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Sindicatos preparan celebración del 1 de mayo

Varias agencias. Desde Managua. | 30 de Abril de 2007 a las 00:00
Los trabajadores marcharán el 1 de mayo divididos en dos manifestaciones de protesta opuestas convocadas por sindicatos de la derecha que exigen al gobierno sandinista aumento salarial y respeto a la democracia y otra de la izquierda, que también demanda incremento del 25% del salario mínimo y en rechazo al modelo económico neoliberal. La marcha más grande es organizada por Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), proclive al gobernante Frente Sandinista, que reúne a unos 100.000 empleados públicos y privados que saldrán a dar su respaldo al nuevo presidente Daniel Ortega, anunció uno de sus dirigentes, Gustavo Porras. "Llamamos a todos los empleados, amas de casa, a los que trabajan de sol a sol, a participar mañana en la marcha que lleva como lema: Organizados y movilizados vamos construyendo el poder popular", exhortó Porras. La manifestantes tienen previsto recorrer en horas de la mañana cuatro kilómetros desde el centro hasta el norte de la capital, donde Ortega tomará la palabra durante un acto masivo. Los sindicatos sandinistas demandarán durante la celebración un incremento del 25% del salario mínimo, que oscila entre los 60 a 120 dólares mensuales, y bajar los salarios de los altos funcionarios del Estado y no sólo del gobierno, como estableció Ortega en un decreto ley que dictó en enero, después de asumir el poder. La disposición eliminó las remuneraciones de 6,000 a más de 10,000 dólares que antes percibía el presidente y otros ejecutivos de gobierno y la reduce a un máximo de 3.000. El FNT abogará además por una reforma tributaria que obligue a los ricos a pagar más impuesto para cumplir con las demandas de aumento salarial que hacen lo maestros, y pedirá el establecimiento de un "sistema social mas justo" opuesto al neoliberal, indicó Porras. El FNT representa a cinco grandes sindicatos que protagonizaron, cuando el sandinismo estaba en la oposición, numerosas huelgas y protestas por mejoras salariales y otros beneficios que llegaron en algunas ocasiones a paralizar el país. En la acera opuesta desfilarán los trabajadores del Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT) que agrupa a los sindicatos de la derecha, que pedirán a Ortega que respete el Estado de Derecho, que cesen los despidos en el gobierno y resuelva el reclamo salarial que hacen los maestros, una parte de los cuales lleva más de un mes en paro. Los trabajadores del CPT marcharán aparte, por el noreste de la capital, para no coincidir con los sindicatos sandinistas a los que acusan de convertirse en portavoces del gobierno y dar la espalda a la lucha de los maestros. Todos los grupos políticos creados al amparo del gobierno de Enrique Bolaños, bajo la figura de organizaciones no gubernamentales, participarán en el acto del CPT. José Espinoza, secretario general de la Confederación de Unidad Sindical (CUS), una de las centrales del CPT, recordó que en 1986 los trabajadores conmemoraron unidos el Primero de Mayo y después de esa fecha ese acontecimiento no se ha vuelto a repetir. "Lamentablemente vamos a conmemorar otra vez divididos el Día Internacional del Trabajo, por razones políticas, ya que los sandinistas dicen ser de izquierda y del CPT dicen que son de derecha", dijo Espinoza. "Pero son justificaciones (de los sandinistas) que se hacen para estar al servicio de un Gobierno y de un partido (el Frente Sandinista de Liberación Nacional)", añadió el sindicalista. Pero en los actos celebrados en los últimos diez años, la CUS recibió dinero del gobierno de turno para organizar sus marchas, los presidentes Arnoldo Alemán, primero, y Bolaños después, era los oradores principales. Espinoza dijo que también han convocado a dirigentes de partidos políticos parlamentarios para que los acompañen en la marcha cívica del próximo martes, que concluirá en la periferia suroriental de Managua, donde fue asesinado el sindicalista Luis Medrano Flores en 1978. Algunos dirigentes del sandinismo, como el procurador de derechos humanos Omar Cabezas, han acusado al gobierno de Estados Unidos y al Instituto Republicano Internacional de financiar organizaciones de derecha en Nicaragua. El arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes lamentó que la "familia trabajadora" nicaragüense celebre su día dividida por ribetes políticos. "Sería bueno que las demandan se unifiquen y todos trabajemos para tener una Nicaragua mejor", instó el jerarca católico.

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