Escúchenos en línea

¿Cuál es la política energética del gobierno? Exposiciones de Daniel Ortega y Emilio Rapacciolli

| 24 de Mayo de 2007 a las 00:00
El presidente Daniel Ortega, considera como una "emergencia energética" los apagones que vuelven a marcar la vida de los nicaragüenses por un déficit en la producción eléctrica y anunció nuevas medidas para reducir los racionamientos. El mandatario anunció en una reunión con el gabinete del sector eléctrico, celebrada el jueves 24 de mayo, que pidió "ayuda de emergencia" a Brasil, Canadá y Taiwán para que le faciliten unidades de generación térmica que le permitan mitigar el déficit, ya qe a su juicio, la situación es "insostenible". El país no cuenta con reservas suficientes para proporcionar entre 100 y 150 megavatios necesarios. Fallas técnicas en algunas centrales son la causa de apagones de hasta seis horas en todo el país por tercera semana consecutiva, lo que también afecta el suministro de agua y la atención hospitalaria, según autoridades de esos sectores. Las plantas venezolanas enviadas por el presidente Hugo Chávez en enero, incorporadas al sistema de interconectado nacional con 60 megavatios/hora, no son suficientes para afrontar la crisis, reconoció Ortega. En lo inmediato, el gobierno distribuirá de forma masiva unos dos millones de bujías fluorescentes para ahorrar cerca de 60 megavatios en las horas de mayor demanda, lo que ayudará a reducir los apagones. "El objetivo, más que bajar la tarifa es reducir los apagones, porque al haber un ahorro de 60 megavatios/hora significa que no dependeríamos de situaciones tan críticas" de déficit en la oferta eléctrica, manifestó Ortega. Otra medida de corto plazo es la instalación de plantas térmicas que facilitará Cuba y que incorporarán al sistema otros 60 megavatios a partir de diciembre o enero de 2008. Ortega anunció que antes de 2012, cuando concluya su mandato, aspira a cambiar la "matriz energética" para que el 50% de la energía sea generada con recursos renovables como geotermia, biomasa, agua y aire. Actualmente, el 70% de la generación de energía en el país es a base de bunker, un derivado del petróleo, lo que consume más del 50% de los ingresos del país por las exportaciones, que ascendieron a 1.060 millones de dólares en 2006. Ya están en fase de desarrollo algunos proyectos con recursos renovables que aumentarían en 400 megavatios la generación eléctrica y se busca financiamiento con organismos internacionales para otros. Ortega se quejó de que el esfuerzo para aumentar la generación eléctrica se ve obstruido por los problemas financieros de la distribuidora Unión Fenosa, que adeuda a las generadoras privadas y estatales 24 millones de dólares. La empresa española propone aumentar las tarifas para tener solvencia y pagar la deuda, lo que según Ortega "es absurdo" porque es un servicio que no es estable y hay cuestionamiento de los usuarios porque la factura que reciben no se corresponde con lo gastado en energía. No obstante, el gobernante dijo que están haciendo esfuerzos por buscar un entendimiento con Unión Fenosa, pero mientras tanto las deudas se están acumulando lo que perjudica las operaciones de las generadoras eléctricas que deben comprar el combustible para funcionar.

Introducción del presidente Ortega

Todos sabemos que la situación de la generación y distribución de energía pasa por un período crítico en nuestro país. Hemos hecho esfuerzos contando con la solidaridad de Venezuela y Cuba, para incorporar unidades de generación, plantas diesel, que suman un total de 60 megavatios, pero esto, sigue siendo insuficiente porque el déficit que tiene Nicaragua es mucho mayor. Tenemos trabajando una cooperación venezolana-cubana, donde vendrán otros 60 megavatios para finales de año, que estarían instalándose y generando en los meses de marzo, abril. También estamos haciendo gestiones con Brasil, Canadá, Taiwán, con diferentes países, para que puedan enviarnos, con carácter de emergencia, plantas que trabajen con bunker por los costos que significa la planta que trabaja con diesel y que en los próximos meses, podamos incorporarlas al sistema nacional. O sea, no podemos seguir hablando de lo que no se hizo en los últimos 17 años, ¡nada ganamos con decir lo que no se hizo! ya lo sabemos, ya se dijo. Nada ganamos con seguir hablando de que hemos heredado una situación difícil. Estamos totalmente convencidos de que lo importante es, qué estamos haciendo y qué vamos a hacer para garantizar que Nicaragua cuente con una generación, una distribución, y una tarifa de energía que le de estabilidad a las actividades productivas, a los servicios, y a los hogares y familias nicaragüenses; que se sientan seguros que estando en su casa, no les va a faltar la energía; que el productor, el empresario, el trabajador se sienta seguro, que no va a faltar la energía. Sobre esto también, vamos a incorporar finalizando mayo, junio, las bujías ahorradoras; casi 2 millones de bujías, van a ser instaladas en los hogares de las familias nicaragüenses. Esto significaría un ahorro que andaría por los 60 megavatios. Es decir, en la medida que estas bujías estén colocadas en todos los hogares nicaragüenses, bajaría inmediatamente la demanda de energía y equivaldría a estar instalando en estos momentos, otra planta de 60 megavatios. Por eso tiene tanta importancia la bujía ahorradora. Ayer (miércoles 23 de mayo), el compañero Emilio nos hizo una exposición sobre el Proyecto de la Bujía Ahorradora y consideramos que lo más conveniente, es hacerla llegar a los trabajadores que están afiliados en el Seguro Social; estamos hablando de 420 mil trabajadores que tienen un trabajo, un empleo, una remuneración, y seguramente el 99% de ellos no estarán ilegales. Porque resulta, que los que están ilegales son los que más consumen, incluso, gente que está en los repartos más caros, cometen irregularidades, así como en sectores más empobrecidos, donde se consume de 150 kilovatios para abajo, y la gente está pegada, como decimos. Esperamos llevar este suministro de la bujía ahorradora, a través de instituciones como el Ejército, la Policía, y que esto permita que las familias, al incorporar esta bujía, estén consiguiendo sobre todo, que habrá energía. Porque, la lucha para que la tarifa baje, es una lucha que debemos librarla y donde está de por medio la distribución y una serie de situaciones complejas que todos conocemos. Son temas que están siendo abordados con Unión Fenosa y que indiscutiblemente, es una expectativa de la población... ¿cómo hacemos, si la bujía ahorradora significa que estoy consumiendo menos energía, lo lógico es que me salga la tarifa más baja...? Eso se va a monitorear en la medida que se vaya implementando. Las bujías ya están aquí, y en la medida que se vayan entregando, se va a ir monitoreando para ver si efectivamente se produce una baja, como se debe producir, en el consumo de energía, y por lo tanto, eso se debe traducir también a la hora que llega el recibo a la casa. Estamos frente a un problema que nos tiene que preocupar a todos los nicaragüenses... sin energía el país no puede caminar; y en momentos en que el tema energético preocupa a todo el mundo, por los costos que tiene el petróleo; por la situación de inestabilidad que se ha creado en zonas donde las reservas petroleras son enormes, la situación en Irak, Afganistán, todas esas zonas afectadas, indiscutiblemente, hace que se eleve el precio del petróleo. Nosotros tenemos grandes fuentes de energía en Nicaragua ¡gracias a Dios! Tenemos la geotermia, donde hay un potencial de hasta 2 mil megawatts, pero, tenemos que desarrollarla, y eso va a llevar su buen tiempo. Porque esta planta que está operando en San Jacinto Tizate una empresa canadiense, debería haber estado generando 60 megawatts hace un año, o en este año a más tardar y está generando 7 megawatts. Eso es lo que nos ha obligado a sentarnos con ellos y establecer una renegociación para que ellos cumplan. El compromiso de ellos ahora, es que estarían generando los 60 megawatts a finales del año 2008, entrando al 2009. La respuesta que tenemos, con nuestras propias fuentes de energía como la geotermia; la hidroeléctrica, con pequeñas y medianas plantas, no grandes plantas que no convienen al país, porque afectan a la población y contaminan el medio ambiente; la respuesta que podemos dar también, incorporando las plantas eólicas, la biomasa, de una manera más estable a partir de los ingenios azucareros... eso lleva un tiempo; o sea, la respuesta la tendríamos en unos 2, 3 años. Mientras tanto, tenemos que sostenernos con unas capacidades instaladas de generación, muchas de ellas ¡obsoletas! y lógicamente que son las que están en manos del Estado, porque no las quiso agarrar ninguno de los que buscaron concesiones cuando se privatizaron las plantas del Estado. Fue un tremendo y grave error haber privatizado las plantas del pueblo nicaragüense. Cuando se habla del Estado, se pierde de vista que es el pueblo el que, al final de cuentas sale afectado, cuando se privatiza una planta de energía. Fueron privatizadas las que estaban en mejores condiciones, a ésas si le buscaron una concesión. Otros privados han incorporado algunas plantas que están operando; luego, tenemos la planta hidroeléctrica que está en manos del Estado, que todos se la querían llevar, porque es un gran negocio, pero quedó en manos del Estado. Esta planta hidroeléctrica ha sido sometida a una sobre explotación, está el problema de la sequía, y todo lo que ya conocemos... eso hace que esta planta sea explotada con mucho cuidado, porque si se sobre explota colapsa. Estamos hablando de esa planta que tiene su fuente en el Lago de Apanás. Este problema de la energía es responsabilidad del Estado nicaragüense; nosotros tenemos la responsabilidad, el compromiso de encontrar una solución a este problema. Ya venimos dando pasos en esa dirección, pero tenemos que actuar en correspondencia, para evitar que la situación de apagones se siga repitiendo y sigan creciendo las horas de los apagones, sino más bien, que se reduzca la duración de los apagones. Por eso hemos convocado a instituciones del Estado nicaragüense, para que con la población, nos demos a la tarea de proteger las capacidades instaladas. Primero hay que protegerlas, porque me explicaba Emilio, que el apagón de hoy por la mañana, obedece al hecho de que ¡han robado los polos a tierra! y cuando se da una sobrecarga, no existe una amortiguación de la misma, e inmediatamente se disparan los seguros en las plantas, y eso hace que se detengan. A esta hora, estarán nuevamente trabajando todas las plantas, ya está normalizado su funcionamiento en el país; pero la normalidad, es una situación muy crítica. La energía debe de tener siempre un margen que permita enfrentar cualquier contingencia, y aquí no existe margen, tanto demanda como oferta, están totalmente una sobre otra. Estamos trabajando para que el país tenga en el corto y mediano plazo, un margen de unos 120 ó 240 megawatts. Como les decía, a lo inmediato incorporar plantas térmicas que funcionen con bunker; que son las gestiones que estamos haciendo a través del Ministerio, y donde hemos contado con la solidaridad de Venezuela y Cuba.

Exposición de Emilio Rapaccioli, ministro de Energía y Minas

Me voy a permitir brevemente, ir un poquito para atrás, unos cuantos años atrás, para ver qué es lo que se ha hecho en los últimos 20 años y pico, en materia de energía en nuestro país. No deja de motivarme un poco el hecho de que en El Nuevo Diario, un compañero periodista comete un error. Salió ayer o anteayer en El Nuevo Diario y, equivocadamente –no digo que lo hizo a propósito, ni malintencionadamente ni mucho menos– pero él dijo que yo había manifestado que en los últimos 30 años, no se había hecho nada en materia de inversiones en fuentes alternas, por parte del Gobierno. En el año 1983-84, con la cooperación italiana entraron 35 megavatios en Momotombo, geotermia; y en el 88 entraron otros 35 megavatios geotérmicos; también se hizo con financiamiento del BID, el proyecto hidroeléctrico Asturias que queda por la planta Centroamérica; con esto se captaba más agua del río Tuma, para luego bombearla al lago de Apanás y de esa manera poder generar más, tanto en la Centroamérica como en la Santa Bárbara que estaba un poquito allá agua abajo. Valga mencionar que Asturias se hizo bajo cohetes y cañones, porque ya estaba la agresión militar en lo fino. Con toda seguridad, hubiéramos hecho Copalar en ese entonces, con condiciones diferentes a las que existen hoy, en lo que respecta a las viviendas, a la gente que vive ahí. En ese entonces, eso estaba menos poblado, se hubiera hecho Copalar, que significaba 350 megavatios. La construcción se iba a comenzar en 1984, con cooperación financiera firmada con la Unión Soviética. Inclusive, recuerdo que firmamos un convenio con el Ejército, específicamente con el General Cuadra, para que se diera la protección mínima necesaria, para garantizar la seguridad y la vida de los técnicos y especialistas soviéticos, y nicaragüenses. Pero los riesgos fueron tan altos, que por último tuvimos que desistir y no se hizo Copalar. 350 megavatios, que hubieran entrado en el 90-91. Lo mismo el proyecto Ye-Ye en el norte, con 30 megavatios, que también tenía garantizada la cooperación financiera, un financiamiento con el Gobierno de Bulgaria. Esos dos proyectos, que sumaban casi 400 megavatios, no se realizaron por esas razones. En los siguientes años se hicieron plantas térmicas; había que recurrir en primera instancia para mejorar la situación de la potencia disponible, a plantas térmicas, porque son las que se pueden hacer más rápidamente, y ¡está bien que se haya realizado así! Comenzó a hacerse, fundamentalmente a fines del Gobierno de doña Violeta y comenzando el Gobierno del doctor Alemán; lo malo fue que solamente se hicieron plantas térmicas que consumen petróleo, diesel y fuel oil. Ahí está la que se hizo por Puerto Sandino, es privada; en Corinto, es privada; en Tipitapa, es privada; ¡está bien! eso había que hacerlo, probablemente cualquier Gobierno hubiera hecho lo mismo, porque había que aumentar la capacidad de manera rápida. Pero lo malo es, repito, que no se tocaron los recursos renovables para hacer proyectos nuevos. Lo único que se dio entre el 2000 y el 2006, fueron las dos inversiones que se hicieron en los ingenios azucareros, el San Antonio del grupo empresario de los Pellas y el Monterrosa, del grupo Pantaleón. Lo único que se hizo en los últimos 6, 7 años, fue en esos dos ingenios azucareros. Solamente para ilustrar brevemente lo que ha pasado en los últimos seis años... en el año 2000, la capacidad efectiva promedio anual, fue de 550 megavatios y en ese entonces, había una demanda de 400... estaba bien porque quedaba una reserva de 150. A fines del 2006, y comienzos del 2007, ya con nuestro Gobierno, el Gobierno del Presidente Ortega, ¿cuál era la capacidad efectiva? y ¿cuál es hoy? Yo algunas veces le he dicho a los periodistas... ¡No sé! y me pongo a reír, y ellos se ponen a reír también, porque realmente, la situación cambia día a día, precisamente por la debilidad, a la cual se refería el Presidente. Podemos decir que la capacidad efectiva ahorita, anda tal vez por 510-520; pero, una cosa es la capacidad efectiva, y la demanda máxima anda por 510, podríamos decir que estamos en equilibrio, sin reserva... ¡pero no! la situación es mucho peor, porque no todas las plantas están todo el tiempo disponibles, con su capacidad efectiva. Las plantas tienen que someterse a mantenimiento, no siempre tenemos los 100 megavatios de la planta hidroeléctrica disponibles, ¡menos en este momento! cuando hubo una sobre explotación de estas plantas a fines del año pasado, y a pesar de que aquí y en occidente ha estado lloviendo bastante; en Jinotega, me confirmaba hoy el ingeniero Martínez que más bien, el nivel está más bajo que el del año pasado en esta misma fecha. El nivel ha estado siempre más bajo, 10, 11 centímetros más bajo y eso nos tiene limitados con la generación hidroeléctrica. Cuando uno hace el programa de generación, día a día, semana a semana, uno tiene que tomar en cuenta los mantenimientos de la planta; tiene que tomar en cuenta el nivel y disponibilidad de agua que hay en el lago de Apanás, y en base a eso programar la generación máxima que podés sacarle a esas plantas hidroeléctricas, dependiendo del volumen de agua que tenés disponible. Ahorita, ¿qué es lo que estamos haciendo? Administrando el agua que cayó el año pasado, que fue poca, y no ha comenzado a caer el agua nueva. De tal manera que uno hace el programa de mantenimiento y a partir de ahí, el programa de disponibilidad real de las plantas. A eso hay que sumarle el hecho de que algunas de las plantas, producto de que no han recibido el mantenimiento necesario, por una parte, en los últimos años, y debido a que otras, tienen 40 años y más, de repente se paran por cualquier falla técnica imprevista, o sea, por una contingencia. De tal manera que, viendo el programa que tenemos actualizado al día de hoy, no por el Ministerio, ni por ninguna empresa en particular, de las generadoras, sino por el Despacho Nacional de Carga, que es el que tiene esa responsabilidad; llama a todas las plantas y éstas le tienen que pasar por escrito, la disponibilidad que van a tener prevista para el resto del año. En base a eso se hace el programa de disponibilidad de plantas, y aquí lo tenemos, semana a semana, de junio a diciembre. Después les voy a dar una copia a los compañeros periodistas, aquí tenemos varias. Para ayudar al entendimiento de este cuadro, que les he dado al compañero Presidente y Vicepresidente, las fajitas oscuras, son indicaciones de las plantas que están en mantenimiento, que no están disponibles. Por ejemplo, la planta Centroamérica Uno, no va a estar disponible la primera semana de agosto, y no va a estar disponible, de la cuarta semana de septiembre hasta la última semana de noviembre. Una de las unidades de la planta Centroamérica que son 25 megavatios, ¡fuera! Después, para ilustrar otra situación, una de las unidades de la planta Santa Bárbara, que también es hidroeléctrica, no va a estar disponible desde la primera hasta la última semana de agosto, o sea, todo un mes... 25 megavatios ¡fuera! Algo que acaba de suceder ahorita, que no estaba contemplado en el programa que habíamos elaborado hace 4, 5 días, pero que ahora ya está metido aquí, y tiene que ver con la planta geotérmica Momotombo. La planta geotérmica Momotombo, es propiedad del Estado, la inversión la hizo el Gobierno en los años ochenta, es del patrimonio estatal de ENEL, pero se dio en contrato de arriendo a una empresa israelí, ORMAT, donde están las dos unidades que mencioné antes, de 35 megavatios cada una, para un total de 70 megavatios. Además, los ORMAT instalaron una pequeña plantita de ciclo binario, con una capacidad neta de 6.05 megavatios, pero en este momento, cuando deberían de estar funcionando ahí, casi 80 megavatios, sólo hay disponibles 6.5. Hace 2, 3 días perdimos 26 megavatios, ¿por qué? por un problema en el rotor de la turbina, fracturado, con grietas, y el rotor de la otra unidad sufrió el mismo daño hace unos meses, y están reparándolo en Houston. En estos momentos, no tenemos ninguna de esas dos unidades y esta reparación, en base a la evaluación que acaban de hacer los especialistas de ORMAT, va a estar indisponible por 4 meses, 16 semanas, o sea ¡se nos fueron 26 megavatios! la mitad de la capacidad instalada; la mitad de la capacidad de las plantas que vinieron de Venezuela, que funcionan a diesel, mientras que la de Momotombo funciona con un vapor que viene de la tierra, que se produce sin necesidad de quemar ningún tipo de combustible. Por otra parte, también se siguen indicando aquí en este cuadro, cuál es la disponibilidad, semana a semana, de todas las plantas. Aparece una línea negra que significa que no estarán disponibles de junio hasta noviembre, la capacidad de los dos ingenios azucareros, que tienen una capacidad total instalada de 126 megavatios, y durante el tiempo de zafra generan más, y le meten al sistema interconectado nacional, 30 megavatios cada ingenio. Ahorita solamente tenemos 10 megavatios del Ingenio San Antonio; Pantaleón ya no puede generar, porque ya no tiene bagazo. En el ingenio se está generando con astilla de eucalipto, y como ha estado lloviendo se les ha bajado su propia demanda en el riego, y nos están dando 10 megavatios, pero, a partir de la tercera semana de junio, no vamos a contar con eso, hasta en noviembre que comience otra vez la zafra. Tomando en cuenta todo eso, los mantenimientos, estas fallas imprevistas, como la de Momotombo, ¿Qué es lo que tengo yo aquí...? Sumando todas las plantas, tengo la disponibilidad total. Por ejemplo, en la última semana de junio, 439 megavatios. Una demanda esperada, la máxima de esa semana, 485, o sea, hay un déficit de 47. ¿Cuál debería de ser como mínimo, para un sistema de generación como el nuestro? Tomando en cuenta el tamaño de las unidades que tenemos, que la más grande es de 50 megavatios, y tomando en cuenta también, la demanda máxima ¿cuál debe de ser la reserva mínima? 57 megavatios. Pero más bien, tenemos déficit, ¡no tenemos ninguna reserva! En la última semana de junio, un déficit de 47; en la última semana de julio un déficit de 31; en la última semana de agosto, tenemos una reserva de 9 megavatios; en la última semana de septiembre una reserva de 14 megavatios; en la última semana de octubre, una reserva negativa, o sea, un déficit de 23. En diciembre, para la primera semana tenemos una reserva de 34, en la siguiente de 24, en la siguiente de 20, en la siguiente de 13, en la siguiente de 12. Ahí mejora la situación, porque ya comienzan a entrar los ingenios azucareros, pero ¿qué pasa si una de estas plantas se para, especialmente la grande de 50? Tenemos déficit, y mucho mayor en algunos casos. En ningún mes contamos con una reserva que sea igual a la capacidad de la planta más grande que tiene el sistema. O sea, que si una de esas unidades se pierde, como ha pasado últimamente con cierta frecuencia, por fallas imprevistas en la Planta Nicaragua, ¡se te van 50 megavatios! Fallas imprevistas que también se dan en la Planta Managua, de GETSA, que tiene 40 años, ¡se te van 45 megavatios de improviso! o tal vez algún problema en las calderas, con las tuberías, y se necesita una semana, dos semanas para repararlas. Esa es la situación que tenemos en perspectiva, para terminar el año. Como dijo el compañero Presidente, para fin de año, y esto hoy lo estábamos confirmando, porque aquí se encuentran con nosotros, técnicos de alto nivel, el Director de Ingeniería e Inversiones de la Empresa Unión Eléctrica de Cuba y otros ingenieros, que están revisando los sitios donde se van a instalar las plantas que vendrán a fin de año; probablemente Tipitapa; tal vez algo en la planta Managua... para elaborar los planos constructivos necesarios, de modo que cuando vengan esas unidades, tengamos listas todas las obras civiles, las fundaciones, para que el montaje y conexión de las plantas se efectúe en el menor tiempo posible. Hoy por hoy, estamos considerando, si no tenemos atrasos, que los primeros 40 megavatios, de esos 60 megavatios nuevos, entren en diciembre y entonces, lo que acabo de leer mejoraría en 40 megavatios al terminar diciembre, y a comienzos de enero los otros 20, para completar los 60. Esta es la situación en perspectiva en el corto plazo. Por supuesto que los esfuerzos que se están realizando no terminan aquí. A nivel de plan estratégico del sector eléctrico, hay proyectos que están caminando, que van a producir energía eléctrica, a partir de fuentes renovables propias. Por ejemplo, para mencionar alguno, tenemos el proyecto Larreynaga con 17, 18 megavatios, que está aguas abajo de la planta Centroamérica; va a usar las mismas aguas que pasan por las turbinas de esta planta, proveniente del lago de Apanás. Ya tiene el financiamiento seguro con el BCIE y es una inversión de ENEL. Eso es lo que hoy tenemos seguro con ENEL. Existen perspectivas de que también, a lo largo del Río Viejo, se desarrollen más adelante otros proyectos como Los Calpules, El Barro, La Sirena, que suman unos 60 megavatios adicionales. Se están realizando ya los estudios de factibilidad, pero todavía no está asegurado el financiamiento para la construcción. De lo que podemos hablar que tenemos seguro, son los 17, 18 megavatios de Larreynaga, para el 2010. Por otra parte, tenemos un proyecto hidroeléctrico, que está siendo desarrollado por inversionistas privados, el Proyecto Hidro Pantasma en el río del mismo nombre, y es de 20 megawatts. Aparte de eso, tenemos otro proyecto hidroeléctrico, llamado Ye-Ye, que lo están desarrollando los dueños de la Compañía Cervecera de Nicaragua; entiendo que son principalmente guatemaltecos, ya van bastante adelantados, y esa planta podría estar entrando a fines del 2010 o comienzo del 2011. Allí son 28 megawatts. Después tenemos un proyecto eólico, llamado Amayo, ubicado en Rivas, de 40 megawatts. Esto también ya va adelantado, inclusive, ya firmaron el contrato de compra-venta con Unión Fenosa; y al otro lado del lago, hay otro proyecto eólico de 20 megavatios entre una empresa que no recuerdo el nombre, y ENACAL. Entiendo que eso está en marcha, igual que en el caso de Amayo. En hidroeléctrico, más o menos llevábamos 60, más 60 eólicos, totalizan 120; luego San Jacinto, que es geotérmico, y ¡tiene su historia! Allí, deberían de haber ahorita, 100 megavatios, pero lamentablemente, sólo hay 7. Actualmente, la empresa que está trabajando en el proyecto que tiene la concesión, la POLARIS que es canadiense, ha tenido atrasos, problemas, y ciertos niveles y grados de incumplimiento. En relación a esto, se ha tomado la decisión... el Gobierno de Nicaragua, el Presidente Daniel Ortega ha considerado conveniente, con el objetivo fundamental de poder tener esos 66 megavatios más o menos en 30 meses a partir de ahorita, que hiciéramos el esfuerzo de revisar con POLARIS lo que se ha hecho, lo que hay que hacer, y ponernos una nueva meta, con un contrato bien hecho en todos los aspectos legales y técnicos, incluyendo la perforación de pozos, la turbina, las torres de enfriamiento, todo. De tal manera que tengamos los primeros 25 megavatios adicionales a los 7 que tienen ahorita, en 18 meses, y llegar a los 66, doce meses después. Eso estaría listo, si no hago mal mis cálculos, en el 2010 que tendríamos 66 megavatios, más 120 que ya habíamos dicho, estamos llegando a 180... ¡con puras fuentes renovables! Después, esperamos que con los debidos esfuerzos, ya sea con ORMAT la empresa israelí que está allí, en combinación ENEL y ORMAT o sólo ENEL... eso se va a revisar en las próximas semanas, para que así como estamos garantizando en San Jacinto 66 megavatios en 30 meses, poder garantizar, de alguna manera, que el Momotombo, donde existe un recurso comprobado, lleguemos por lo menos a la capacidad instalada que hay allí con las dos turbinas de 70 megavatios, haciendo la inversión y la perforación de pozos necesarias. Yo le estoy metiendo conservadoramente, que logremos en los próximos 4 años, 20 megavatios más en Momotombo, aunque el Ingeniero Martínez dice que ahí podemos meter 40 ó 50 más... pero seamos conservadores, 20 megawatts. Ya tendríamos 220. Y para el 2011 y 2012, esperamos hacer realidad dos proyectos bien importantes que están en la cuenca del Río Grande de Matagalpa, Boboque con 70 megavatios y Tumarín con 160, o sea 230 megavatios, más los otros 220 que ya llevábamos, estamos hablando de 450, más o menos. ¡Eso tenemos que hacerlo! Nosotros tenemos la confianza de que lo vamos a lograr. El gobierno del Presidente Ortega está decidido a cambiar la matriz de generación que, hoy por hoy, tiene el sistema interconectado de generación de Nicaragua, que está generando 70 y pico por ciento más con petróleo, y estaríamos llegando al año 2011, con sólo 50% térmico, y el resto con fuentes alternas. De esa forma, estaríamos bajando considerablemente, la dependencia del petróleo en la generación eléctrica de nuestro país. Por supuesto, para eso se requieren grandes esfuerzos; se requiere también, inversiones privadas y del Gobierno para los proyectos grandes como Boboque y Tumarín. Tenemos conversaciones muy avanzadas con Brasil, para obtener el financiamiento necesario de manera concesional y poder hacer realidad esos dos proyecto en el plazo que indicaba. A la par de eso, debemos fortalecer el sistema de transmisión, porque de nada serviría tener esas plantas, si no tenemos cómo llevar la energía a los lugares donde se consume. Hoy por hoy el Gobierno, la Secretaría Técnica de la Presidencia, el Ministerio de Hacienda, creo que podemos decir que nos están priorizando, de manera que podamos captar los recursos externos necesarios, así como los recursos propios mínimos que se puedan obtener del Tesoro, para que los proyectos que queremos hacer como proyectos del Estado, se hagan realidad; y otra parte de los proyectos, con inversión privada. Tenemos confianza de que lo vamos a lograr para cambiar esta estructura, y no seguir con la situación actual. En base a la información que les dije al comienzo, por el resto de este año, vamos a tener unas circunstancias parecidas a la de estas últimas semanas. No se han dado situaciones con racionamientos, del orden de los que se dieron el año pasado. Ya entró la Planta Managua a funcionar, y ahorita no estamos racionando. Yo creo que aquí, y no lo digo porque nos creamos "la mamá de Tarzán" ni mucho menos, pero con la gente que tenemos en las plantas de generación, a nivel de ingenieros, técnicos, obreros; con las personas que están al frente de estas plantas; con los ejecutivos principales que tenemos en nuestras empresas, las del Estado, a nivel también del Ministerio y con el apoyo que estamos teniendo de PETRONIC en el suministro del combustible a las plantas de generación, en especial GECSA... El consumo de diesel actualmente, para mantener generando esas plantas diesel, es casi como si fueran plantas geotérmicas, porque las necesitamos generar 10, 12, 14 horas todos los días... eso significan unos 210 mil dólares diarios en diesel, sin meter el bunker que consume la unidad número tres. Eso nos tiene en una tensión bien fregada, porque ENEL, GECSA que es adscrita a ENEL, ¡tiene que garantizar esa plata! Ahorita, ya se le debe a PETRONIC, más de 2 millones de dólares, y a la ESSO otro tanto. Hoy hicimos un cálculo, la facturación que GECSA le presentó a Unión Fenosa en abril, fue un total 5 millones 100 mil dólares. De esa suma, que incluyen los costos de combustible, los de operación, de mantenimiento y algunos costo fijos, 4 millones 100 mil es de puro diesel y bunker, por un período de 30 días. La Presidencia Ejecutiva de Unión Fenosa, supuestamente, parece que están cumpliendo, y en los últimos días de mayo, iban a completar una entrega total de 3 millones 186 mil dólares ¡en todo el mes de mayo! cuando GECSA, por la energía que les entregó en abril, les facturó 5 millones de dólares, de los cuales, desembolsó 4 millones de dólares en diesel. Esa situación nos está afectando y estamos en proceso de ver cómo la resolvemos, inclusive talvez con algún préstamo para capital de trabajo, para GECSA, para ENEL. Estamos viendo también de qué manera maximizamos las compras de energía en Centro América. Actualmente tenemos una propuesta que nos permitiría comprar a 129 dólares el megavatio/hora, comparado con los 159, 160 dólares que le está costando actualmente a GECSA el megavatio/hora producido con las plantas diesel viejas, y más o menos lo mismo, o un poquito menos, con las Plantas Hugo Chávez, que tienen mejor rendimiento. Si eso lo logramos en los próximos días, y coordinados con Unión Fenosa, estaríamos comprando hasta 40 o 50 megavatios de manera más segura, a unas empresas guatemaltecas que nos vendrían a dar un respiro, la reserva que actualmente no tenemos. Y podríamos reducir esa generación con diesel, que golpea duro; y asimismo, mantener racionamientos entre 20, 25, 30 megavatios, en determinadas situaciones en el resto del año. Racionamientos de esa dimensión, de ese tamaño, se manejan sin consecuencias muy serias en la parte social, en los hospitales, en las bombas de ENACAL y en la parte de las empresas más sensibles, en términos económicos en el país.

Presidente expone caso Fenosa

Esa es una parte sustantiva del problema, incrementar las capacidades del país, sobre todo con lo que son nuestras fuentes, nuestros recursos, como la geotermia, los volcanes, las aguas, las biomasas y el aire. Pero tenemos un problema adicional y tiene que ver con la operación de la distribución. Ese es un problema que no está resuelto e incide seriamente en la parte financiera, que es lo último que explicaba Emilio. Aún con estas capacidades instaladas con que se está operando, y aún con que se logre con Unión Fenosa traer energía de Guatemala, tenemos que resolver el problema del déficit en el pago de esa energía, de esa generación, donde la misma empresa del Estado, HIDROGESA, que debería estar solvente, está seriamente afectada. HIDROGESA está subsidiando más bien, porque la otra propuesta que hacen es que, hay que subir la tarifa, pero ¡subir tarifa en estas condiciones es totalmente absurdo! Cómo va a entender la gente una subida de tarifa cuando tenemos un servicio que no es estable y, donde también, está el cuestionamiento por parte de la población... que el recibo que le entregan a la hora de pagar, no se corresponde con lo que ha gastado en energía. Tenemos esa situación compleja, que aún no se ha resuelto, y donde, la vía que se había decidido de la parte del Estado, era buscar un arbitraje, en relación con Unión Fenosa, y que esté decidiera si esta empresa, está cumpliendo o no con lo que se contrató. ¿Qué ha pasado? Que Unión Fenosa, rompiendo los acuerdos que ellos firmaron cuando hicieron este contrato con el Estado nicaragüense, donde se obligaban a agotar la negociación interna, y sólo agotadas éstas, decía el arbitraje, recurrir a organismos internacionales. Pero Unión Fenosa no cumplió con esto, y en lugar de enfrentar el arbitraje, se fue inmediatamente a organismos internacionales a demandar a Nicaragua por 100, 150 millones dólares. Estamos hablando de demandas enormes, que estarían recayendo en el Estado nicaragüense. Con Unión Fenosa se han estado haciendo esfuerzos para buscar un acuerdo, un entendimiento, pero es la fecha, y todavía no logramos llegar a ese entendimiento. Mientras tanto, están las deudas acumulándose, donde los generadores se quejan que Unión Fenosa no les paga, y ésta se queja que los usuarios no les pagan... ¡y Unión Fenosa le debe 16 millones, ya vencidos, a GECSA! Unión Fenosa estaría debiendo como 24 millones a estas alturas, y dice que no logran recaudar, pero, por otro lado se ha negado a que entre un arbitraje, una investigación que deje claro si es cierto que no están recaudando; porque, por otro lado, se asegura que Unión Fenosa recauda mucho más de lo que dice. Tenemos heredado un problema serio, porque esto tiene que ver con la privatización de la distribución que se le entregó a Unión Fenosa; situación que nosotros heredamos y tenemos que buscarle una solución. Mientras tanto, la tensión es grande porque Unión Fenosa, continuamente está amenazando con estas demandas que tiene en dos organismos, dos institucionales internacionales. Esta es la otra cara del problema que todos los nicaragüenses conocen, lo viven; y que a la par de este esfuerzo, también tenemos que lograr que la generación sea mucho mayor a partir de nuestras propias fuentes de energía. Todo lo que explicaba el compañero Emilio en cuanto a inversiones que ya se están ejecutando, que se van a ejecutar y que estarían colocándonos con un 50% de energía renovable, y 50% de no renovable para el año 2011. Es una meta que tenemos, y con las capacidades de los técnicos, ingenieros, la contribución del pueblo nicaragüense y la voluntad de Dios, estamos seguros que vamos a cumplirla, pero tenemos que resolver este problema ¡que ya es insostenible! Hay quienes dicen ¿por qué no intervenimos a Unión Fenosa, por qué no regresamos al Estado la distribución? Hemos considerado todas estas variantes, incluso, Unión Fenosa habla de venderle al Estado nicaragüense la distribución, y que éste la compre de nuevo. Todo esto está en estos momentos en la discusión, y es importante que el pueblo nicaragüense conozca la situación compleja que estamos enfrentando, como resultado de la privatización. Si no se hubiera privatizado, no estaríamos en esta discusión, no tendríamos este problema. Aún cuando quisiéramos tomar el control de la distribución, ellos vienen y recurren a los organismos ¡que siempre fallan a favor de ellos! nunca lo hacen a favor del que es realmente afectado; por eso es que se está buscando un entendimiento, un tipo de acuerdo con Unión Fenosa. La última propuesta que hace Unión Fenosa, es que están dispuestos a venderle al Estado nicaragüense ¡sin que se haga un análisis! ya no digamos una investigación, de lo que realmente ellos han logrado sacar en el tiempo que tienen de operar. Porque, hay quienes aseguran que ya Unión Fenosa sacó el doble de lo que invirtió, pero además, quiere venderle al Estado nicaragüense ¡después que sacó el doble de lo que vendió! Esta es otra parte del problema que estamos abordando, discutiendo, que se está negociando, en este caso con Unión Fenosa, y donde el elemento inflexible es que se privatizó ¡ese es el problema! Ese es el pecado original... ¡que se privatizó! y ahí estamos con esa situación compleja.

Presidente de Petronic, Francisco López

Quería que estamos ante un problema de iliquidez de las generadoras y de lo que pudiera aparentar Unión Fenosa. Nosotros como importadores de los derivados del petróleo, podemos asegurar que, aún con ese consumo de 200 mil dólares diarios, las importaciones van a estar ahí. Allí está el combustible y Venezuela nos ha garantizado la continuidad permanente del 100% de la demanda nacional. El problema radica en la parte eminentemente financiera.

Ramón Arnesto Sosa, jefe de la Defensa Civil y del SINAPRED

Una de las cosas es que, si se normaliza el período de lluvia, vamos a tener un incremento en los niveles de los reservorios que mueven estas plantas; si eso es así, va a bajar la demanda de energía importada y también va a consumirse menos combustible. Eso puede traer algún alivio, y a como se prevé, según los pronósticos de INETER, esta última década de mayo tiende a restablecerse de manera definitiva, la época de lluvia y además, la instalación de bujías ahorradoras, también va a paliar la situación Por otro lado, quería ver de qué manera podríamos conocer un poco más sobre la oferta que Unión Fenosa está haciendo, porque la infraestructura cuando ella compró, sobre todo los tendidos en el país, ¡están muy deteriorados! la postería se está cayendo, los alambrados ya están obsoletos, los herrajes lo mismo... ¿hasta dónde será conveniente entrar en una negociación con ellos, con una infraestructura tan deteriorada? Nunca han invertido lo que se comprometieron a invertir.

Ruth Selma Herrera, presidenta de ENACAL

Buenas noches, voy a tener en consideración los pronósticos que se hacen en lo que va a ser la oferta de energía. Yo diría que convendría revisar más a fondo lo que pasa efectivamente, con las posibilidades de inversión, pero también con los problemas de la distribuidora. Al menos, en el caso de ENACAL, nosotros tenemos un problema muy serio, con la seguridad del abastecimiento de energía por parte de la distribuidora, para asegurar un servicio fluido de agua. Pero además del tema de la calidad del servicio, me parece que está planteado una cantidad de recursos que, tanto empresas como ENACAL o empresas privadas, o generadoras del Estado, tienen pendiente los cumplimientos de Unión Fenosa, y habría que examinar hasta dónde realmente, esta empresa tiene posibilidades de poder responder a todas las demandas que tiene planteadas. Hay un problema mucho más complejo con la disponibilidad de energía, pero también con la capacidad de cumplir que tenga la distribuidora, máxime, si vamos a encarar ese problema de insuficiente oferta de energía tanto de parte de la generación nacional, como del mercado regional.

Maritza Cuan, ministra de Salud

Definitivamente, para nosotros en Salud, esta situación es de bastante emergencia. Hemos estado en contacto con nuestro hermano, el Ingeniero Rapacciolli y lo que estamos buscando, es hablar con Unión Fenosa, para que en nuestros hospitales se reduzcan lo más posible, los cortes. Explicábamos que las plantas de emergencias en nuestros hospitales, consumen entre 13 y 15 galones de diesel por hora, en cada uno de nuestros hospitales. La información que estamos recibiendo, nos pone nuevamente en alerta, para ver cómo reorganizamos nuestros servicios, porque en Salud, nosotros no podemos decir: vamos a cerrar un hospital, o un centro de salud. Hay que estar claro, que esto nos va a tensionar un poco más, y que tenemos que buscar alternativas con nuestro personal, probablemente con nuestros colegas médicos, para ver cómo optimizamos el tiempo en que tengamos energía. Nosotros, con esta coordinación que hemos tenido en algunos hospitales, hemos podido resolver y esperamos que este eco que hacemos a Unión Fenosa, en función de la salud de la población que llega a nuestros hospitales, nos puedan ayudar a resolver. ¡Disminuir los cortes en las zonas donde están nuestros hospitales...! si no es quitarlo completamente, por lo menos, disminuir el tiempo, porque los servicios nuestros no pueden cerrar. Esperamos que todas las proyecciones que hicimos las tengamos en pocos años, y así vamos a resolver bastante, porque en nuestros hospitales somos muy dependientes de la energía, por toda la tecnología que se requiere para atender a los pacientes.

Pregunta diario La Prensa

Decía la gente de Unión Fenosa esta tarde, que esto no sólo lo puede resolver la empresa, sino también el Gobierno y la población. Hablaban por ejemplo de empresas sociales, o energía social más bien. Queremos ver si está dentro de sus planes algo parecido a eso.

Pregunta El Nuevo Diario

Presidente, si usted decía que esta situación es prácticamente insostenible, ¿habría posibilidades de declarar una especie de emergencia energética en el país? Y quisiera saber qué respuesta, a lo inmediato, han dado Brasil, Canadá, Taiwán, al pedimento que usted decía, era de emergencia que enviaran estas plantas; y en qué condiciones sería.

Ministro Rapacciolli

El compañero Presidente ya se refirió al problema Unión Fenosa y el esfuerzo que se viene haciendo desde hace varios meses, conversando, tratando este asunto con ellos. No solamente hemos intervenido nosotros como Ministerio, hemos tenido el apoyo del comandante Arce, como asesor económico de la Presidencia; de manera directa también, el mismo Presidente Ortega; el Ministro de Hacienda; el Procurador, Hernán Estrada. Hemos estado poniendo nuestro mayor esfuerzo, para resolver el problema Unión Fenosa, que tiene que ver con los atrasos en los pagos, con las pérdidas en las líneas de distribución y también, con la calidad del servicio a los consumidores, a sus clientes. Estamos tratando de resolverlo de la mejor manera; no vayamos a dar la impresión de que queremos perjudicar, por gusto, una inversión extranjera en nuestro país. Tal como lo ha dicho repetidas veces el Presidente Ortega, apoyamos al inversionista que está cumpliendo con los compromisos y que está cumpliendo con las leyes en nuestro país... pero no vamos a apoyar, y vamos a ver cómo remediamos la cosa de alguna manera, con el inversionista que no esté cumpliendo con el contrato de concesión, en este caso, que Unión Fenosa firmó; o mejor dicho, las dos empresas de Unión Fenosa, Disnorte y Dissur. Estamos haciendo el mejor esfuerzo para llegar a un arreglo, que sea el mejor para Nicaragua. No ir a pagar, en caso de que la solución sea comprarla, un centavo más de lo que tengamos que pagar, tomando en cuenta el valor real de esos activos; tomando en cuenta las grandes deudas que tienen, como ya mencionábamos, de 24, 25 millones de dólares en este momento, etc. Es cierto, se han mencionado estas empresas sociales. En algunos países de Latinoamérica, que tienen situaciones parecidas a la nuestra en zonas urbanas como Managua, donde hay barrios en los que vive población de muy pocos ingresos, de altos niveles de pobreza, que se conectan a las redes, que no tienen medidor; ha habido mecanismos que han tenido éxito en esos otros países, y consisten en conformar lo que se conoce como empresa social. En este tipo de empresa social, que se han formado en países como Costa Rica, Guatemala, Colombia, interviene la empresa distribuidora, que tenga la concesión; interviene el Gobierno, los pobladores de ese barrio específico y se organiza una empresa con diferentes núcleos, tal vez uno por cada 3 ó 4 barrios que estén próximos uno al otro, y con esa empresa se fijan las tarifas que se van a cobrar de manera individual o colectiva, en base a la capacidad de pago que cada quien tiene. Lógicamente, esto conlleva especialmente al comienzo, algún subsidio que tendería a disminuir con el tiempo; pero, de esa manera, se podría tener una mayor recuperación en términos de dinero, a la que se está teniendo en la actualidad, dándole por supuesto a esa población, un mejor servicio. Haciendo la inversión necesaria en las redes que están contiguo a esos barrios, que son las que le llevan la energía, y ayudándoles de alguna manera a estas viviendas a mejorar, en la medida de lo necesario, sus instalaciones internas. Porque no serviría de mucho, si se mejora únicamente las redes de afuera, las líneas de distribución que vemos en las calles, los transformadores, si no buscamos alguna forma para que, dentro de esa casa, se corrijan los defectos eléctricos que tengan. Muchas veces inclusive, tienen cortocircuitos, porque están los alambres pelados, tal vez el socket lo tienen sarroso, no tienen ningún breaker de protección, y una empresa social tiene que contemplar todos esos elementos. Es de las cosas que estamos considerando hacer en el corto plazo, para resolver, de alguna manera, esa situación que tenemos en los barrios, especialmente en los lugares que llamamos asentamientos espontáneos, donde hay, no mucho, lo más un 15% del total a nivel nacional de pobladores, o de servicios, que no están pagando, porque no tienen medidor o se han conectado ilegal. Si vamos a adquirir nuevas plantas, así como las que vienen de Venezuela, como una adquisición propia del Estado, tengan la seguridad que será en las mejores condiciones posibles, así como se adquirieron las que vinieron de Venezuela y estas otras que van a venir de Cuba; que se van a estar adquiriendo, que ya se han adquirido, aunque todavía están prestadas, porque vinieron de Venezuela a nombre de ALBANIC y ésta se las prestó a GECSA. En la actualidad, no hay ningún compromiso de pago de parte de Nicaragua ni de GECSA, sobre la forma cómo se van a pagar esas plantas, a lo mejor van a ser regaladas, a lo mejor alquiladas. Eso está por definirse pronto, me imagino que en uno o dos meses. Por eso es que el Contralor, Luis Ángel Montenegro decía que GECSA no ha violado ninguna ley, porque no ha sido necesario que pida ninguna excepción de procedimientos, ni mucho menos. Las plantas que van a venir a fin de año, van a entrar a Nicaragua en septiembre, prestadas, o bajo la figura de comodato. Posteriormente, se verá cómo se hace el arreglo pero, al fin y al cabo, tengamos la seguridad, que si va a haber que pagar por estas plantas, el precio es bastante menor, que el precio internacional. Hace poco hicimos una licitación y tuvimos dos ofertas con plantas fuel oil, una de ellas era por 1 millón 200 mil dólares por megavatios, y la otra de 1 millón 300 mil dólares por megavatios. Estamos seguros que estas plantas que van a venir en diciembre, si tuviéramos que pagar por ellas, el precio va a estar alrededor de 800 o 900 mil dólares por megavatios. Un precio bastante por debajo del precio internacional y estamos hablando de plantas que son de las mejores del mundo, marca Hyundai. El Presidente ya lo había mencionado, pero se me pasó, que algo que nos va a venir a ayudar para enfrentar mejor esta situación, son los cambios de bombillos, de las bujías incandescentes por los bombillos ahorradores de energía. Si todo sale bien, como esperamos, podrían significar unos 40, 50 megavatios entre las seis y media de la tarde y las diez y media de la noche, que es cuando la demanda sube tremendamente.

Conclusiones del presidente Ortega

Lo que se ha presentado aquí es una política energética y, ¿cuál es su objetivo...? Depender de nuestras fuentes energéticas ¡que las tenemos! Por lo tanto, desarrollar nuestras capacidades de generación con nuestras propias fuentes, recurriendo a la economía mixta. ¿Qué significa eso? Que no tiene que ser todo privado, ni tiene que ser todo del Estado, sino que la generación la realizará el Estado como ya lo está haciendo y los privados también van a generar, tal y como ya lo están haciendo. Ahora, de lo que se trata es que tanto el Estado como los privados, inviertan en programas energéticos, utilizando nuestras aguas, en la hidroeléctrica; nuestros volcanes, en la geotermia; la biomasa, el aire y también, incorporando en este esfuerzo, las plantas que ya se han mencionado, las de la cooperación venezolana y cubana, y las que vendrán a finales de año. Esta es una política energética que tiene un plazo, el 2011; que en ese año tengamos ya, cuando menos, el 50% ¡queremos ir más allá! porque estamos hablando en estos momentos de lo que ya se tiene prácticamente asegurado, pero se están haciendo intercambios, negociaciones, con una cantidad de inversionista que están dispuestos a invertir en la geotermia. Esto podría elevar fácilmente ese 50% a un 60%. Tenemos que ver todo esto, porque así va a ir creciendo también la demanda, que es un elemento que debemos tomar en cuenta. La demanda no queda paralizada, se supone ¡y tiene que ser así! debemos hacer un esfuerzo para ampliar el servicio domiciliar, porque todavía hay poblados donde no llega la energía y hay que llevarla a esos poblados. También hay que lograr que, ampliando el servicio domiciliar, mejore la calidad del servicio y se puedan combinar acciones sociales como éstas que mencionaba el periodista, y ya Emilio ha explicado qué tipo de acciones se pueden tomar. Tenemos una política energética, pero el país entero está en una situación de emergencia. Un país que está colocado junto con Haití, en la situación de más pobreza en toda América Latina y El Caribe, ¡es un país que está en una situación de emergencia! Realmente, la energía es parte de esa situación de emergencia; ya se han mencionado las causas, que tienen que ver con la falta de políticas energéticas... ¡no existía una política energética en estos 16 años! O sí, había una, que era simplemente privatizar, sin que se garantizara el cuidado de las plantas entregadas en concesión. Aquí está enseñando el compañero Martínez Tiffer, una foto de las turbinas de las plantas que están en Momotombo... que tienen una gran fisura! Foto de la visita efectuada el miércoles 23 de mayo del 2007. La línea roja indica la fisura en el eje. Eso significa que estos señores que han estado explotando esta planta, de manera inmisericorde, no le han dado mantenimiento, no ha habido cuidado... y esto es un bien del Estado, al que le están sacando plata y lo están destruyendo. No existía una política energética seria, responsable; la política que había era la de entregar los recursos energéticos, a aquellos que quisieran tomarlos para hacer su negocio ¡importando poco la seguridad y demanda para los pobladores, o garantizar la demanda de los productores, las empresas, etc.! Aquí se trata de establecer una política energética, que es lo más importante, pero, a la par de ella, tenemos que ir resolviendo problemas como el de Unión Fenosa, que ¡no es fácil! porque nos enfrentamos a los organismos internacionales, que tienden a proteger a estas transnacionales. Por eso, es preferible buscar un entendimiento con Unión Fenosa. Como parte de la política energética para enfrentar esta compleja situación, se han incorporado las plantas venezolanas y, las que se incorporarán a fin de año, que significarán 120 megawatts, 60 megawatts por cada planta. Lógicamente, incorporar plantas térmicas se hace en razón de que es lo más rápido, pero no estamos renunciando a desarrollar el programa de mediano plazo, que es la hidroeléctrica, la geotermia, la eólica, la biomasa. Esto es lo que nos va a dar seguridad a nosotros y, donde, participa el Estado y participan los privados; y éstos, que cumplan con lo que se acuerda. Si se comprometen a generar en dos, tres años, 60 megawatts, ya sea en una planta geotérmica, hidroeléctrica, eólica, o biomasa ¡que cumplan! Si no lo hacen, la condición que estamos poniendo al que no cumpla es que pierde todo ¡y regresa todo al Estado! Esa es la condición que estamos poniendo, de ahora en adelante. Que no vayan a esa hora a decir: no pude cumplir y si me querés demandar, me voy a demandarte al exterior... ¡no! Si no cumpliste, y esa es una condición que estamos poniendo, ya hablamos con el Procurador y con Emilio para que esto estuviese claro en las negociaciones que se han hecho con empresas que están operando en nuestro país y que no hayan cumplido; que, para poder llegar a un acuerdo, eso parte del principio de un compromiso de cumplimiento, por parte de ellos. Claramente establecido, como parte del convenio, del contrato y si a tal fecha no están generando los 60 megawatts, o 66 que se comprometieron generar, sencillamente pierden la concesión, y pierden la inversión. Es una política energética incorporar estas bujías ahorradoras, donde va a ser muy importante la participación de los ciudadanos que están asegurados. Se hará vía ciudadanos asegurados la entrega de estas bujías, cuyo precio en el mercado es de diez u once dólares. Se entregarán, y las familias que las reciban, ya sea tres, cuatro, o cinco bujías, porque la familia tendrá una bujía en la calle, otra en el comedor, en el patio, los que tienen vivienda con patio, en el cuarto... recibirán las cuatro o cinco bujías y darán un aporte por ellas. Este aporte servirá para que se puedan comprar nuevamente las bujías; no se les va a pedir el aporte del precio de mercado, once dólares porque sería insostenible. El que pueda aportar de inmediato lo hace, si no, cuando pueda; no tiene que ser de inmediato, cuando le paguen, aporta algo para la bujía. Aquí ya están las que se van a entregar, pero una vez entregadas estas bujías, que gracias a la cooperación venezolana han sido entregadas a Nicaragua, para que nos protejamos, nos ayudemos los nicaragüenses en esta situación crítica... se entregan las bujías, pero éstas con el tiempo se funden y necesitamos tener un stock, una reserva de bujías ahorradoras, para reponer las que se vayan dañando. Por eso es importante que aporten algo todos los ciudadanos que van a recibirlas, y de esa manera vamos a garantizar, cuando se dañe una bujía, entregar una nueva a un costo bajísimo, subsidiado. Estas bujías serían subsidiadas, porque realmente, la ciudadanía no está en condiciones de pagar once dólares; eso lo podrá pagar muy poca gente. De esa forma, estaríamos logrando el objetivo, que en primer lugar es, más que bajar la tarifa, que no está en nuestras manos sino en manos de Unión Fenosa, el objetivo es reducir los apagones. Eso es lo que estaríamos logrando con las bujías ahorradoras, ya que al haber un ahorro equivalente a 60 megawatts, significa que no tendríamos que depender de una situación tan crítica donde la demanda anda por 500 y la oferta anda también por 500, sino que ya la demanda andaría por 440, y la oferta por 500. Es decir, tendríamos un margen que nos brinda más seguridad de que no se va a ir la luz; que el corte no será de dos, tres, cuatro horas; y, sobre todo, que no se vaya la luz en la hora pico, cuando la gente llega del trabajo a buscar cómo descansar un poco a su casa, o a cocinar y necesitan la luz en horas de la noche, para cenar, ver televisión, leer, estudiar los muchachos y las muchachas. Lograr que, de las 6 de la tarde a las 9 de la noche, no se produzcan apagones. Debemos trabajar para que tengamos una tarifa justa ¡que no la tenemos! Pero ese es el problema que les decía, que es con Unión Fenosa, y el Estado nicaragüense está hablando para buscar una solución, donde el objetivo es buscar una tarifa justa con Unión Fenosa. El tema de la energía nos afecta por todos lados; ya lo decía la compañera Ministra de Salud del Poder Ciudadano, del Poder Popular, del Poder del Pueblo, Maritza Cuan, ya lo decía ¡no se puede ir la luz en un hospital! Es cierto que tienen plantas de emergencia, pero lo ideal es no tener que usarlas, porque se incrementa el costo para atender a la población. ¡El agua también! Se va la luz y tenemos cortes de agua, una cuestión tan vital para la población. Quiero hacer un llamado a los hermanos nicaragüenses que están en la vida política y que han estado criticando, de forma totalmente destructiva, lo de las plantas que llegaron de Venezuela; critican la llegada del petróleo venezolano... ya nos explicó el compañero Francisco López que tenemos garantizado ese suministro de diesel para las plantas, pero además, se están haciendo gestiones para traer el bunker, el crudo, de Venezuela y que se pueda procesar aquí en la Refinería. Con la Refinería ya se ha trabajado en otro tiempo; durante nuestro Gobierno de 1979 a 1990, el Estado traía el crudo, el petróleo y también derivados. El crudo se le entregaba a la Refinería... ¡a esta misma Refinería! que no la estatizamos, siguió siendo una empresa privada, una transnacional. La condición que había en ese entonces, era que el Estado importaba el petróleo, lo cual significaba un ahorro enorme para el país, porque en esas operaciones petroleras están los más grandes negociados, las grandes ganancias, las grandes utilidades, ¡son tremendos negocios en el mundo! Esto se reduce cuando el Estado importa directamente y se puede disponer de recursos, como se dispone también, cuando hay países como la República Bolivariana de Venezuela y Gobiernos como el del Presidente Chávez, dispuestos a desarrollar una política de cooperación, como la que estamos desarrollando en el ALBA; y en el caso del suministro del petróleo, que es una política crediticia... ¡que ha sido cuestionada y criticada! La critican y cuestiona, los que sencillamente, se limitan a eso, a cuestionar y criticar. Yo les pido que aporten a la solución, y la solución es esta ¡no tenemos otra! Esta es la mejor solución para Nicaragua, porque es cierto que va a crecer la generación y tenemos que hacerla crecer, sobre todo con nuestras propias fuentes energéticas; pero también, tiene que crecer la demanda. Estamos seguros que al ritmo que están llegando las inversiones a nuestro país, las actividades productivas, etc., la demanda de energía será mucho mayor. Realmente, Nicaragua tiene una demanda de energía que es ridícula, pero se corresponde con la situación de una economía totalmente frágil. Nicaragua es el país que tiene la menor generación de energía en Centroamérica. Honduras, El Salvador, Costa Rica y Guatemala generan mucho más energía y tienen economías más fuertes, más desarrolladas... ¡aquí no! Aquí estamos en 450, 500 megawatts, es lo óptimo. Esto significa que también socialmente, tenemos miles de nicaragüenses que no gozan del servicio de energía; que están en la extrema pobreza y parte de esta extrema pobreza, es no gozar del servicio de energía. Espero que los que viven cuestionando y criticando... ¡aporten a estos esfuerzos que estamos realizando! para desarrollar una política energética que realmente venga a dar una salida definitiva al problema de la energía en nuestro país. Estamos muy contentos, satisfechos, de la forma en que están trabajando nuestros hermanos en estas empresas, que estaban prácticamente extinguidas y ahora han cobrado vida nuevamente. Se está demostrando que el trabajador, independientemente que sea de una empresa del Estado o privada, es un trabajador que cuando es motivado ¡trabaja con gran eficiencia! Y tenemos la prueba cuando se trajeron estas plantas, que fueron instaladas en un tiempo récord... la capacidad de los ingenieros, trabajando sin horario, la capacidad de los técnicos, la de toda la gente que se involucró en este esfuerzo; los Alcaldes que también participaron. Es decir, una actitud, una voluntad consciente y se logró, en tiempo récord, instalar las plantas, una en Las Brisas del Alba, y la otra en Los Brasiles. Creo que hay que reconocer el esfuerzo de los trabajadores, porque sin el esfuerzo de ellos, la situación en estos momentos, sería realmente mucho más grave. Tendríamos apagones de 10, 12 horas ¡quién sabe cuánto tiempo!

Descarga la aplicación

en google play en google play