Escúchenos en línea

Wolfowitz es culpable, concluyen en el Banco Mundial

Varias agencias. Desde Washington. | 8 de Mayo de 2007 a las 00:00
El presidente del Banco Mundial (BM), Paul D. Wolfowitz, es culpable de incurrir en conflicto de intereses al concertar un aumento salarial y promoción para Shaha Ali Riza, su compañera sentimental, concluyó en un reporte un comité de directores del banco. El reporte no recomienda un castigo, pero funcionarios del banco indican que la mayoría del comité -integrado por siete de los 24 miembros directivos de la institución- ha llegado a la conclusión de que Wolfowitz debería dimitir. La crisis generada por el escándalo de favoritismo ha dañado seriamente la credibilidad de la institución, aseveró este lunes uno de sus directores, Madani Tall, quien considera que se debe tomar urgentemente una "firme decisión". "La situación actual no puede durar. Una decisión debe ser tomada urgentemente", dijo Tall, director de Operaciones del BM en cinco países de África occidental (Cabo Verde, Gambia, Guinea Bissau, Níger y Senegal), durante un encuentro en Dakar con miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera en Senegal (APES). Tall subrayó al respecto la postura de firmeza preconizada por el equipo directivo del Banco, que ha pedido la destitución de Wolfowitz. "El statu quo sería inaceptable", añadió Tall, quien tiene una trayectoria de 18 años dentro de la institución de Bretton Woods. La novia de Wolfowitz, funcionaria del Banco, fue enviada en comisión de servicio al Departamento de Estado de EEUU en 2005, cuando aquel pasó de ser el número dos del Pentágono a ser el "número uno" del BM. Riza recibió también un aumento de sueldo, exento de impuestos, hasta casi 200.000 dólares (150.000 euros), algo más del que cobra, antes de las deducciones impositivas, la propia jefa del Departamento de Estado, Condoleezza Rice. "El Consejo Directivo del BM debe reunirse esta semana para adoptar una decisión final", señaló Tall, quien opina que mantener a Wolfowitz en su cargo "afectaría gravemente la capacidad de intervención del Banco Mundial". Varios países han exigido la destitución de Wolfowitz, señaló Tall, quien recalcó, sin embargo, que el actual presidente del BM aun cuenta con el apoyo de algunos de los miembros africanos del Banco, entre ellos Liberia. En tanto, ya suenan nombres que podrían reemplazarlo. Según The Washington Post, la lista incluye a Robert Zoellick, ex secretario adjunto de Estado y ex representante presidencial estadounidense para Comercio Internacional, y a Kemal Dervis, jefe del programa de Desarrollo de las Naciones Unidas. El Times de Londres añadió el nombre de Ashraf Ghani, ministro de Finanzas de Afganistán. En medio de la situación de Wolfowitz, ayer renunció Kevin Kellems, su principal asesor de comunicaciones, argumentando que "el ambiente que rodea al liderazgo" del banco hacía "muy difícil ayudar a cumplir la misión de la institución". Los europeos incrementaron sus presiones para que dimita Wolfowitz, y volvieron a expresar el martes nuevos temores sobre su liderazgo entre las denuncias de que violó las normas de la entidad al aprobar la concesión de un aumento salarial a su novia. Entretanto, la Casa Blanca pareció estar tratando de distanciarse del asunto: el vocero Tony Snow refirió las preguntas de los periodistas sobre el tema al Banco Mundial. Snow insistió en que el presidente George W. Bush sigue apoyando a Wolfowitz, pero no indicó si insistió a sus aliados y a terceros en que Wolfowitz siga al frente de la institución. Muchos países europeos, el personal de la entidad, grupos activistas y otros desean que Wolfowitz dimita. Sostienen que la polémica ha mancillado la reputación de la institución y podría entorpecer su capacidad de recaudar miles de millones de dólares para financiar los programas del banco en favor de los países pobres. Lo que necesitamos es un presidente con buena reputación e integridad, dijo el ministro de Hacienda holandés Wouter Bos en una reunión de sus colegas europeos efectuada en Bruselas. Bos agregó que tiene serias dudas sobre la integridad de Wolfowitz. El ministro de Hacienda belga Didier Reynders opinó de forma similar al indicar que es imposible ir por el mundo hablando de buen gobierno sin un buen gobierno en el Banco Mundial. Por tradición, el presidente del Banco Mundial es un estadounidense y el de su organización gemela, el Fondo Monetario Internacional, un europeo. Bush designó a Wolfowitz pese a la renuencia de los europeos, y la designación fue aprobada por el consejo de administración la entidad. Estados Unidos desea mantener intacta esa tradición, y dio a entender que la partida de Wolfowitz podría alterar el equilibrio entre ambas instituciones. Seguimos respaldando al presidente Wolfowitz, dijo el martes Snow, aunque agregó que Bush no está mezclado directa, personalmente, que yo sepa, en el asunto. Las conversaciones no tienen lugar ahora entre le gobierno y el Banco Mundial. Creo que debemos permitir la continuidad del proceso e lugar de inmiscuirnos en él.

Descarga la aplicación

en google play en google play