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2009, libres de analfabetismo, promete Daniel

Varias agencias. Desde Barquisimeto, Venezuela. | 28 de Abril de 2007 a las 00:00
En el discurso inaugural de la cumbre presidencial de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que se celebra en Barquisimeto, el presidente Daniel Ortega prometió que Nicaragua erradicará el analfabetismo en 2009, tres años antes de lo estipulado por las metas del milenio. Eso es obra del ALBA, aseguró, y explicó que el cumplimiento de ese programa social previsto para 2012 por los anteriores gobiernos neoliberales en su país, concluirá ahora en 2009. En materia energética nos vamos a valer de nuestro propio petróleo, que son los volcanes, comentó en referencia al empleo de la energía geotérmica proveniente de esos recursos naturales tan abundantes en su país. Durante los 17 años precedentes, el estado de Nicaragua no incorporó un solo megavatio de electricidad a su sistema energético, y a partir de su llegada al poder, el 10 de enero último, ya instalaron 60 que significan un 20 por ciento de la demanda nacional, precisó. Eso también es obra del Alba y en los próximos meses dispondremos de otros 60 megavatios adicionales, abundó el jefe de estado. Tales saltos sólo son posibles mediante un proyecto de unidad de los pueblos para hacer realidad la nación latinoamericana, insistió Ortega. Ortega señaló la nefasta herencia que dejaron a su nación los gobiernos del modelo neoliberal, los convenios leoninos con el Fondo Monetario Internacional y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Evocó la lucha armada del Frente Sandinista y aseveró que "cuando empuñamos las armas lo hicimos con el mismo objetivo con el que estamos librando ahora esta batalla. Apostábamos a destruir y acabar con la dominación imperialista y capitalista". "El ALBA es tan poderoso que va a llegar también al Norte", vaticinó el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, durante la inauguración de la Cumbre.

Evo: «Área Libre de Colonización»

En el mismo tono, el presidente de Bolivia Evo Morales sostuvo que el ALCA (Area de Libre Comercio para las Américas) que propulsaba Estados Unidos y en contraposición a la cual surgió el ALBA era el "área de libre colonización". Por ello, pidió un "comercio justo que permita resolver los problemas económicos de los países". Morales recordó que presenció el nacimiento del ALBA en la ciudad de La Habana, Cuba, cuando los presidente de Venezuela y de Cuba, lo suscribieron hace tres años. "Este acuerdo entre los compañeros Fidel Castro y Hugo Chávez de comercio justo. A esta altura siento que es una esperanza para los pueblos", aseguró el Presidente boliviano. "Siento que los pueblos esperan de este gran movimiento en base al ALBA busque consensos con los movimientos sociales de toda Latinoamérica. (…) Estoy convencido que estos nuevos instrumentos de integración de comercio será la esperanza de nuestros pueblos", agregó. Indicó que, en ese marco, es imperioso recuperar el poder para los pueblos y no para el imperio, y señaló que ese fin "es una tarea y un desafío para nosotros", pero el ALBA-TCP "ha comenzado a crecer". No obstante, aunque no los identificó, criticó que algunos gobiernos elegidos democráticamente en América Latina aun sigan implementando políticas de libre mercado orientadas "a seguir privatizando los recursos naturales o subastarlos, y privatizar los servicios básicos". Por ello, dijo que los gobiernos que asumieron el compromiso de defender los recursos naturales y recuperarlos para el pueblo tienen la obligación, junto a los movimientos sociales, de cómo avanzar para consolidar el ALBA.-TCP. Morales recordó que durante el auge de los gobiernos neoliberales que subastaron los recursos de los pueblos latinoamericanos en la década de los años 90, los movimientos sociales rechazaron el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA) que impulsó el gobierno de Estados Unidos, porque en realidad se trata de un Acuerdo de Libre Colonización de las Américas. Sin embargo, reconoció que si bien entonces los movimientos sociales, indígenas y populares rechazaron esa imposición de Estados Unidos no tuvieron la capacidad de proponer alternativas de integración para hace frente a la política imperial de Washington. "Éramos buenos para rechazar no para proponer", señaló Morales. Sostuvo que por ello es altamente ponderable que el presidente venezolano Chávez haya diseñado el ALBA a la que se sumó luego el TPC impulsado por el gobierno boliviano para proyectar un intercambio comercial justo, solidario que busca la unión de los países latinoamericanos. Señaló que el ALCA no solamente fue rechazado por los pequeños productores por la política de libre comercio que impulsa el gobierno de Estados Unidos sino también los empresarios agroindustriales bolivianos que veían en peligro los mercados a donde exportan sus productos. "Hubo un debate en Bolivia y planteamos el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP)", dijo el Presidente boliviano y recordó que tuvo que explicarle a Fidel Castro en qué consistía ese tratado que reivindica un comercio justo "que permita resolver los problemas económicos y sociales, especialmente del pequeño productor y de las organizaciones económicas campesinas e indígenas que son compuestas por asociaciones y cooperativas", dijo Morales.

Cuba: «subordinar la economía a la política»

Cuba enfatizó que la "integración es subordinar la economía a la política. La integración que buscamos es la de nuestros pueblos, no de nuestros mercados". El vicepresidente cubano Carlos Lage afirmó que la integración que impulsa el ALBA "es la de nuestros pueblos y no la de los mercados". Lage transmitió un saludo del jefe de Estado cubano, Fidel Castro, quien se interesa mucho por esta reunión y por el cumplimiento de los acuerdos suscritos. Dijo que el mandatario de Cuba está atento a las nuevas ideas y proyectos que salgan de la cita de Barquisimeto, convencido de que el ALBA no es un proyecto más, sino un acontecimiento de extraordinaria importancia para el futuro de nuestros pueblos. Lage destacó que ya son cuatro los países incorporados al ALBA (Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua) y comentó que "no sé si Haití está en el ALBA, pero sí que está en el alma de todos los latinoamericanos". Más adelante sostuvo que antes del ALBA solo han existido mecanismos para estimular el comercio, para vender y comprar más, donde cada uno trata de sacar la mejor parte. Hemos tenido muchas reuniones, pero no mecanismos de integración. La integración es cooperación, solidaridad, complementaridad, pensar en los hombres y no en los mercados, es subordinar la economía a la política y no la política a las empresas, los bancos y las transnacionales, apuntó.

Haití: «liberarnos del analfabetismo

Por su parte, el presidente de Haití, René Prèval, dijo que desde tiempo atrás su homólogo cubano, Fidel Castro Ruz, hablaba de la construcción del "vehículo común que hoy se llama ALBA". Quienes necesiten saber de lo que se trata una cooperación fraterna "vengan a Haití", dijo Prèval, para que se convenzan y constaten cómo marcha el proceso de alfabetización implementado por el hermano pueblo cubano, proceso que permitirá declarar en tres años a este territorio "libre de analfabetismo". Además, con la cooperación cubana y venezolana ha comenzado la implementación de una nueva visión en cuanto al uso racional de la energía. El cambio de los bombillos incandescentes por ahorradores forma parte de esta misión. Para finalizar agradeció, en nombre del pueblo de Haití, al mandatario nacional por su desinteresada solidaridad y colaboración, al tiempo de decir que aun cuando su país no pertenece formalmente al ALBA, este mecanismo de unidad ya se encuentra presente en toda la nación que conduce.

Ecuador: «esperanza de una América distinta»

María Fernanda Espinosa, canciller de Ecuador, leyó una nota a nombre del presidente ecuatoriano Rafael Correa, en la que aseguró que el ALBA "representa la esperanza de una América Latina distinta". Calificó el ALBA de "programa integracionista que nos revela a los latinoamericanos que sí existe alternativa hacia el comercio justo y la equidad" y consideró que el "bienestar y el desarrollo no son sinónimos de capitalismo". Espinosa recordó que "se le trató de imponer a Ecuador un tratado de libre comercio (ALCA) tan contradictorio que marginaba a los trabajadores de las actividades comerciales, industriales, artesanal y manufacturera". Añadió la ministra que, cuando se iba a firmar ese tratado, el pueblo ecuatoriano "se levantó" para impedirlo y evitó el desastre. Además, evocó que en Ecuador el espíritu que anima los trabajos voluntarios y desinteresados en beneficio de la comunidad se llama "la minga" y consideró que el ALBA es una "minga" pero a nivel de pueblos y naciones. "Es la hora de los pobres y de los humildes", manifestó Espinosa para finalizar su intervención.

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