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¿De verdad es una completa locura aspirar a «liberarse» del FMI? Por Adolfo Acevedo

| 14 de Mayo de 2007 a las 00:00
Algunos analistas argumentan que Nicaragua jamás –o por lo menos durante un larguísimo periodo de tiempo– estaría en la capacidad de "verse libre" de la condicionalidad del FMI. Lo que estos analistas usualmente no explican, cuando emiten sus criterios, es la profundidad de la crisis por la cual atraviesa el FMI, y el hecho de ha sido puesta en duda su calificación y capacidad financiera para prestar el tipo de asistencia que requieren los países de menor ingreso del planeta (LICs), entre los que se cuenta Nicaragua. En los últimos diez años hubo varios hechos que debilitaron significativamente la autoridad e influencia de este organismo, sobre todo en los países de ingreso medio (MICs). Este poder comenzó a desgastarse después de la crisis financiera en el Sureste Asiático a finales de los noventa, en donde se consideró por muchos que la intervención del FMI causó un mayor daño económico a la región y que el Fondo impuso una serie de condiciones indeseadas en los países afectados, tales como Corea del Sur, Indonesia y Tailandia. A partir de 2000, Asia empezó su gradual liberación económico-financiera bajo la "Iniciativa Chiang Mai" –avalada por los tres grandes del noreste (China, Japón y Corea del Sur) y 10 naciones del sudeste asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés)– con el fin de respaldarse mutuamente mediante empréstitos de emergencia. Esta iniciativa constituye una red regional de swaps de reservas bilaterales que se activarían en caso de necesidad, otorgando a los países participantes una protección adicional para hacer frente a eventuales crisis. Algunos observadores han visto en esta iniciativa el embrión de un Fondo Monetario Asiático por el que, por otra parte, han abogado algunos líderes en la región. Estos países, entre otros, han acumulado grandes reservas internacionales y no tendrán que acudir más al Fondo. Actualmente los países de la "Iniciativa Chiang Mai" cuentan con 2.7 millones de millones (trillones en anglosajón) de dólares, 50 por ciento del total de reservas mundiales, y se disponen a colocar una parte en un fondo común para enfrentar una eventual crisis financiera global. Pese al costo de mantener tal nivel de reservas, es evidente que las mismas permitirían a estos países hacer frente a una crisis sin necesidad de recurrir al FMI. Mas recientemente, un importante numero de países de ingreso medio (MICs) de América Latina, Asia y los ex-países socialistas, entre ellos Argentina, Brasil, Indonesia (que era el segundo mayor deudor del FMI), Tailandia, Corea del Sur, Serbia, Rusia, Uruguay, Bulgaria, Argelia, y Armenia, han terminado de pagar o repagado anticipadamente sus deudas con este organismo y han cesado, por voluntad propia, de recibir financiamiento condicionado del mismo (México, que no tenia deudas con el FMI, cancelo anticipadamente sus deudas con el Banco Mundial y el BID). Mientras tanto, Ucrania y Pakistán, el tercero y cuarto mayores deudores del FMI, deudores del FMI, han reducido sus deudas con el FMI a la mitad, mediante pagos anticipados. Posteriormente Bolivia, un país de bajos ingresos (LIC), hizo lo mismo, en marzo del año pasado, después de veinte años consecutivos de estar operando bajo las reglas del Fondo. Ecuador acaba de anunciar que repagara su reducida deuda con el FMI y no volverá a requerir de su asistencia. Pero los países latinoamericanos y asiáticos no están solos en "cortar amarras" con el FMI: en Africa, Ghana se despidió el 2006 anunciando su retirada de la facilidad PRGF del Fondo Monetario Internacional (http://www.bicusa.org/en/Article.3053.aspx) y el presidente de Zambia dio la bienvenida el Año nuevo 2007 anunciando que no introduciría impuestos que podrían empeorar la pobreza, como ha recomendado el FMI. El discurso por el presidente zambiano vino después que el FMI sugirió que el gobierno reintroduzca 17,5% de impuesto al valor agregado (IVA) a los alimentos y otros productos agrícolas, el agua y el alcantarillado, el transporte doméstico, las redes contra mosquitos, los libros y los periódicos, para el Presupuesto 2007. Hay que recordar, por los prejuicios que existen en Nicaragua, que renunciar a recibir los préstamos condicionados del FMI no significa, ni mucho menos, dejar de ser miembro de este organismo, como lo siguen siendo Brasil, Argentina, Bolivia, y todos los países antes mencionados. Un país miembro del FMI no esta obligado a solicitar la asistencia financiera de esta entidad, si considera que no la necesita. Tener un Programa con el FMI no es una exigencia para continuar siendo miembro del FMI, y solo lo tienen los países miembros que así lo solicitan. Estos países que hemos mencionado no recibieron ningún tipo de "castigo divino" por haber tomado esa decisión, de no continuar recibiendo la asistencia condicionada del FMI. El mundo no se les vino abajo, como suele predecirse que ocurrirá. Continúan recibiendo asistencia de los donantes y los préstamos de los bancos multilaterales. Algunos de ellos han buscado fuentes alternativas de financiamiento, como China, que se ha convertido en una fuente alternativa importante, mientras varios países de América del Sur (Argentina, Brasil, Bolivia, Venezuela y Ecuador) están discutiendo la creación del denominado "Banco del Sur". Mientras tanto, para muchos de ellos, los créditos concesionales de Venezuela han sustituido en parte los préstamos de otras fuentes. Ahora bien, la cancelación anticipada de préstamos por parte de los países de ingreso medio, ha dejado al FMI sin sus clientes mas importantes, y ha reducido el poder e influencia de este organismo a su mínima expresión, hasta el punto en que ha dejado a los países de bajo ingreso (LICs) - es decir, el club de los países mas pobres del planeta - prácticamente como los únicos clientes del FMI. La cartera de préstamos del Fondo se ha reducido drásticamente: partiendo de $96 mil millones tan recientemente como en el año 2004 a apenas $20 mil millones hoy en día. Alrededor de la mitad de ésos $20 mil millones se atribuyen a la deuda que mantiene Turquía con el FMI. Actualmente Turquía es el único país de ingreso medio que aún adeuda un monto muy significativo al FMI, el cual, pese a también haber realizado pre-cancelaciones, todavía debe cerca de 10,000 millones de dólares. En los círculos de los estudiosos de estos temas, incluso se ha sugerido, en tono de broma, que el Fondo Monetario INTERNACIONAL debería cambiar su nombre por el de "Fondo Monetario DE TURQUÍA", porque este es el único país medianamente importante con el cual el FMI mantiene todavía relaciones financieras. Pero incluso Turquía, el único deudor importante que no ha repagado todavía sus deudas con el FMI de manera anticipada, al parecer estaría también considerando hacerlo, antes de finalizar este año. Esta actitud de numerosos países de ingresos medios refleja una generalizada perdida de confianza y credibilidad en cuanto a la capacidad del FMI para manejar los problemas y las crisis que han experimentado estos países. Con frecuencia el FMI les exigió el apego estricto a formulas que terminaron generando grandes dificultades y desequilibrios e impusieron grandes costos a los países, y luego se negó a asumir responsabilidad alguna por los resultados de sus "recomendaciones". No es casual que un importante numero de países decidan liberarse del FMI, es decir, prescindir de sus recomendaciones y "consejos". Esto ha generado dos problemas muy graves para el FMI: Primero, una aguda crisis presupuestaria. Muchas personas imaginan que son los países ricos los que mantienen al FMI. Sin embargo, no son los Estados Unidos ni el G7 los que pagan la mayor parte de sus presupuestos. Sus contribuciones disminuyeron aceleradamente en el transcurso de los últimos veinte año Para financiar sus gastos de operación, el FMI desarrolló en las últimas décadas una elevada dependencia con respecto a los ingresos que provenían principalmente de los pagos de intereses que efectuaban los países de ingreso medio (MICs) por los préstamos que habían recibido de este organismo. Para los países ricos, esta constituyo una manera inteligente de reducir sus propias obligaciones con el FMI y al mismo tiempo mantener el control sobre esta organización. Continuarían dirigiéndolo todo. Pero ahora serían los prestatarios lo que pagarían por su mantenimiento. Al cesar los países de ingreso medio sus relaciones financieras con el FMI, repagando o reduciendo drásticamente sus deudas por anticipado, esta fuente fundamental de ingresos súbitamente se acabo para el FMI, y el mismo se ha visto enfrentado a una crisis presupuestaria sin precedentes. La proyección es que los pagos de cargos e intereses disminuirán de 3,190 millones de dólares a 1,390 millones de dólares en 2006, y a 635 millones en 2009. Por vez primera, el FMI ya no puede afrontar sus costos operativos con los cargos por intereses pagados por los prestatarios, que hoy representan un tercio de lo que eran hace dos años y serán solo una quinta parte en el año 2009, y para continuar operando se veria forzado a vender parte sus reservas de oro. Como se sabe, el reporte de la Comisión "de alto nivel" que fue convocada para analizar alternativas y hacer recomendaciones para enfrentar la aguda crisis financiera del FMI, de la cual formo parte el mismísimo Alan Greenspan, sugirió que el FMI venda parte de sus reservas de oro y propuso nuevos mecanismos financieros para reducir su extrema dependencia del pago de intereses sobre los préstamos que otorga para financiar sus gastos de operación (http://www.ft.com/cms/s/9cbae8f4-b155-11db-b901-0000779e2340.html). En el Congreso de EEUU, sin embargo, el cual debe aprobar cualquier cambio en el status del oro del FMI, podría existir oposición a autorizar al FMI la venta de oro para paliar su crisis financiera (http://www.house.gov/jec/press/2005/04-05-05.htm) Es interesante que el FMI, en lugar de ajustar sus enormes gastos a sus muy menguados ingresos reduciendo su enorme aparato, como "recomienda" a los países en desarrollo, haya decidido en lugar de ello vivir de "comerse" sus reservas, que se vieron súbitamente incrementadas por el repago anticipado de los préstamos que había otorgado a los MICs, exactamente lo contrario de lo que el propio FMI recomendaría hacer a una entidad cuyos ingresos ya no cubren sus gastos. Segundo, una "crisis existencial" (es decir de relevancia y de justificación de su propia existencia y razón de ser): De encontrarse en las inmensas alturas ejerciendo el control sobre la economía mundial previo a la crisis asiática, el Fondo se encuentra ahora colocado en una situacion de creciente perdida de influencia y de cada vez mayor irrelevancia a nivel mundial. El otrora todopoderoso FMI, que solía lidiar con países de la envergadura de Rusia, Brasil, Corea, México, Argentina, Tailandia, Indonesia, Ucrania, Polonia y los países que integraron la ex-URSS, ha quedado restringido a lidiar casi exclusivamente con un grupo de países muy pobres (LICs) del África subsahariana, y con algunos países también muy pobres de América Latina, como Nicaragua y Honduras (Bolivia y Ecuador ya decidieron no continuar recibiendo la asistencia y las recomendaciones del FMI). Pero incluso dentro estos países de bajos ingresos (o LICs), parte importante de ellos ya pueden considerarse "países de estabilización madura" (exhiben un crecimiento económico del 3-4% del PIB, inflación de un dígito, déficit fiscal después de donaciones del 2% del PIB o inferior, reservas monetarias internacionales altas: obsérvese que Nicaragua cumple todos y cada uno de estos requisitos). Estos países, estrictamente hablando, ya no necesitarían de la asistencia del FMI, y la única razón por la cual mantienen Programas con este organismo, es porque algunos donantes europeos (no todos) suelen exigir todavía un Programa con el FMI como requisito para sus desembolsos. En 2006 el propio FMI reconoció que Albania, Azerbaijan, Bangladesh, Benin, Ethiopia, Guyana, la Republica Kyrgyz , Madagascar, Mongolia, Mozambique, Rwanda, Senegal, Tanzania y Uganda, calificarían como "estabilizadores maduros". En 2007, es claro que Nicaragua también califica, según los propios pronunciamientos de este organismo (http://www.internationalmonetaryfund.org/external/pubs/nft/op/250/op250.pdf) En el caso concreto de Nicaragua, es el denominado "Grupo de Apoyo Presupuestario", que financia el equivalente al 8% de las fuentes totales de financiamiento del Presupuesto General de la República, el que ha manifestado que considera "importante" que exista un Programa con el FMI, como una "garantía" de que se mantendrá la estabilidad macroeconómica. Este Grupo está constituido por Finlandia, Noruega, Suecia, Alemania, Inglaterra, Suiza, Holanda, la Unión Europea y el Banco Mundial. Ni siquiera todos ellos, sin embargo, condicionan sus desembolsos a la existencia de un Programa con el FMI. Frente a ello, ha surgido la propuesta de pasar de la condicionalidad del FMI al "partnership" con estos donantes, es decir que, sin necesidad de la existencia de un Programa intrusivo con el FMI, el país y los donantes interesados en apoyar su esfuerzo de desarrollo, pueden acordar entre si, una serie de medidas básicas (por ejemplo, cero emisión inorgánica de dinero para financiar déficit del gobierno, endeudamiento sostenible) que aseguren que la estabilidad macroeconómica se mantendrá. Frente a este escenario es natural que surja, inevitablemente, la pregunta: ¿cuál es la justificación de que se preserve la existencia del FMI y su enorme y costoso aparato, si ha perdido casi por completo su influencia y es apenas una sombra de lo que fue, y ahora se dedica, casi única y exclusivamente, a atender los problemas de un grupo de países muy pobres, en condiciones en que el "expertisse" del FMI no tiene absolutamente nada que ver, ni con la reducción de la pobreza, ni con las políticas de desarrollo, que son los campos en que dichos países en todo caso podrían necesitar asistencia?. Para ilustrar la falta de compromiso, o total incomprensión, por parte del FMI, de los apremios de la lucha contra la pobreza, el mes pasado, la Oficina Independiente de Evaluación del FMI indicó que a partir de 1999, casi tres cuartas partes de la ayuda adicional otorgada a los países pobres de África subsahariana, no está siendo utilizada para reducir la pobreza. Más bien, a petición del FMI, está siendo destinada al pago de la deuda interna y para acumular reservas (Independent Evaluation Office, ‘The IMF and Aid to Sub-Saharan Africa", 2007). Lo que se está haciendo acá es algo terrible para unos de los países más pobres del mundo, que requieren desesperadamente utilizar este dinero para necesidades urgentes, de vida o muerte, como lo es la pavorosa pandemia del VIH/SIDA. Estos cuestionamientos no provienen de los "críticos de izquierda" del FMI, para quienes la existencia y el papel del FMI ha estado siempre bajo fuego, sino del propio seno de las autoridades de los países desarrollados que dieron lugar a su existencia. Son a veces los propios "dueños" del FMI quienes se cuestionan acerca de la justificación y la razón de ser actual de la existencia, de esta institución, que amenaza con deslizarse hacia la cada vez mayor irrelevancia. "We have an opportunity to return to first principles and ask some basic questions. Do we need an IMF? Is there a role for a multilateral institution in the management of the international monetary system? If so, what is it? Not before time are those questions now being asked in the corridors, if not the main floor, of international meetings which rotate endlessly around the world from one windowless room to añother.... But if the mission of the Fund is not examined and the institution revitalised, it could slip into obscurity" (Speech by MERVYN KING GOVERNOR OF THE BANK OF ENGLAND, Reform of the International Monetary Fund At the Indian Council for Research on International Economic Relations (ICRIER) in New Delhi, India, Monday, 20 February 2006) Mas allá de eso, el propio Rodrigo de Rato, Director Gerente del propio FMI, propugna porque esta institución sea "liberada" de la responsabilidad de prestar asistencia concesional a medio plazo a los países de menores ingresos (LICs), primero por falta de fondos para continuar otorgando préstamos concesionales y asumiendo el costo administrativo de dichos prestamos, y segundo porque argumenta que el FMI no es (y efectivamente no lo es) una "organización de desarrollo". En realidad, en este ultimo punto De Rato se limita a repetir la critica que hizo al FMI el Sub Secretario del Departamento del Tesoro de EEUU para Asuntos Internacionales Tim Adams, que en Septiembre de 2005 le dijo en publico a De Rato que "the IMF is not a development institution, and it is clear that the IMF's financial involvement in low-income countries has gone terribly awry". ("El FMI no es una institución del desarrollo, y es claro que la participación financiera del FMI en los países de bajos ingresos ha sido terriblemente errada"). (http://www.ustreas.gov/press/releases/js2940.htm) Lo mismo ha recomendado el Comité Malan (nombrado así por su Presidente Pedro Malan, banquero brasilero y antiguo Ministro de Finanzas), reunido en marzo del 2006 por el Presidente del Banco MUndialPaul Wolfowitz y por el Director Ejecutivo del FMI, Rodrigo de Rato. Este comité encontró que la colaboración entre el Banco Mundial y el FMI era altamente defectuosa y recomendó que el FMI se retirara de la financiación del desarrollo. La declaración más controversial del informe desafía el PRGF del FMI (Documento para el Crecimiento y la Reducción de la Pobreza - Poverty Reduction and Growth Facility), un instrumento para procesar la concesión de préstamos para los países de bajos ingresos. El Comité dice que el FMI "ha excedido sus responsabilidades centrales". Aunque sin apoyar el concepto de una división estricta de responsabilidades, y tampoco una división basada en los niveles de ingreso de los países, el Comité piensa que "el criterio de la financiación del FMI en países de bajos ingresos basado en el concepto de la necesidad de un prolongado equilibro de pagos es tan impreciso, que es muy difícil distinguirlo de la financiación del desarrollo en la práctica." Dado que los desembolsos para los PRGF ya han comenzado a disminuir, "el Comité recomienda que el FMI empiece a retirarse de la financiación a largo plazo de las operaciones en los países de bajos ingresos." (http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2007/022307.pdf) Asimismo, Jim Saxton, presidente del Comité Económico Conjunto de la Cámara de Representantes de EEUU. Esta es una posición que ha venido sosteniendo desde hace mucho: "The IMF's highly concentrated portfolio of loans implies a high risk exposure for the taxpayers of donor nations. Furthermore, instead of focusing on crisis lending, the IMF has sought to broaden its activities into development lending, a role that could undermine its ability to act swiftly in a crisis. The IMF’s pervasive use of below-market interest rates is añother area requiring scrutiny from Congress". (http://www.house.gov/jec/press/2004/04-27-04.htm) Se sabe también que De Rato quisiera ver al FMI en un papel de mayor importancia, tal como el de "monitorear los grandes desequilibrios globales", en lugar de ver a esta organización, otrora tan poderosa e importante, limitada al rol de tener a su staff dedicado, casi única y exclusivamente, a visitar cada tres meses a algunos países africanos muy pobres, mientras los países en desarrollo mas grandes ya le han dado la espalda por completo y la institución no encuentra todavía ningún nuevo rol internacional relevante que jugar. Este es el "todopoderoso" organismo del cual se dice que posiblemente jamás estaríamos en capacidad de "librarnos", un organismo en crisis, desacreditado, despojado de la influencia que alguna vez tuvo, con relación al cual todo el mundo concuerda, incluso el propio FMI, que no está calificado, ni tiene los recursos, para asistir adecuadamente a los países de menor ingreso del planeta.

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