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Avanza investigación de tráfico con niñas indígenas

Managua. Agencias. | 28 de Abril de 2012 a las 00:00

Las autoridades de Nicaragua pidieron apoyo a Honduras para investigar el comercio ilegal de niñas indígenas en la frontera común, que estarían realizando presuntos narcotraficantes al tiempo que la Policía Nacional investiga a tres colombianos que fueron vistos en la zona con adolescentes.

"Se está haciendo un trabajo de coordinación entre el ejército de Nicaragua y el de Honduras" para indagar "sobre esa noticia que se maneja" de venta de niñas, afirmó la directora de la Unidad de Género de la Fiscalía (Ministerio Público), Odett Leytón, al Nuevo Diario.

La cooperación fue solicitada en el marco de las investigaciones que la fiscalía y la policía realizan sobre la trata de niñas menores de 15 años en las comunidades del río Coco, en la frontera entre Nicaragua y Honduras.

El ejército nicaragüense, por su parte, informó que las tropas desplegadas en la frontera norte con Honduras no han recibido hasta el momento ninguna denuncia en el territorio, pero que están dispuestas a colaborar y aumentar la vigilancia en la zona.

"No hemos tenido información de primera mano de estas denuncias", pero "eso no quita que nosotros podamos, en el desarrollo de nuestras misiones, atender situaciones relacionadas al caso" en la frontera con Honduras, para "colaborar" con las autoridades, afirmó a la AFP el portavoz del ejército, coronel Ramón Morales.

Por su parte, la Policía Nacional investiga a tres colombianos que se movilizaban con cinco adolescentes, entre los 14 y 20 años de edad, supuestamente víctimas de la trata de personas.

Los colombianos fueron capturados el pasado 24 de abril en Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).

Las autoridades indicaron que estos colombianos están vinculados con el boxeador Evans Quinn Duncan, también capturado hace poco con más de 3.860 dólares en denominaciones de 20 dólares y portando dos armas cortas.

La información es coincidente con la denuncia que realizó el jueves último Mirna Cunningham, presidente del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas.

La denuncia fue hecha por la red de mujeres contra la violencia Wangki Tagni, de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), y respaldada por Cunningham, durante un foro celebrado el jueves en Managua.

Según Cunnigham, personas vinculadas presuntamente al narcotráfico compran niñas por 2.000 dólares a familias necesitadas del borde fronterizo, bajo la modalidad de matrimonios arreglados, para sacarlas del país con fines desconocidos.

Aseguró que los nativos de la zona temen formalizar las denuncias porque viven en comunidades "alejadas donde tiene presencia el crimen organizado y el narcotráfico".

Unas 100 comunidades de nativos miskitas están asentadas a lo largo de unos 300 km de la ribera del río Coco, que corre paralelo a la frontera con Honduras en su salida al mar Caribe.

 


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