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En la marcha del FNT hubo trabajadores, ministros y desempleados

| 1 de Mayo de 2007 a las 00:00
Unos cinco mil trabajadores, encabezados por el Presidente Daniel Ortega y convocados por el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), celebraron el Primero de Mayo con una marcha que inició en la Universidad Centro Americana y culminó en el momento al Combatiente Heroico, en el viejo dentro de Managua,. En la manifestación participaron jóvenes, trabajadores de instituciones públicas, jóvenes universitarios y de las barriadas pobres, docentes y campesinos que llegaron del interior del país para pedir al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que mejore su situación. "Yo tengo la fe y la esperanza en Dios que con él (Ortega) vamos vivir mejor que los anteriores gobiernos, porque los otros nos han mirado como cerdos, animales, nunca nos han tratado bien" a los pobres en este país, expresó Devora, una ama de casa de 60 años que caminaba con la muchedumbre. Estamos aquí para demostrar que la calle pertenece al pueblo, aseguró a Prensa Latina, Rubén González, un trabajador por cuenta propia, que restó importancia a una marcha paralela organizada por gremios de la derecha en otro sector de la capital. El secretario general del FNT, Gustavo Porras, por su parte, se mostró complacido con la respuesta dada por los trabajadores a la convocatoria para celebrar el 1 de mayo bajo el lema de "unidos y organizados por el Poder Popular". En breves declaraciones durante la marcha, Porras recalcó que la manifestación de este martes tiene como objetivo exigir salarios dignos para todos, y la realización de una reforma tributaria que obligue a los ricos a pagar impuestos. Numerosas banderas de Cuba y Venezuela ondeaban entre la multitud, como muestra de la solidaridad hacia ambos pueblos, que junto a Bolivia y Nicaragua, integran la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Libertad para los Cinco. Cuba Sí, Yanquis No, exigieron, por su parte, los miembros del Comité Nicaragüense por la liberación de los cinco jóvenes cubanos encarcelados en Estados Unidos desde 1998, por luchar contra el terrorismo. "Queremos que bajen los precios de los alimentos y que suban los salarios, que haya empleo", demandó Pedro Mercado, un campesino de 37 años del departamento de Masaya. Otros llegaron a exigir la expulsión de la multinacional española Unión FENOSA, que comercializa la electricidad en Nicaragua desde hace siete años, porque ofrece un servicio malo y caro que la gente pobre no puede pagar. Mientras que los maestros como Marzos Zelaya asistieron para "pedir un salario digno" para los docentes. "No hay trabajo, están fallando, no cumplen", reclamó Bernarda Jirón, una mujer que se encuentra en el desempleo, que caminaba 50 metros detrás de Ortega, quien se confundía con su camisera y gorra roja entre la multitud y centenares de guardaespaldas que lo seguían de cerca vestidos de civiles. La marcha fue convocada por el FNT, que aglutina a los sindicatos que el FSLN formó a lo largo de la Revolución Popular Sandinista en los años 80 y cuando estaba en la oposición, entre 1990 y 2006. Las primeras medidas tomadas por Ortega en sus primeros tres meses de gobierno fueron establecer servicios de salud y educación gratis para la población y resolver parcialmente, con ayuda de Venezuela, el déficit energético que provocaba prolongados apagones, en perjuicio de la frágil economía. Los limitados recursos que posee el gobierno para dar respuesta a los graves problemas económicos que enfrenta el país, han sido utilizados por un sector del magisterio, vinculado a 12 sindicatos de derecha que se encuentran en paro desde hace un mes en demanda de aumento salarial. La huelga, que realizan alrededor de 1,500 de los cerca de 41,000 docentes del sistema público del país, subió el lunes de nivel, cuando dos maestras del departamento de Masaya decidieron iniciar una huelga de hambre.

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