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«Somos hermanos, nadie es anónimo», afirma Francisco

Ciudad Vaticano. Agencias. | 26 de Junio de 2013 a las 09:00
«Somos hermanos, nadie es anónimo», afirma Francisco

El Papa Francisco aseguró este miércoles durante la audiencia general en la plaza de San Pedro que "el Papa es como los demás", tras explicar que "yo soy como ustedes, somos hermanos, nadie es anónimo".

Durante su última audiencia pública antes de la pausa por el verano boreal, ante una multitud de personas congregadas en la explanada, Francisco volvió a hablar con humildad sobre su cargo de jefe de más 1.200 millones de católicos.

"El Papa es como los demás, no es el más importante", afirmó Francisco.

"Si alguien dice: 'Pero, oiga, Papa, usted no es igual a nosotros', no, eso no es cierto, todos somos iguales, todos somos hermanos. Todos estamos en la Iglesia, contribuimos para construirla y esto nos debe hacer reflexionar, porque si falta un ladrillo, hay algo que falta en esta casa", afirmó con su tradicional estilo coloquial de dirigirse a los peregrinos que asisten a la audiencia.

El pontífice argentino suspendió durante el verano "las audiencias privadas y especiales", según su programa para los próximos meses. Tampoco celebrará las tradicionales audiencias generales de los miércoles durante el mes de julio, que atraen a miles de peregrinos y turistas de todo el mundo.

A partir del 7 de agosto retomará las audiencias generales de los miércoles en el Vaticano y no en la residencia de Castel Gandolfo, en las afueras de Roma, donde solían retirarse desde el siglo XVII los Papas durante los meses de verano, una costumbre respetada también por Juan Pablo II y Benedicto XVI.

En la audiencia general, el Papa habló en español sobre el significado del templo:

«Deseo hoy hablar sobre otra imagen que nos ayuda a ilustrar el misterio de la Iglesia, la imagen del templo. La palabra templo hace pensar en un edificio, en una construcción; recuerda el gran Templo de Salomón, lugar donde el pueblo de Israel se encontraba con Dios; imagen que por la fuerza del Espíritu Santo se realiza en la Iglesia como "casa de Dios", lugar de su presencia. Si aquel antiguo templo fue edificado por los hombres, Dios, por la encarnación de su Hijo, "construye su casa" para habitar en medio de nosotros. Así, Cristo es el Templo vivo del Padre, él mismo edifica su "casa espiritual", no hecha de piedras materiales, sino de "piedras vivas", que somos nosotros. ¿Cómo vivimos nuestro ser Iglesia? ¿Somos piedras vivas o, por el contrario, somos, por así decir, piedras cansadas, aburridas, indiferentes? ¿Nos abrimos a la acción del Espíritu Santo para ser parte activa de nuestra comunidad o nos cerramos en nosotros mismos, diciendo: "tengo tantas otras cosas que hacer, y no es mi obligación"?»

Inicia investigación en Banco del Vaticano

El papa Francisco nombró una comisión para indagar sobre la actividad del Banco Vaticano, en el marco de una nueva investigación por blanqueo de dinero dirigida contra esta entidad financiera.

Tres meses después de su elección, Francisco puso en la mira al controvertido banco del Vaticano, al designar una comisión especial de investigación para indagar sobre las actividades económicas y la situación jurídica de la mayor entidad financiera de la Santa Sede, involucrada durante décadas en escándalos por sospechas de blanqueo.

Formada por cinco expertos, la comisión deberá informar directamente al Sumo Pontífice sobre las actividades del banco del Vaticano, conocido como el Instituto para las Obras de Religión (IOR), y tiene como objetivo final que "los principios del Evangelio impregnen las actividades de carácter económico y financiero" de la Santa Sede.

La comisión deberá investigar "las actividades" del banco y "conocer mejor la situación jurídica" del banco del Vaticano, de manera que haya una mayor "armonización" entre la Iglesia y su sede apostólica, precisa en una nota el Vaticano.

Para la creación de la comisión pontificia, Francisco firmó un "quirógrafo", una suerte de documento jurídico escrito por el mismo pontífice, con fecha 24 de junio.

"Después de haber escuchado la opinión de varios cardenales y otros hermanos en el episcopado, así como de otros colaboradores, y a la luz de la necesidad de introducir reformas en las instituciones que prestan ayuda a la Santa Sede, hemos decidido establecer una Comisión Referente sobre el Instituto para las Obras de Religión que recoja información precisa sobre la situación jurídica y las diversas actividades del Instituto a fin de permitir, en caso necesario, una mayor armonización del mismo con la misión universal de la Sede Apostólica", reza el texto escrito por Francisco.

Subraya además que "el secreto de oficio y las otras eventuales restricciones establecidas por el sistema jurídico no inhiben o limitan el acceso de la comisión a los documentos, datos e informaciones", es decir que podrán actuar libremente.

Comisión inicia sus actividades

Además de su informe, la comisión deberá entregar "todo su archivo, en el momento oportuno, al final de sus trabajos", pide el Papa Francisco en el documento.

Los miembros de la comisión la encabeza el cardenal italiano Raffaele Farina, exresponsable de los archivos secretos del Vaticano, el cardenal francés Jean-Louis Tauran, el español Juan Ignacio Arrieta Ochoa de Chinchetru, experto en la legislación del Vaticano (coordinador), el estadounidense Peter Bryan Wells, miembro de la Secretaría de Estado, y la profesora laica estadounidense Mary Ann Glendon, especialista en derecho de Harvard y exembajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede.

El llamado banco del Papa, fundado en 1942 por Pío XII, con activos por 7.100 millones de euros, maneja miles de cuentas de curas y monjas en todo el planeta, desde simples hermanas filipinas que vienen a estudiar a Roma, pasando por obispos y cardenales, hasta poderosas congregaciones religiosas repartidas en todos los rincones del planeta.

Escándalos como la quiebra del banco Ambrosiano del año de 1982, que involucró a la mafia, masonería y servicios secretos estadounidenses, mancharon la credibilidad del Banco del Papa, acusado de lavar el dinero sucio de organizaciones criminales a través de cuentas anónimas.

Benedicto XVI quiso limpiar ese pasado turbio, de mala gestión, y normalizar su gestión, sin lograrlo.

Desde que llegó el nuevo presidente del IOR, el alemán Ernst von Freyberg, nombrado días antes de la elección del Papa Francisco, un equipo de expertos de la agencia financiera Promontory verifica la situación de cada una de las 19.000 cuentas de IOR.

En su primera intervención sobre IOR, el pasado 16 de junio, el Papa nombró al italiano monseñor Battista Mario Salvatore Ricca, uno de sus hombres de confianza, como nuevo "prelado" de esa institución.

Se espera que el primer papa jesuita, que desde su elección en el mes de marzo defiende una Iglesia pobre para los pobres, reforme drásticamente la opaca entidad financiera de la Iglesia.


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