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Canal será un puente de unión entre China y Estados Unidos

Londres. Por Alberto Nájar, BBC Mundo | 14 de Junio de 2013 a las 09:23
Canal será un puente de unión entre China y Estados Unidos

La eventual construcción del Gran Canal de Nicaragua puede convertirse en el puente de unión entre las dos grandes potencias mundiales, China y Estados, opina el académico y diplomático Arturo Cruz Sequeira.

Nicaragua se acerca a su sueño pues se trata de un proyecto largamente acariciado; uno que el país centroamericano no ha podido concretar desde hace casi cien años, cuando Estados Unidos asignó la ruta para construir el Canal de Panamá.

Y sin embargo, Washington ha estado "extremadamente tranquilo". ¿Por qué?

"La relación entre China y Estados Unidos es íntima, tienen más en común que en conflicto", explica Arturo Cruz Sequeira, profesor del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) y ex embajador de Nicaragua en Washington.

Hasta ahora los analistas coinciden en que un canal interoceánico en Nicaragua facilita el paso de productos chinos a la mayor economía mundial, la de Estados Unidos.

Pero no está claro si es una disputa por el mercado regional. Pekín, dice el académico Manríquez, tiene en América Latina una presencia económica "que ni Japón en los años 90 ni la Unión Soviética en los 70 jamás imaginaron".

Las economías de los dos países representan más del 33% del PIB mundial, un dato que no puede desdeñarse, añade el especialista, quien fue embajador de Nicaragua ante la Casa Blanca entre 2007 y 2009.

Políticos y empresarios estadounidenses buscan cómo administrar esta relación, mientras que la cúpula del gobierno chino reconoce que ese vínculo es estratégico en su futuro, explica.

En ese sentido, no está claro si un canal interoceánico en Nicaragua administrado por una empresa china afecte esta relación.

"En este proyecto Estados Unidos implícitamente tiene poder de veto", recuerda Cruz Sequeira, aunque agrega que es improbable que eso ocurra.

"La verdad, puede ser un proyecto, que en vez de separarlos una a Estados Unidos y China", concluye.

La inversión para construir el canal transoceánico será de unos US$40.000 millones, cuatro veces el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua. Además del beneficio económico para ese país, las repercusiones alcanzarán a toda la región, le dice a BBC Mundo José Luis León Manríquez, investigador del Departamento de Política y Cultura de la UAM.

"No sólo le sirve a China, es una demanda de hace mucho tiempo del comercio que pasa por Centroamérica. Hace varios años que el Canal de Panamá está saturado", explica.

En todo caso, las ganancias para el país asiático serían también importantes. "Una de las razones para explicar por qué el comercio de petróleo entre Venezuela y China no ha crecido más rápido es porque los venezolanos no tienen costas en el Pacífico".

"Con un canal por el cual puedan transportarse los energéticos, ciertamente va a bajar mucho el costo de mover las materias primas que se extraen de América Latina hacia China".

Pero si los beneficios parecen claros para Nicaragua, algunos se preguntan cuánto puede sacar China, como país, en ganancia. Si bien el gobierno de Pekín no aparece oficialmente como participante en la obra, analistas consultados por BBC Mundo coinciden en que puede haber una relativa mejoría en la competitividad de sus productos al abaratarse el costo de transporte.

Otros apuntan hacia la presencia de China en Centroamérica y América Latina, mercados donde ha aumentado su participación en los últimos años.

Pero algunos creen que es parte de una jugada más amplia. "Tendría un acceso estratégico muy cerca de América del Norte, que en este momento no tiene", le dice a BBC Mundo Heinz Dieterich, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México.

"Para China sería un golazo geopolítico frente a Estados Unidos y una respuesta a lo que hace Washington, al trabar alianzas" en la región cercana al país asiático. "Es como un ajedrez", añade. "China dice: ustedes tratan de construir un muro de contención en mi vecindad inmediata, pues nosotros podemos hacer lo mismo con Costa Rica, México y ahora Nicaragua".

Wall Street Journal destaca proyecto

Los legisladores de Nicaragua le han dado al país azotado por la pobreza otra posibilidad de hacer realidad un sueño que se les ha escapado durante casi 200 años, al otorgarle a una empresa de Hong Kong los derechos para construir un canal interoceánico de US$40.000 millones.

Quienes apoyan la concesión de 50 años, aprobada el jueves, esperan que ayude a Nicaragua a salir de la miseria al crear empleo y catapultar el crecimiento económico. Pero también hay algunas sospechas que el proyecto puede fracasar, como ha sucedido con tantos otros desde que se otorgó el primer contrato gubernamental para abrir un canal a través de Nicaragua, en 1825.

“Toda la historia de Nicaragua gira sobre esto”, indicó Paul Oquist, secretario privado de políticas nacionales del presidente Daniel Ortega. “Imaginamos que el proyecto sacará a nuestro país de la pobreza y el subdesarrollo” expresó en un reportaje que publica Wall Street Journal este viernes.

El proyecto contempla la construcción de un canal de hasta 286 kilómetros de largo, según cuál de las cuatro rutas se use, así como dos puertos de aguas profundas, dos zonas de libre comercio, un oleoducto, un ferrocarril y un aeropuerto internacional.

La ley que le otorga la concesión a HK Nicaragua Canal Development Investment Co., conocida como HKND Group, cuyo único propiertario es Wang Jing, un empresario de 40 años de Beijing, fue presentada la semana pasada ante la Asamblea Nacional de Nicaragua.

Wang le dijo a The Wall Street Journal que el proyecto es una respuesta al “sueño de 100 años del pueblo de Nicaragua”. El empresario sostuvo que está convencido de que el mundo necesita un canal interoceánico más ancho y profundo que el de Panamá.

En 1902, Nicaragua recibió un duro golpe cuando quien propuso el proyecto rival en Panamá envió a senadores de EE.UU. una estampilla que mostraba al volcán Momotombo de Nicaragua echando humo. Los senadores asustados votaron a favor de Panamá.

Aunque algunos de los estudios de viabilidad apenas comenzaron y no se prevé que concluyan hasta el próximo año, Oquist ya proyecta que Nicaragua más que duplicará su crecimiento económico el año próximo, a 10,8% frente al 4,2% proyectado para este año. Pronostica que la expansión escale a 15,1% para 2015.

Según el contrato, Wang le pagará a Nicaragua hasta US$10 millones al año, desde el primer año en que el canal empiece a operar, como tarifa de concesión, que es renovable por otros 50 años. En el onceavo año de operación, Nicaragua será dueña de 10% de la empresa, una participación que ascendería a 100% en un siglo. Wang pagará los estudios de viabilidad y se encargará de conseguir financiación para el proyecto.

Quienes apoyan el proyecto se basan en un estudio de McKinsey & Co. que concluyó que un tendencia en favor de buques cada vez más grandes en el comercio mundial haría viable económicamente un canal nicaragüense, según fuentes cercanas al proyecto. McKinsey no confirmó el estudio, citando sus políticas de confidencialidad.

Wang, de HKND, es presidente del directorio de Xinwei Telecom Enterprise Group, una empresa de Beijing que fabrica equipos de redes inalámbricas.

En Nicaragua, la sensación general es que la mayor parte del dinero vendrá de China, que en América Latina es popularmente considerado un país capaz de gastar lo suficiente para completar cualquier proyecto.

En 1825, el gobierno de la República de América Central firmó un acuerdo con un empresario de Nueva York para excavar un canal a través de Nicaragua. Desde entonces, al menos una decena de proyectos quedaron en la nada.

Nicaragua entra en una fase histórica

Nicaragua entró en una nueva fase histórica y con la construcción del canal interoceánico, que todo parece indicar va a construirse, tendrá un antes y después, opinó este viernes el director de Radio La Primerísima, William Grisgby.

El objetivo supremo del (gubernamental) Frente Sandinista de Liberación Nacional es salir de la pobreza y todo lo que hace el presidente Daniel Ortega es con ese fin, destacó Grisgby en la revista En Vivo del Canal 4 de la televisión.

Significó las políticas adoptadas en los últimos seis años por las cuales "Nicaragua va bien, es líder en Centroamérica", lo que a su juicio es insuficiente por "los daños estructurales dejados por la guerra de liberación, la impuesta por Estados Unidos y los 17 años del huracán neoliberal".

Si seguimos a este ritmo de crecimiento de cinco por ciento anual sólo alcanzaremos la meta en 2030 y eso no es resolver la pobreza, declaró y sugirió para solucionar esa problemática seguir fomentando la inversión extranjera pero en áreas que en verdad generen empleos y desarrollo.

La primera decisión de soberanía es que el canal se va a hacer, porque Estados Unidos obligó a Nicaragua a firmar el tratado Chamorro-Brian (1914) para que no lo hicieran, recordó.

Los gobiernos neoliberales, que entregaron la soberanía con sus múltiples privatizaciones y con los cuales el país perdió 17 años de posible desarrollo, hicieron varias negociaciones que nunca redundaron en nada, de acuerdo con Grisby.

En respuesta a los detractores del proyecto definió que Ortega sólo concesiona el territorio a la empresa china HK Nicaragua Canal Development, pero no la hace dueña del mismo.

Ello supone prerrogativas que puedan beneficiar a ese consorcio por invertir 40 mil millones de dólares en el megaproyecto, pero Nicaragua no invertirá ni un solo peso y de entrada ganará más de un millón de empleos, subrayó.

Para el analista, la Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense, Atingente al Canal, Zonas de Libre Comercio e Infraestructura Asociadas, aprobada ayer, es fundamental para avanzar en estos planes.

Explicó que ahora corresponde emprender los estudios de viabilidad técnica, ambiental y financiera, los cuales darán continuidad al de factibilidad, realizado antes por esa empresa a un costo millonario.

Los nuevos estudios rondarán los 400 millones de dólares y nadie está dispuesto a asumir esa inversión si no tiene garantías legales, comentó.

Después es que podrán tomarse las decisiones: por dónde irá la ruta, cuánto va a costar, qué daño puede causar al lago Cocibolca y cómo podrá mitigarse.

En 10 a 15 años este país cambiará radicalmente, enfatizó y argumentó la posible migración interna a raíz del canal, del incremento de profesionales en otras ramas, del movimiento del comercio y otros factores, unido a la superación de la miseria arrastrada hace 500 años.


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