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Papa en español: «recen por mí y el próximo Papa»

Ciudad Vaticano. Agencias. | 17 de Febrero de 2013 a las 13:51

El Papa Benedicto XVI pidió a los fieles que recen por él y por el próximo pontífice, al dirigirse a la multitud congregada en la Plaza de San Pedro el domingo en una de sus últimas apariciones públicas antes de convertirse en el primer líder católico en renunciar en siglos.

La multitud coreaba "larga vida al Papa", ondeando carteles y aplaudiendo varias veces mientras Benedicto XVI hablaba desde su ventana. El pontífice de 85 años, que renunciará el 28 de febrero, les agradeció en varios idiomas.

En declaraciones en español, dijo a los más de 50 mil fieles que según el Vaticano estaban congregados el domingo: "agradezco de corazón a todos su oración y afecto en estos días. Os suplico que continuéis rezando por mí y por el próximo Papa, así como por los Ejercicios espirituales, que empezaré esta tarde junto a los miembros de la Curia Romana".

No estaba claro por qué el Papa escogió el español para hacer esta referencia específica a su próxima renuncia en su alocución del domingo.

El Obispo de Roma también ha exhortado a los fieles a que "no se debe instrumentalizar a Dios para fines propios, dando más importancia al éxito o a los bienes materiales".

"La Iglesia llama a todos sus miembros a renovarse (...). Eso conlleva siempre una lucha, un combate espiritual porque el espíritu del mal se opone siempre a nuestra santificación y trata de hacernos desviar de la ruta hacia Dios", ha indicado el Papa desde el balcón de su estudio privado.

"En los momentos decisivos de la vida y, realmente en cualquier momento, nos encontramos ante un dilema: ¿Queremos seguir el yo o a Dios? ¿El interés personal o el verdadero bien, lo que realmente está bien?", ha proclamado.

El Pontífice ha centrado su reflexión del Ángelus en las tentaciones que sufrió Cristo durante los 40 días que estuvo en el desierto y ha denunciado que muchas veces el mal se traviste de bien. "El tentador disimula: no nos empuja directamente hacia el mal sino hacia un falso bien, haciéndonos creer que las verdaderas realidades son el poder y lo que satisface las primeras necesidades".

"De ese modo Dios se hace secundario, se reduce a la mitad, en definitiva se vuelve irreal, no cuenta más, desaparece. En última instancia en las tentaciones está en juego la fe, porque está en juego Dios", ha asegurado el Pontífice.

Ante más de 50.000 fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que sigan rezando por su sucesor y por él mismo. Así mismo, el Pontífice ha agradecido "de corazón" a todos su afecto en estos días. También ha apuntado que en este primer domingo de Cuaresma como cada año se proclama el evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto. El Papa ha destacado que el diablo propone a Jesús diversas cosas y ha apuntado que "estas tentaciones son también falsas imágenes del hombre".

Benedicto XVI recibió esta mañana una fuerte ovación por decenas de miles de fieles cuando se asomó a la ventana de su apartamento en la plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus, el penúltimo que oficiará antes de dejar de ser papa el 28 de febrero.

El Papa, que presentaba buen aspecto, respondió con una sonrisa y los brazos extendidos, tras lo cual comenzó a leer el texto previo al rezo del mediodía. Dijo que la Iglesia, que es madre y maestra, llama a todos sus miembros a renovarse y a renegar del orgullo y del egoísmo y vivir en el amor.

En la parte de su discurso en la que habló en italiano, Benedicto XVI mencionó a la Cuaresma, el periodo en que los cristianos reflexionan sobre sus acciones y buscan concentrarse en la oración, y se refirió a las dificultades al tomar decisiones importantes.

"En momentos decisivos de la vida, o de mayor reflexión, en cada momento de la vida estamos ante decisiones cruciales: ¿Queremos escuchar al 'yo' o a Dios? ¿Al interés individual o al Dios real?", inquirió.

Retiro espiritual

Tras su discurso, a las seis de la tarde local el Papa acudió al Palacio Apostólico del Vaticano, acompañado por cardenales y miembros de la Curia Romana, para iniciar un retiro espiritual de una semana –programado previamente–, durante la cual han quedado suspendidas todas sus actividades públicas.

Los ejercicios espirituales se desarrollan en la capilla "Redemptoris Mater", del Vaticano y las meditaciones corren a cargo del cardenal Gianfranco Ravasi, de 70 años, presidente del Consejo Pontificio para la Familia.

Ravasi es el promotor del "Patio de los Gentiles" para impulsar el diálogo con los no creyentes y está considerado un "papable", es decir, con posibilidades de ser elegido sucesor de Benedicto XVI.

El tema de estos ejercicios es "Ars orandi, ars credenti. El rostro de Dios y el rostro del hombre en la plegaria de los salmos" y según dijo Ravasi hoy sus primeras palabras serán un saludo a Benedicto XVI tras anunciar que dejará de ser papa el próximo 28 de febrero.

Ravasi se inspirará en la Biblia para saludar al Pontífice, una figura -dijo hoy a Radio Vaticano- que continuará a tener una importante función de intercesión en la Iglesia".

Las meditaciones preparadas para la semana son 17, tres por día, basadas en el Salterio, libro del Antiguo Testamento, que contiene las alabanzas a Dios. El salterio consta de 150 salmos, de los cuales el mayor número fue compuesto por David.

Esta es la segunda vez que Ravasi es llamado por el papa Ratzinger para que prepare unas meditaciones. En 2007 fue llamado por Benedicto XVI, cuando era sacerdote encargado de la Biblioteca-Pinacoteca Ambrosiana de Milán (Italia) para que escribiera las meditaciones del Vía Crucis del Viernes Santo, en las que denunció el abandono y el aislamiento en que viven muchos ancianos y enfermos, así como el maltrato a las mujeres.

Aunque no se puede comparar, esos mismos observadores señalan que Juan Pablo II encargó las meditaciones de su último Vía Crucis, en 2005, al por entonces cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI.

También recuerdan en 1976, Pablo VI llamó al por entonces cardenal Karol Wojtyla para que predicara los ejercicios espirituales de ese años. Dos años después, Wotjyla fue elegido papa (Juan Pablo II), tras la muerte de Juan Pablo I.

El Vaticano ha dicho que el cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI podría empezar antes de lo planeado originalmente, a fin de dar a la Iglesia Católica un nuevo líder para mediados de marzo.

Unos 117 cardenales menores de 80 años será elegibles para ingresar al cónclave secreto que escogerá al nuevo Papa. Las reglas de la Iglesia indican que el evento debe empezar entre 15 y 20 días después de que el papado quede vacante, lo cual ocurrirá el 28 de febrero.

Una serie de cardenales han dicho que estarían abiertos a la elección de un Papa del mundo en desarrollo, ya sea de América Latina, África o Asia, en contraposición a un nuevo líder de los católicos provenientes de Europa, donde la Iglesia afronta una crisis y está cada vez más polarizada.


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