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Queman a Judas Bush en Venezuela

Agencia AFP. Desde Caracas, Venezuela. | 8 de Abril de 2007 a las 00:00
La Semana Santa en Venezuela concluye este domingo, en muchas de sus poblaciones, con la tradicional Quema de Judas que los últimos años se ha convertido en un instrumento de denuncia social mediante la que personajes de la política son rechazados. Cada año los habitantes de las diferentes comunidades diseñan un muñeco de tela que rellenan con fuegos artificiales para luego ser colgado y quemado. Esta tradición está basada en la muerte de Judas Iscariote, luego de traicionar a Jesús, y en cada localidad se identifica con un personaje repudiado por sus habitantes. Este año son diferentes las personalidades que se verán representadas en Judas para su quema. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el propietario del canal Radio Caracas Televisión envuelto en una polémica con el gobierno de Hugo Chávez y hasta uno bautizado como el "mal ciudadano" arderán en Caracas al caer la tarde. Un camión recorre algunas avenidas de la populosa barriada de Catia, al oeste de Caracas, llamando a los habitantes de la comunidad para que al caer la tarde acudan a la plaza principal de la zona para presenciar la quema de dos Judas que en el día de hoy representan al presidente Bush y a Radio Caracas Televisión. Se dice que esta tradición data en Venezuela de 1499 en Cumaná (275 Km al este de Caracas), aunque indican que en Caracas el primer Judas se quemó en el año 1801. Todo comienza con la selección del personaje que será identificado por la localidad como Judas. Luego, los habitantes de la comunidad donan prendas de vestir para cubrir el cuerpo del muñeco y darle las características del personaje. En la víspera de pascua se exhibe al Judas y se pide colaboración pública para comprar los fuegos artificiales que colocarán dentro del muñeco. Las barriadas más populosas y antiguas son las más identificadas con esta tradición religiosa cuya escenificación del ahorcamiento y quema de Judas va precedida por la lectura de un testamento satírico que preparan los vecinos donde se identifica al Judas, se resumen sus faltas y se expresan sus últimos deseos. Antes de ser quemado, el muñeco debe recorrer las calles del pueblo o comunidad para que sus habitantes tengan conocimiento de sus faltas y de su castigo, luego del recorrido y leído el testamento, el Judas se sube a un árbol o poste de luz y allí es ahorcado y posteriormente quemado. Criminales, ministros y hasta presidentes venezolanos y extranjeros han ardido con el fuego de las comunidades venezolanas. En 1958, ardió el muñeco del general Marcos Pérez Jiménez cuya dictadura cayó en enero de ese año. En el oriente venezolano y en algunos estados occidentales como Lara, Cojedes y Aragua, los habitantes se suman a este ritual de origen europeo que muchos toman como un catalizador y como un acto de justicia popular simbólica que cierra el ciclo de La Cuaresma.

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