Escúchenos en línea

«Ni por todo el oro del mundo» podemos arriesgar el Lago Cocibolca para construir un canal interoceánico, afirma Ortega

Varias agencias. Desde Managua. | 10 de Mayo de 2007 a las 00:00
El presidente Daniel Ortega advirtió que "ni por todo el oro del mundo" se debe permitir que se utilice el Lago Cocibolca para construir un canal interoceánico a través del país centroamericano. "Yo no estaría de acuerdo. Pienso que no podríamos arriesgar el Lago. Ni por todo el oro del mundo podemos arriesgar el Lago", sentenció la noche del jueves Ortega, durante la presentación de la política forestal que aplicará el gobierno sandinista. El líder sandinista se refirió al asunto de la construcción de un canal interoceánico, al término de una exposición que hizo el director del Instituto Nacional Forestal (Inafor), el político sandinista y caribeño William Schwartz, sobre planes y estrategias para defender los bosques en cinco años. "No habrá oro en el mundo que nos haga ceder en esto, porque el Gran Lago es la mayor reserva de agua de Centroamérica y no la vamos a poner en riesgo con un mega-proyecto como un canal interoceánico", reiteró Ortega. El líder sandinista recordó que el megaproyecto del canal a través de Nicaragua, es un sueño largamente acariciado, pero recalcó que no se debe correr el riesgo de contaminar la mayor reserva de agua potable del país, y de Centroamérica. En su lugar, aconsejó estudiar la viabilidad de otros proyectos, aún a riesgo de que resulten más costosos. En octubre pasado, el anterior presidente Enrique Bolaños aseguró que la ruta más viable para construir un canal cruza desde el istmo de Rivas, en el sur del país, luego se interna en el Lago Cocibolca, para desembocar en la bahía de Bluefields, en el Caribe. Ese proyecto, dijo, tendría un costo de alrededor de 18 mil millones de dólares. Ortega, quien asumió la presidencia el 10 de enero, se mostró también contrario a construir una gigantesca hidroeléctrica en el centro del país, en virtud del daño ecológico y social que podría acarrear la ejecución del proyecto. Según el director del INAFOR, William Schwartz, Nicaragua ha perdido 70 mil hectáreas de bosque anuales desde 1983 a 2000. De continuar la tala indiscriminada, alertó el funcionario, para 2055 habrán desaparecido todas las áreas boscosas del país, que actualmente se estiman en unos tres millones 500 mil hectáreas. Manifestó que la construcción de un canal interoceánico ayudaría a resolver el problema de la deforestación, porque la empresa que lo construya se comprometerá a invertir grandes sumas en planes de reforestación. Pero Ortega enfatizó que ese canal, si es que se construye, debe pasar por otros sectores del territorio nacional, aunque salga más largo y costoso, pero nunca por el Gran Lago de Nicaragua. Recordó que antes de la construcción del canal interoceánico de Panamá, se habló de construir un canal por Nicaragua para que los barcos que vinieran por el Atlántico, entraran por el Río San Juan, pasaran por el Gran Lago y atravesarán 14 kilómetros del Istmo de Rivas para llegar al Pacífico. "Por esta ruta no será posible construir ese canal, se tendrá que buscar otra", insistió Ortega. También dijo que hay que ir pensando en elaborar una ley para obligar a todo inversor a que parte de sus utilidades las dedique para planes de reforestación. El director de Inafor señaló que Nicaragua tiene actualmente unos 3,500,000 hectáreas de bosques y que eso hay que defenderlo con una política de Estado, para combatir la tala irracional de los bosques, los incendios, las plagas, prácticas que no son amigables con el ambiente, y otros factores que se combinan para acabar con los árboles. "Creo que la política de Estado será la de regular las formas en que se llevarán a cabo las distintas actividades económicos de Nicaragua", añadió Schwartz. Adelantó que impulsará la aprobación en la Asamblea Nacional de una Ley de Ordenamiento Territorial porque eso indicará qué zonas son para bosques, actividad agropecuaria y para desarrollos urbanos.

Descarga la aplicación

en google play en google play