Escúchenos en línea

Sumar los pueblos al ALBA: objetivo de la cumbre de Barquisimeto

Varias agencias. Desde Barquisimeto, Venezuela. | 27 de Abril de 2007 a las 00:00
La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) encara en la cumbre de este fin de semana en Barquisimeto el desafío de institucionalizarse y trascender los acuerdos bilaterales. La cita está en sintonía con la intención de los presidentes de que el ALBA sea un mecanismo de unión "no sólo de los Estados, sino también de los pueblos", señaló Edgardo Ramírez, jefe de la división académica de la Escuela Diplomática venezolana "Pedro Gual". "El ALBA está dirigida a la construcción de un pacto de repúblicas, con prioridad en la agenda social, política y cultural. Por ello los grupos de trabajo los conforman los ministros, los técnicos y los representantes de los sectores sociales", señaló. Según Ramírez, el ALBA incluirá también a las empresas, con énfasis en las empresas mixtas de carácter gubernamental, las cooperativas y las empresas de producción social. De forma paralela con la Cumbre, también se darán cita más de un centenar de delegados de varios países participarán en el I Encuentro Mundial de Organizaciones Sociales que sesionará en la aldea turística Tintorero, cercana a Barquisimeto, en el se analizarán experiencias sociales con una perspectiva integracionista. Los representantes de organizaciones sociales de América Latina, el Caribe, Estados Unidos, Canadá y España presentarán sus criterios a los presidentes presentes en la Cumbre del ALBA. El proyecto ALBA surgió en respuesta a la propuesta estadounidense de finales del siglo XX de crear el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), sustentada en principios neoliberales con fines de lucro a los que el ALBA contrapone los de la cooperación solidaria y la complementariedad, con énfasis en el desarrollo social. El ALBA nació en 2004 por iniciativa de Venezuela y Cuba y luego se sumaron Bolivia y Nicaragua, tras lo cual Dominica, San Vicente y Las Granadinas y Antigua y Barbuda suscribieron una declaración de respaldo a los principios de la instancia, que hasta ahora se ha centrado en algunas colaboraciones médicas, educativas y petroleras. Esta será la primera vez que el encuentro se realice "bajo el formato de cumbre, porque hasta ahora el ALBA sólo había sido un mecanismo para suscribir acuerdos bilaterales Venezuela/Cuba, Venezuela/Bolivia y Venezuela/Nicaragua", destacó Franklin Molina, de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela. "De la cumbre debe surgir un esquema más institucional, que vaya más allá de lo comercial y que puede incluir temas como el Banco del Sur, el gasoducto del Sur, o los intercambios de médicos. Se trata de 'multilaterizar' al ALBA", apuntó. A la cumbre que se celebra sábado y domingo, acuden los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega; y Venezuela, Hugo Chávez, además del vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, todos ellos con afinidad política. También asistirán el presidente de Haití, René Préval, invitado aunque no pertenece al grupo, y el vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, cuyo país ha manifestado la intención de adherir al ALBA, según fuentes de la cancillería venezolana. Bajo el paraguas del ALBA, Cuba y Venezuela han creado empresas mixtas estatales para la exploración petrolera, y realizan intercambios económicos no financieros, como el programa mediante el cual médicos cubanos trabajan en Venezuela y la isla recibe a cambio barriles de crudo. Bolivia, que ingresó al ALBA hace un año, incorporó el concepto de "comercio justo", que sirve de marco para esos intercambios de "permuta" o "reciprocidad conjunta".

El ALBA y los TLC

Para Molina, estos planes permiten "ofrecerle a la región dos contextos de relaciones internacionales: de un lado, el de los tratados de libre comercio, como los que Colombia y Perú negocian con Estados Unidos, y por otra parte, el de los que creen que hay una posibilidad diferente como el ALBA". Sin embargo, Molina opina que los TLC no son incompatibles con el ALBA, puesto que el grupo "no negocia programas de liberación arancelaria". En ese sentido, el académico explica la adhesión de Nicaragua al ALBA en enero de este año, pese a que antes de que Ortega asumiera la presidencia ya se había aprobado un TLC con Estados Unidos en el contexto del Cafta. Para Ramírez, en cambio, la incorporación de Nicaragua al ALBA debe leerse como "una respuesta" al TLC con Estados Unidos. "Su adhesión al ALBA busca empezar a sustituir ese tipo de acuerdos", aseguró. Hasta ahora en América Latina, Chile, México y los países de Centroamérica han firmado acuerdos de liberación comercial con Estados Unidos. Colombia y Perú se encuentran en negociaciones, mientras que Uruguay podría también iniciarlas. Caracas y La Habana además impulsan el Tratado de Comercio para los Pueblos. Hace dos semanas, el embajador de Venezuela en Cuba, Alí Rodríguez, dijo que "es nuestra esperanza que en muy corto tiempo también esté incorporado como miembro activo Ecuador" al ALBA. Como "muestra de solidaridad bolivariana" el gobierno venezolano incluso llegó a ofrecer préstamos de hasta 1,000 millones de dólares a su par ecuatoriano. Ecuador, que impulsa junto con Venezuela el Banco del Sur, expresó por primera vez interés por el ALBA en detrimento del TLC con Estados Unidos. "El gobierno está interesado en conocer con más profundidad el funcionamiento del ALBA", dijo la canciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, quien el viernes viajó a Venezuela para participar en la cumbre que celebra el tercer aniversario de la agrupación que integran, además, Bolivia, Cuba y Nicaragua. "Tenemos interés de conocer de cerca cuáles son las propuestas del ALBA, cuáles son las discusiones que están teniendo lugar, cuáles son los mecanismos", agregó respecto a este proyecto que nació como oposición al ALCA. Espinosa dijo que luego del análisis, el presidente Rafael Correa resolverá su adhesión al ALBA. El interés ecuatoriano por el ALBA se sumó a la serie de coincidencias entre Correa y su aliado venezolano, Hugo Chávez, a las que se suman convenios energéticos, ofrecimiento de recursos para Quito y la naciente Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). Correa, en el poder desde el 15 de enero pasado, rechaza de manera tajante la posibilidad de sellar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Washington suspendió unilateralmente las negociaciones en 2006 por reformas nacionales que quitaron ganancias a las petroleras. Washington también reaccionó ante la decisión de Quito de declarar la caducidad del contrato con la estadounidense Occidental (Oxy), juzgada por violar la ley y que dejó de explotar alrededor del 20% de la producción ecuatoriana de crudo (100.000 de los 500.000 barriles por día).

Diálogo político

La reunión será inaugurada en un custodiado hotel de Barquisimeto en la tarde del sábado y tras una cita de cancilleres. El domingo, la cumbre continuará con un "diálogo político" de los gobernantes a puerta cerrada, previsto desde las 09.00 hora local (13.00 GMT) en el mismo hotel, antes de que los participantes se trasladen por la tarde a la localidad de Tintorero, situada a unos 20 kilómetros de Barquisimeto. Allí, según la agenda, tendrá lugar un encuentro de los dirigentes con representantes de movimientos sociales que se darán cita en Tintorero, donde se clausurará la cumbre el domingo con una actividad no revelada, aunque extraoficialmente se apunta a una síntesis a cargo de Chávez. Según se prevé, el gobernante venezolano informará del inicio de operaciones de la emisora ALBA-TV, una red internacional de canales de televisión comunitaria y de movimientos sociales. Paralelamente a la Cumbre, se inaugurarán este sábado en Barquisimeto los II Juegos del Alba, que se disputarán en Venezuela hasta el 12 de mayo, con la participación de unos 4,000 atletas de una treintena de disciplinas procedentes de diversos países.

Descarga la aplicación

en google play en google play