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Imágenes para rescatar la memoria histórica

La Habana. Agencia PL | 9 de Mayo de 2013 a las 10:47

Ojos que increpan, calaveras grises, rostros tristes, acusadores, mujeres indígenas que invocan a sus muertos y a sus desaparecidos recorren la galería el Reino de este Mundo de la Biblioteca Nacional José Martí en una muestra fotográfica del artista estadounidense Jonathan ´Jonás´Moller.

La exposición Verdad, Memoria y dignidad. Historia contemporánea de Guatemala, Perú Nicaragua y El Salvador es -al decir de su autor- una crónica necesaria porque salva el pasado para construir el futuro.

El artista revela en cada una de sus imágenes el dolor de los familiares de las víctimas de los conflictos armados en estos países a los cuales alude en el título de la muestra.

"Soy viuda. Analfabeta. Tengo cuatro hijos y una hija. Ellos viven en Lima. Algunos no conocen a su papá y siempre me preguntan por él", es una confesión de Benedicta Inca que aparece en el pie de una de las fotografías desbordadas de plasticidad por el detalle mismo del dolor.

"Los militares lo detuvieron aquí en la plaza, luego lo desaparecieron. No olvido a mi esposo. A veces lloro al ver su foto", concluye.

La muestra de Jonás incluye pequeñas historias sobre los protagonistas de sus imágenes, texto de él mismo, poemas de autores diversos, que enriquecen la propuesta visual.

En diálogo con Prensa Latina, el artista recuerda que, además de estudiar fotografía, proviene de una familia bastante liberal e izquierdista.

"Tomé conciencia sobre la política exterior de Estados Unidos hacia los países de Centroamérica sobre todo en los 80 cuando los conflictos armados", precisó.

Comenzó entonces a trabajar como voluntario en organizaciones de solidaridad con El Salvador en la ciudad de Boston donde vivía, con el objetivo de dar a conocer la historia, la violencia y la represión, la ayuda de Estados Unidos al Ejército salvadoreño.

"Así empezaron a mezclarse mis intereses y pasiones, tanto por la fotografía y el arte como por los temas sociales y políticos", subrayó.

En 1991 viajó a Nicaragua cuando apenas salía de la escuela de Bellas Artes, y allí supo de un archivo de fotografías que pertenecía al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. En Managua, la capital nicaragüense, estaban exiliados algunos guerrilleros salvadoreños.

De ahí nació la idea de montar una exposición para dar a conocer la guerra en El Salvador a partir de esas imágenes y puntos de vista de la guerrilla, comentó.

Rememoró lo difícil que le fue entrar a esa nación centroamericana, pues le negaban el permiso, pero finalmente lo logró en 1993.

"De ahí fui a Guatemala con unos amigos. Me impactó la pobreza, la situación de los indígenas de ese país y decidí quedarme y viví allí unos siete años", contó.

Moller se involucró con una Organización No Gubernamental estadounidense con el fin de atender a poblaciones desarraigadas, a los desplazados internos por los conflictos, a personas hostigadas por los militares, a quienes les daban acompañamiento.

"Comencé a tomar fotos -con una cámara de rollo- también como parte de mi gusto por ese arte. En el año 2001 me integré a un equipo de antropólogos forenses de la llamada Oficina de Paz y Reconciliación que estaba realizando exhumaciones en uno de los cementerios clandestinos.

Al regresar ese mismo año a Estados Unidos, Jonás, como se le conoce artísticamente, contaba con mucho material fotográfico de Nicaragua, El Salvador y Guatemala.

Conmovido por las vivencias en ese último país, empezó a trabajar las fotos con la idea de hacer una exposición educativa itinerante para dar a conocer la historia y vida de las poblaciones guatemaltecas.

Pero también tenía la idea de hacer un libro que publicó en 2004 titulado Nuestra cultura es nuestra resistencia, con fotos en blanco y negro.

Después hizo otro texto educativo sobre Guatemala que salió en 2009 bajo el título Rescatando nuestra memoria.

"Y de eso se trata esta exposición, de rescatar la memoria de estos pueblos", enfatizó

Detalló que en 2008 colaboró por épocas con un equipo peruano de Antropología Forense que tiene una fuerte área de trabajo en el rescate de la memoria histórica de ese país.

"Hicimos visitas a familiares de desaparecidos, documentando exhumaciones, y mostrando la violencia de la cual fueron víctimas esas personas", dijo.

El fotógrafo explicó que ha expuesto en muchos países las imágenes de Guatemala como en Estados Unidos, Venezuela, Francia, Colombia, entre otros, pero es "la primera vez" que monta una muestra con fotos "de todos estos países juntos".

Su primera exposición en Cuba fue en el año 2011, en la Casa Cultural del ALBA. En ese momento donó dos ejemplares de sus libros a la Biblioteca Nacional José Martí.

"Ahora no tengo ningún proyecto concreto, aún tengo trabajo por terminar", confesó.

Sin embargo, nos dijo, "me gustaría hacer algo en Colombia, un país afectado por la guerra que ojalá logre la paz en el actual proceso de paz, y donde hay millones de desplazados. Muchas personalidades han destacado la valía de la obra de este artista y activista por los derechos humanos.

La Premio Nobel de la Paz, la guatemalteca Rigoberto Menchú, quien conoce del quehacer de este creador considera como reveladoras su compilación fotográfica sobre su país.

"En las crónicas oficiales, los hechos capturados por la cámara de Moller, nunca tuvieron lugar, nunca hubo tierra arrasada, nunca hubo matanzas, nunca hubo botaderos de cadáveres, nunca hubo genocidios, pero los huesos de los muertos prueban lo contrario, los huesos de los muertos no cuentan cuentos, dicen la realidad", aseguró.

El poeta cubano Víctor Cassaus, al inaugurar la exposición que estará abierta al público hasta el próximo 28 de este mes, aseguró que la obra de Jonás es un legado que salva la memoria histórica.


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