Escúchenos en línea

Más allá de los oportunismos y de las manipulaciones

Managua. Por Rosario Murillo, Radio La Primerísima. | 20 de Junio de 2013 a las 14:59

En este proceso paulatino de restitución de derechos, no nos queda otro camino: ir lento, pero seguro. Recibimos un país destruido, y hemos venido recuperando Nicaragua, para los nicaragüenses. Hemos venido trabajando duro, para que vivamos un poquito mejor; y eso nos incluye a todos. Y hemos planteado, día a día, en ese trabajo de presencia directa, del Frente Sandinista, de los Gabinetes de la Familia, de las alcaldías, de las instituciones del gobierno de ustedes, que nos dejaron mal, y ahora, porque lo sabemos además, nos consta, ustedes nos los dicen: todos nos sentimos un poquito mejor, gracias a Dios. Pero sobre todo nos sentimos llenos de esperanza, para ir encontrando el camino, el camino que nos posibilite salir adelante, seguir adelante, con prosperidad, con trabajo y paz.

En ese mundo, en este mundo tan complejo, tan complicado, Nicaragua ha venido mejorando. En este mundo en el que, en tantos continentes vemos las expresiones de reclamo de los trabajadores que han perdido, que han venido perdiendo lo que llamaban el estado de bienestar. Que han venido perdiendo las pensiones, las viviendas, los empleos, los medicamentos, todos los sistemas de salud desmoronados.

En ese mundo, mientras millones de personas padecen, en este pequeño país del centro de América, hemos venido poco a poco prosperando, a pesar de todo el saqueo de 16 años de explotación inmisericorde, de abandono. Todo el saqueo de los bienes de este pueblo. Todas las acciones que arrebataron al pueblo nicaragüense, tantos programas y proyectos sociales, de derechos que alcanzamos con el triunfo de la Revolución. Tantos CDI que cerraron en todo el país. Volvieron a instalar los cobros en el sistema de educación, desapareció la educación gratuita. Volvieron a instalar los cobros en el sistema de salud, la privatizaron, prácticamente. Eso es lo que pasó en los 16 años. Arrebataron pensiones a las madres y a las familias, a las viudas de las víctimas de guerra, ¡se las arrebataron! Arrebataron pensiones a los adultos mayores.

Eso es lo que nosotros encontramos y heredamos en el 2006, cuando el pueblo decidió que el Frente Sandinista, y que el mismo pueblo regresara al poder con Daniel en la Presidencia, encontramos ese país, desbaratado, destruido, saqueado. y empezamos nuevamente a construir, con la bendición de Dios; y sobre todo, procurando que todos los nicaragüenses nos sintiéramos bien, trabajando por el bien común.

Trabajando más allá del egoísmo. Deponiendo el egoísmo, las ambiciones desmedidas, y buscando cómo prosperar, compartiendo. Buscando cómo avanzar, para recuperar de alguna manera no el tiempo, porque el tiempo no se puede recuperar, pero sí los derechos perdidos. Y eso es lo que hemos venido haciendo.

Y hemos trabajado duro, juntos todos los nicaragüenses, en medio de las realidades, las complejidades, los desafíos, las dificultades, las insatisfacciones, justas insatisfacciones. Por eso nosotros siempre hablamos de estar midiendo la satisfacción de nuestro Pueblo, porque sabemos que falta mucho, nos falta mucho. Y por eso nos llamamos a seguir construyendo el Porvenir, trabajando duro todos los días, alentados por la fe, por los valores cristianos, los valores familiares, el carácter indomable de los nicaragüenses.

Por eso nos llamamos a ver juntos el futuro de prosperidad con esas anchas alamedas que, Dios nos ha ido abriendo con proyectos tan hermosos como el sueño realizándose, por realizarse, del Canal por Nicaragua. Por eso nos llamamos a trabajar duro también en nosotros mismos en la conciencia, para aprender a vivir juntos, priorizando el bien común. Más allá de las actitudes egoístas, clásicas de la política tradicional.

Más allá de los oportunismos, de las manipulaciones, de los usos y abusos de los seres humanos, a otros seres humanos. Más allá de todo eso, para instalar un porvenir de conciencia crecida, y de seres humanos reencontrados con sus valores, con su cultura; pero sobre todo, con nosotros mismos, en tanto que protagonistas de todos estos procesos históricos que estamos viviendo.

Yo quería, compañeros, el día de hoy comentar muchas cosas, sin embargo la realidad nos impone prioridades. Y, vamos avanzando hacia una Nicaragua más justa. La injusticia fueron los 16 años de neoliberalismo, de oscuridad, de saqueo, y explotación inmisericorde del pueblo nicaragüense. Esos fueron los peores tiempos en los últimos 50 años de injusticia; pero sobre todo, de depredación de nuestro país, y de los derechos de nuestro pueblo en los que habíamos venido avanzando, a pesar de tantos dolores durante la primera etapa de la Revolución, los dolores impuestos por una guerra injusta que, gracias a Dios terminó.

Ahora estamos en estos otros tiempos, construyendo justicia social, construyendo porvenir, desde el cristianismo, el socialismo y la solidaridad... ¡Y ahí vamos! Reconociendo las demandas justas, y viendo también a dónde están las causas. Porque las causas están allá, en esos otros tiempos, en esos otros tiempos de oscuridad, de egoísmo, de abandono.

No hay manipulación posible, porque quienes pretender manipular esas realidades, acaban desfigurados... ¡se les caen las máscaras! El pueblo, el pueblo se encarga de botar las máscaras. Porque, realmente, todos sabemos, todos hemos vivido en este país, y todos sabemos qué pasó. Todos sabemos qué estamos haciendo ahora, y todos sabemos qué debemos seguir haciendo, precisamente para estar en capacidad de trabajar por más justicia. De recuperar los derechos que nos fueron arrebatados entonces, y recuperar más derechos para el pueblo nicaragüense, ¡para todo el pueblo nicaragüense!

Es fácil comunicar para destruir. Lo más complejo, lo más difícil es ser responsable, en tanto que gobernante que tiene que velar...  Nuestro Presidente tiene que velar por todo el pueblo nicaragüense. Tiene que estar pendiente de que, en estos momentos de nuestra historia todos vayamos avanzando un poco, en la medida de lo posible. Y a nosotros que nos corresponde, informar, anunciar, comunicar, nos corresponde también tomar en cuenta todas las realidades, todas las verdades, y ser muy comedidos, ser muy responsables. Ser sobre todo, inteligentes, trabajar con inteligencia, con prudencia, para favorecer el entendimiento, el respeto y la vida. Porque para eso estamos: para promover la vida, para promover la luz, el amor, el cariño, sobre todo cuando estamos enfrentados a desafíos de cualquier tipo.


Descarga la aplicación

en google play en google play