Escúchenos en línea

Ley dará más posibilidades a juego democrático en el país

Managua. Por María Julia Mayoral, PL. | 27 de Abril de 2012 a las 00:00

Nicaragua inició preparativos para elegir a fines de este año a alcaldes, vicealcaldes y concejales en sus 153 municipios, con iniciativas presidenciales que, de prosperar, podrían ensanchar el acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) emitió la víspera (jueves) la convocatoria oficial y definió que a más tardar el próximo 3 de mayo los partidos políticos deberán notificar su intención de participar, mientras otorgó un plazo hasta el 6 de agosto para la presentación de candidatos para los comicios del 4 de noviembre.

Dos propuestas de modificar leyes, remitidas por el mandatario Daniel Ortega al Parlamento, generan debate en torno al sistema electoral y la participación del pueblo en los órganos representativos del poder del Estado, cuando otro reciente cambio, a sugerencia del estadista, condujo al legislativo a establecer equidad de género en las listas de candidatos que deberán conformar los partidos, en promoción de los derechos de las mujeres.

A juicio de Roberto Rivas, titular del CSE, la propuesta de reforma a la Ley Electoral, planteada por Ortega y en examen por una comisión del Parlamento, podría ayudar a depurar el padrón de votantes, a sabiendas de que expertos nacionales y extranjeros señalaron fallas evidentes durante los sufragios generales en 2011.

En diálogo con la prensa, Rivas también destacó la idea de restar espacios al fraude electoral e incluir en la norma jurídica los centros de votación por circunscripción fija para facilitar el sufragio.

Dentro del argot popular todavía se habla del "ratón loco", porque en los comicios del año 2000 numerosas personas iban de un lugar para otro averiguando dónde les tocaba votar.

"Creo que el presidente ha recogido esos clamores, esas necesidades y las ha plasmado en la reforma a la Ley Electoral, además de la profundización en la democracia", dijo a los periodistas el diputado Edwin Castro.

En términos de normativas electorales, al parecer casi todos los sectores del país coinciden en la necesidad del perfeccionamiento, pero no podría decirse lo mismo en relación con la otra propuesta de Ortega de modificar nuevamente la ley de municipios para, entre otras cosas, triplicar el número de concejales.

Detractores consideran inviable el incremento porque haría más engorrosas las sesiones de las Alcaldías, cuestionan la posibilidad de crecer en funcionarios sin incurrir en mayores gastos por salarios y dietas, como dijo el mandatario, y descartan que el aumento de los concejales favorezca el ejercicio de la democracia.

Las voces opositoras provienen en su mayoría de sectores políticos, dedicados invariablemente a tratar de desacreditar los proyectos del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), según puede deducirse por lo publicado en los periódicos del país.

Si la cuestión fuera adversar al FSLN, sería ventajoso que las fuerzas políticas interesadas en desempeñar ese papel tuvieran más concejales en cada municipio; en el ámbito local es donde los funcionarios pueden entablar una relación más directa con la gente, escuchar sus reclamos, procurar soluciones y, al final, ganar adeptos, indica la lógica.

Sin embargo, hasta ahora los más entusiasmados con la iniciativa del dignatario parecen ser las personas humildes; esas que, incluso quieren ir más allá, pues comentan la aspiración de tener un delegado de su barrio o comarca integrando la Alcaldía, discutiendo los problemas y contando con las familias para aprobar decisiones.

 


Descarga la aplicación

en google play en google play