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UE al borde del precipicio de la recesión económica

Bruselas. Página/12. | 15 de Agosto de 2012 a las 00:00

Con siete países en recesión, Francia estancada y una Alemania en solitario que puede mantener un crecimiento de 0,3 por ciento, el panorama en el Viejo Continente no podría ser más desalentador.

La contracción financiera amenaza a Europa después de que la economía de la Eurozona y del conjunto de la Unión Europea (UE) retrocediera al 0,2 por ciento en el segundo trimestre del año. Con siete países en recesión, Francia estancada y una Alemania que apenas puede mantener un crecimiento de 0,3 por ciento, el panorama en el Viejo Continente no podría ser peor. Los datos publicados ayer por Eurostat, la oficina de estadísticas europea, y las correspondientes oficinas de estadística nacionales de Francia, Alemania y Portugal reflejan un horizonte sombrío. Los pronósticos para el tercer trimestre no arrojan luz al final del túnel. La economía en los 17 países miembros de la moneda común se desaceleró entre abril y junio en comparación con el primer trimestre del año, en el que se registró un estancamiento. En términos interanuales, el Producto Interno Bruto (PIB) de la Eurozona cayó de manera más marcada, hasta el 0,4 por ciento.

Esas cifras se mantienen en línea con las previsiones de los analistas. El retroceso de la economía europea se debe, según esas estimaciones, a que países como España, Italia, Portugal, Grecia y Chipre suman dos o más trimestres consecutivos a la baja. A nivel de la UE, de los 27 países miembros, siete se encuentran en recesión, mientras que seis de ellos -Reino Unido, Portugal, Chipre, Italia, España y República Checa- empeoraron sus expectativas por tercer trimestre consecutivo. Algunos economistas advierten incluso que el crecimiento económico podría caer aún más en el transcurso del año. "No se vislumbra un final de la desaceleración", diagnosticó el economista del Commerzbank, Christoph Weil. "El tercer trimestre podría mostrar un signo negativo aún mayor", agregó el experto.

Por si fuera poco, los datos de las dos economías más importantes de la UE no contribuyen a mejorar las perspectivas a futuro de la región. Francia evita a duras penas caer en recesión tras registrar el tercer trimestre de estancamiento, según el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee). El amesetamiento en su economía se debe, principalmente, a un retroceso del consumo de los hogares de un 0,2 por ciento y a un empeoramiento de su balanza comercial, donde las importaciones crecieron un 1,8 por ciento frente a una suba del 0,2 por ciento de las exportaciones.

Mientras tanto, la locomotora alemana reduce su velocidad en el segundo trimestre del año con un crecimiento del 0,3 por ciento, inferior al 0,5 por ciento registrado durante el primer trimestre, aunque mayor al 0,2 por ciento previsto, según cifras preliminares publicadas ayer por la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania. A duras penas, su economía consiguió hacer frente a la crisis que atenaza a gran parte de la Eurozona, gracias a impulsos procedentes del comercio con países externos a la Zona Euro y del consumo interno alemán, que compensaron una caída en las inversiones de sectores claves como el de la maquinaria pesada.

El ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, manifestó que en un contexto donde el entorno europeo y económico mundial son complicados, es importante llevar a cabo impulsos para fortalecer el crecimiento y la competitividad. "De nuevo Alemania ha logrado evitar la tendencia negativa en la Eurozona y tener un resultado mejor que el resto de los países", evaluó Andreas Rees, economista de Unicredit. Sin embargo, el leve repunte de la mayor economía europea no basta para evitar que la Eurozona caiga en desgracia.

Los economistas empiezan a alertar que Alemania no puede mantener a flote a todos los barcos tras el estancamiento de Francia y las malas señales económicas de sus socios. Otros datos advierten que las perspectivas alemanas no son auspiciosas. En concreto, el Commerzbank ubica el crecimiento del tercer trimestre en tan sólo un 0,1 por ciento. Por su parte, la economía portuguesa se contrajo un 3,3 por ciento interanual en el segundo trimestre del año, en los peores resultados trimestrales registrados desde 2009, según cifras dadas a conocer ayer por la oficina nacional de estadísticas de Portugal, INE.

Los expertos se mostraron alarmados por las malas cifras, empujadas por un empeoramiento del consumo interno del país luso. "En sólo dos años la crisis ha hecho retroceder el consumo en 13 años, al nivel (que se registraba en) 1999", dijo el economista Filipe García. El país ibérico recibe ayudas internacionales desde 2011, como tercer país de la Eurozona, después de Grecia e Irlanda. Lisboa aplicó todas las reformas exigidas por Bruselas, pero tiene que hacer frente a un aumento de la tasa de desempleo, a un nuevo valor record del 15 por ciento en el mes de junio. Por otra parte, la inflación del Reino Unido se situó en julio en el 2,6 por ciento interanual, dos décimas por encima del 2,4 por ciento de junio, en tanto que en España ascendió tres décimas hasta el 2,2 por ciento. Esta suba en el país sajón pone fin a tres meses consecutivos de descensos, frenando una tendencia a la baja, que la llevó a registrar el mes pasado su nivel más bajo desde noviembre de 2009.

 


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