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Ejército advierte que los narcotraficantes pueden vengarse de la Policía, de los jueces y de los militares

| 20 de Abril de 2007 a las 00:00
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, dijo el viernes que Nicaragua está lista para responder a cualquier acción de represalia que intente realizar el cartel mexicano de Sinaloa, tras desarticular sus estructuras en el país. "Seguramente va a haber reacción y va a haber intento de volver a instalar el cartel de Sinaloa, porque México está a un paso de Nicaragua y hay muchos intereses, hay mucha plata de por medio en este tipo de delitos", afirmó Halleslevens, en declaraciones a la prensa. No obstante, advirtió que "aquí estaremos nuevamente con nuestros aparatos de inteligencia haciendo lo posible" para que "esa lacra" no regrese y genere un clima de inseguridad como el que vive México y Guatemala, "donde el narcotráfico tiene un nivel de penetración bastante grande". Fuerzas combinadas del ejército y la policía nicaragüense capturaron la última semana a los principales cabecillas y colaboradores locales del cartel de Sinaloa, que operaba desde hace tres años en el país. En la acción militar, denominada "Fénix", se intervinieron varias propiedades que habían sido adquiridas por el cartel, una pista aérea clandestina, medios de transporte terrestre, armas de fuego, pertrechos y explosivos. "Este golpe que se le acaba de dar (al narcotráfico) en este momento es más grande. Quebrar una estructura de la capacidad que tenía el Cártel de Sinaloa significa tener mucha información", subrayó el militar. Recientemente, la policía facilitó a un canal de televisión videos que muestran a personas supuestamente vinculadas al cartel construyendo una pista aérea clandestina, en una localidad ubicada 67 kms al norte de la capital. El segundo jefe de la División Antidrogas de la Policía Nacional, comisionado Esteban Guido, reveló el jueves que el cartel había enviado a Nicaragua ocho sicarios con la misión de asesinar a delincuentes y autoridades que colaboraban con ellos y que los habrían estafado. Los matones iban a matar a "personas que habían trabajado con ellos, que les habían robado, algunas autoridades que les habían incumplido", dijo Guido, sin precisar nombres. Según la policía, cinco de los ocho sicarios fueron detenidos junto a un grupo de más de 25 personas entre nicaragüense y mexicanos durante la operación militar. No obstante aun sigue prófugo el jefe de la red, un mexicano identificado como Luis Osegueda López, conocido también como Alberto, alias "El Cochi", quien es buscado por la policía.

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