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«Que no nos venga a decir el FMI que no se pueden incrementar los salarios»

Agencias PL y ACAN–EFE. Desde Managua. | 13 de Mayo de 2007 a las 00:00
El presidente Daniel Ortega, anunció una reforma tributaria para recaudar impuestos de los beneficios obtenidos por la banca lo que le permitirá subir los salarios tras criticar las sugerencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), informaron este domingo fuentes oficiales. Según las mismas fuentes, Ortega aseguró que esta medida no puede ser rechazada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) organismo con el que negocia un nuevo programa económico de cinco años. El líder sandinista se refirió, según las fuentes, a la nueva medida y a las condiciones que el FMI impone para la aprobación del nuevo proyecto económico, durante un encuentro en la noche del sábado con una delegación de la Internacional de la Educación, que se reunió durante tres días en Managua. Ortega, que la noche del sábado regresó de Belice donde participó en una reunión de gobernantes centroamericanos y caribeños, sostuvo que la subida de los salarios de maestros, empleados de la salud y soldados del ejército es una prioridad de su gobierno. "Que no nos venga a decir el FMI que no se pueden incrementar los salarios", alertó el líder sandinista, tras recibir este sábado, en horas de la noche, en Managua a una delegación de la Internacional de la Educación. El encuentro se efectuó en la sede nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), donde se ubica su residencia particular y la Casa de Gobierno. Ortega recordó que los recortes salariales fueron una de las condiciones impuestas por el organismo financiero internacional a los gobiernos neoliberales que ocuparon el poder en Nicaragua en los últimos 16 años. "Nosotros vamos a incrementar los salarios de maestros, médicos, policías y soldados", aseguró el mandatario, quien reiteró que los fondos para conseguirlo saldrán de los impuestos que se cobrarán a los bancos y a las personas que perciben mayores ingresos. El mandatario aseguró que los fondos para aumentar los sueldos a los servidores del Estado se obtendrán de sectores como la banca que, hasta la fecha, no pagan impuestos, a pesar de la acumulación de grandes beneficios. El presidente aseguró, según las fuentes, que el mecanismo para otorgar los incrementos de sueldos será una reforma tributaria, que afectará una serie de exoneraciones que diversas fuentes han cuantificado en unos 500 millones de dólares al año. El Jefe de Estado dijo a los representantes de la organización que abarca a 30 millones de docentes y trabajadores de la Educación en el mundo, que el mejor ejemplo del fracaso del neoliberalismo en Nicaragua es el incremento del número de analfabetos. Durante el anterior Gobierno sandinista (1979-1990), la tasa de analfabetismo se logró reducir a 12,5%, pero 16 años después, ese índice alcanza el 35%, como resultado, de la privatización de la educación. Tras diez días de negociaciones en Managua, una misión del FMI regresó a Washington el pasado día once, y, según informes oficiales, las partes se volverán a reunirse en junio próximo en un lugar no precisado. El gobierno de Ortega negocia actualmente un nuevo programa económico con el FMI al haber finalizado el anterior el 12 de diciembre pasado, firmado por su antecesor Enrique Bolaños. El nuevo programa económico-financiero del gobierno de Ortega establece como objetivo central la generación de riqueza y la reducción de la pobreza para lograr el desarrollo económico y social de la nación centroamericana. Ortega aseguró hace unos días que espera que los resultados de su programa le permitan no tener que acudir al FMI al concluir su actual mandato. A su llegada ayer de la II Cumbre de países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y de la Comunidad de Países del Caribe (Caricom), Ortega informó de que en la mismo mantuvo una conversación con el presidente costarricense, Oscar Arias. Ortega dijo que le expresó al presidente de Corta Rica su desacuerdo con el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, la República Dominicana y Estados Unidos, conocido como CAFTA-DR, por sus siglas en inglés. El líder sandinista sostuvo que ese tratado debe de ser modificado para que sea justo, ya que no fue negociado con Estados Unidos de forma multilateral. Tras esbozar las tareas que realiza su nueva administración para revertir la situación de pobreza que vive el país, Ortega elogió a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, el proyecto que impulsan Venezuela, Cuba, Bolivia y ahora Nicaragua. El Alba es realmente la propuesta más avanzada, porque no es un tratado comercial, sino de integración, que va hacia la unidad, con un concepto de comercio justo, señaló el presidente Ortega. El presidente nicaragüense, lanzó fuertes ataques contra el modelo neoliberal y arremetió de forma particular contra el consumismo, que calificó como uno de los enemigos más peligrosos que afronta actualmente la humanidad.

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