenernos unidos.

La unidad interna nuestra, alrededor, en este caso, de la candidatura de Daniel ¡es imprescindible para que sigamos en el poder! Creo que el momento más doloroso fue la división y el momento más feliz es la unidad. Y si nos dividiéramos nosotros al interior del Frente Sandinista, eso sería trágico, terrible, sería el momento más doloroso de mi vida.

El 19 de julio, una emoción indescriptible

Comandante, ¿podría describirnos la emoción que usted sintió ese 19 de Julio de 1979?

¡No me acuerdo siquiera! Lo borré de la memoria, ni siquiera recuerdo lo que sentí, fijate, es como una anestesia la que sentí en ese momento. Yo recuerdo que nos metimos entre la multitud, casi nos matan, por cierto, alguien me jaló un brazo y casi me lo arranca, ¡era una emoción que no se puede describir, la verdad, no se puede!

Aporte de juventud es sustantivo

Comandante, ¿qué papel debe de jugar la Juventud en esta Segunda Fase de la Revolución?

Ya miraron a los jóvenes ahí presentes, el entusiasmo. Fijate que esos 500 mil que estaban ahí, ¡el único viejo era yo! de ahí todos eran jóvenes; yo creo que era el más viejo de todos. En todo caso, aquellos 500 mil nicaragüenses que estaban ahí, en su inmensa mayoría, eran jóvenes; de tal manera que el aporte de la juventud es sustantivo a la hora de cualquier decisión política. Yo no tengo la menor duda que la inmensa mayoría de los jóvenes nicaragüenses, van a apoyar al Frente Sandinista, ¡no tengo la menor duda!

Comandante, ¿qué opina del rol protagónico que ha tenido la mujer en esta Segunda Etapa de la Revolución?

La mujer es la mitad o más de la mitad de la población, ¡las mujeres son mejores que los hombres! de eso estoy convencido... más organizadas, más leales, más entusiastas, más desinteresadas que todos nosotros los hombres.

Yo soy feminista, por decirlo de alguna manera, me inclino por la participación activa de la mujer, porque la mujer comparta el poder en este país, y porque las decisiones que Daniel ha tomado alrededor de las mujeres me parecen excelentes, porque al fin y al cabo, sin la mujer ¡no somos nada! La mujer es, no sólo la mitad, sino que, yo diría que casi la totalidad de lo que somos se debe a la mujer, no sólo como madre, como esposa, como hermana, sino como militante sandinista... son entusiastas más allá de lo que es casi cualquier hombre.

¿Cómo ha percibido esta Segunda Fase de la Revolución con el Comandante Daniel Ortega dirigiendo el Gobierno?

En circunstancias muy difíciles, porque a Daniel le tocó vivir un momento de crisis económica mundial, ¡que nos ha afectado! eso es inevitable. La crisis del capitalismo, la crisis del imperio, desgraciadamente nos afectó a todos. Y en medio de esa crisis económica... ¡yo no sé como ha hecho Daniel para poder avanzar! Porque se está avanzando en este país. Yo escribí un artículo que se llama "Avanzamos con los zapatos ligeros", estamos avanzando en todos los terrenos, y eso, gracias a la gestión administrativa y la dedicación de Daniel.

Daniel es un buen hombre, un hombre generoso, noble de sentimientos, pero además, quiere mucho a los niños, respeta mucho a las mujeres; es un hombre que se ha afiliado al lado de los pobres y, es un hombre que se ha mantenido leal, yo lo admiro mucho por eso, con la Revolución Cubana y con Fidel. Para mí, eso es un parámetro de los revolucionarios de América Latina, la actitud que tienen hacia Cuba y hacia Fidel.

En este caso pues, yo se lo decía a Ramiro Valdez el otro día, el 19 de julio... hombre, Daniel es un hombre leal con la Revolución Cubana y a Fidel; que por cierto, y antes que se me olvide, quiero decirles que el 26 de julio, lo que no me acuerdo es la hora, averígüenlo ustedes con Tony de la Embajada de Cuba, que se va a organizar un evento en homenaje al 26 de julio, en el Banco Central. Yo invito a todos los nicaragüenses, porque es entrada libre, para que asistan a homenajear a Cuba.

¡Estamos obligados a ser solidarios con Cuba! Cuba... no se crea que no corre sus peligros, la avalancha de calumnias contra Cuba está fuera de serie, y hay que solidarizarse con Cuba. Yo invito a los nicaragüenses para que asistan el 26 de julio, en el Banco Central. Vayan todos los que puedan ir, a solidarizarse... ¡es nuestra obligación moral! La de todos los sandinistas y todos los nicaragüenses que puedan ir a solidarizarse con Cuba. Póngalo, no lo dejen de poner, porque yo quiero hacer esa invitación.

Comandante, ¿cómo valora usted el liderazgo del Comandante Daniel.

¡Ah, bueno, ideay! Es líder, como Fidel lo fue en Cuba y como Chávez lo es en Venezuela. Siempre hay líderes, se van forjando en el desarrollo histórico de todo país... es un líder Daniel Ortega. Yo dije que era un accidente, pero un accidente afortunado, en todo caso, en la historia de este país. Porque todos nosotros somos accidentales, nos vamos a morir algún día; pero hay accidentes afortunados y hay accidentes desafortunados... Montealegre es un accidente desafortunado y Daniel es un accidente afortunado en la historia de este país.

Hay FSLN para largo rato

Comandante, usted como Fundador del FSLN y a sus 80 años ¿cómo valora el papel histórico del Frente Sandinista en Nicaragua y en el mundo?

Hay Frente Sandinista para rato, dije yo. Daniel dijo eso también en la Plaza... ¡para largo rato! El Frente Sandinista es la expresión de lo mejor de este país, de hombres y mujeres. Te voy a señalar algo... todos los errores que hemos cometido, son insignificantes al lado del enorme logro que significa la existencia de este organismo que fundó Carlos Fonseca; el logro de la existencia misma del Frente Sandinista, ya es un cambio histórico en este país.

La historia de Nicaragua no es la misma ahora, que después de la existencia del Frente Sandinista; el Frente Sandinista marca el camino de este país, ahora, mañana y yo creo que siempre.

Comandante, el Sandinismo ha crecido y se ha fortalecido, creció bajo esos principios de Cristianismo, Solidaridad y Socialismo, ¿qué mensaje le enviaría usted a los sandinistas?

En el Frente hay cristianos. Daniel por ejemplo, es cristiano; hay otros que somos agnósticos, yo no practico ninguna religión, pero respeto profundamente a aquellos que la tienen, y predomina entre las filas del Frente Sandinista la gente cristiana, creo que por eso es que se dice que esta Revolución es Cristiana, Socialista y Solidaria, independientemente que habemos algunos que tenemos otras concepciones del mundo. Pero bueno, el principal dirigente del Frente Sandinista, es católico practicante, y eso yo lo respeto profundamente.

Hay que mantenerse unidos

Y ahora que el Frente Sandinista se prepara para Nuevas Victorias, ¿qué mensaje le envía usted a los sandinistas?

Mantenerse unidos, eso es lo principal. Unidos alrededor de nuestras campañas electorales, unidos alrededor de nuestros principios, unidos alrededor de nuestras banderas, unidos alrededor de nuestros gritos de combate, unidos alrededor de nuestro Programa, y unidos alrededor de nuestro dirigente Daniel Ortega. La unidad es la vida, la división es la muerte.

Comandante, ¿qué es para usted la Revolución Popular Sandinista y qué es ser Sandinista?

El Sandinismo es la ciencia revolucionaria aplicada a la realidad de Nicaragua; eso es el Sandinismo. Es decir, los hombres han concebido una Sociedad Nueva, el Sandinismo es la forma de practicar esa Sociedad Nueva en este país. Eso es lo que significa, a mi juicio, el Sandinismo.

El Sandinista debe caracterizarse, más bien, por su capacidad de Solidaridad, el que no es Solidario no es Revolucionario. El Sandinista debe ser buen amigo, buen padre, buen hijo, buen esposo, buen ciudadano, patriota, enemigo de los enemigos de la Patria, y partidario de la generosidad, de la entrega y de los pobres de este país. Así debe ser un Sandinista.


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