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En 60 años, Nicaragua es el país que más ha acudido a la Corte de La Haya

Agencia AFP. Desde La Haya, Holanda | 2 de Junio de 2007 a las 00:00
Este lunes, se abren las audiencias en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, para iniciar el juicio que Nicaragua ha entablado contra Colombia, por la soberanía del archipiélago caribeño de San Andrés y Providencia, y los cayos Rondador y Quitasueño. Se trata de la octava vez que Nicaragua acude a La Haya para dirimir conflictos de diversa naturaleza. En este momento, tiene pendientes cuatro juicios: contra Honduras, por el mar territorial del Caribe Norte; dos contra Costa Rica por la soberanía total de Río San Juan, y el entablado contra Colombia. Desde su creación en 1945, la Corte ha sido utilizada en varias ocasiones por países de América Latina como fuero de resolución de conflictos, no sólo territoriales, sino también vinculados con acciones armadas y medio ambiente. Si algunos países de la región nunca recurrieron a esta instancia, como Brasil, otros lo han hecho en reiteradas ocasiones, ya sea por iniciativa propia o por exigencia ajena, como es el caso de Nicaragua (involucrada en ocho causas) y Honduras (cuatro), según los archivos de la CIJ. En actividad desde 1946, la CIJ tuvo como uno de sus primeros casos el presentado por Colombia contra Perú en 1949, concerniente el asilo acordado al entonces líder del Partido Aprista Peruano, Víctor Raúl Haya de la Torre, quien se había refugiado un año antes en la embajada de Bogotá en Lima. Por este conflicto, que duró cinco años y en el que la CIJ declaró que el asilo otorgado a Haya de la Torre debió haber cesado, Colombia y Perú volvieron a recurrir al tribunal con sede en la ciudad holandesa en dos oportunidades en 1950, sin que se hallase una solución a la polémica. En esa primera década de vida de la Corte de La Haya, hubo otras causas que involucraron a países latinoamericanos, como la de Guatemala contra Liechtenstein por el caso Nottebohm (1951), o las de Chile y Argentina contra Gran Bretaña por la soberanía en la Antártida (1955). En estos dos últimos casos, iniciados por Londres, la CIJ no continuó con el procedimiento a raíz de la negativa de Santiago de Chile y Buenos Aires de reconocer su jurisdicción para resolver el diferendo. Tres años más tarde, en 1958, Honduras y Nicaragua se enfrentaron por primera vez en La Haya por la aplicación de una sentencia arbitral pronunciada por el rey de España Alfonso XIII en 1906 concerniente un diferendo de delimitación entre ambos países. Tras ese caso, no hubo pleitos en La Haya entre países de América Latina hasta casi 30 años más tarde, en 1984, cuando Nicaragua denunció ante la CIJ las actividades militares y paramilitares de Estados Unidos en su territorio, condenadas por los jueces de La Haya en una decisión dividida dada a conocer en 1986. Nicaragua recurrió a la CIJ en dos cuestiones vinculadas con este caso central, contra Honduras y Costa Rica, por acciones armadas fronterizas y transfronterizas. Ese mismo año, 1986, El Salvador y Honduras pidieron a la Corte de la Haya pronunciarse sobre un diferendo fronterizo, una causa a la que se sumó en 1989 Nicaragua como parte interviniente. Casi una década pasó entre este caso y el siguiente que involucró a un país latinoamericano, en 1998, cuando Paraguay recurrió a la CIJ por un diferendo con Estados Unidos concerniente la violación de la convención de Viena sobre las relaciones consulares en el caso de Angel Francisco Breard, un ciudadano paraguayo condenado muerte en Virginia por homicidio. Pese a la introducción de la demanda, Breard fue ejecutado tal como estaba previsto el 14 de abril de ese año. Paraguay decidió retirar su demanda unos meses más tarde, en noviembre. Luego de esta causa, otras cinco causas fueron presentadas por países latinoamericanos en la Haya, cuatro de ellas aún sin resolución y la restante un pedido de revisión de fallo sobre el caso El Salvador/Honduras/Nicaragua de 1986. Entre esos pleitos pendientes, se encuentra el caso que enfrenta a Nicaragua y Colombia por un diferendo territorial en el Caribe y cuyas audiencias se celebran desde el lunes en la Haya. Nicaragua tiene dos casos más abiertos, uno con Costa Rica por derechos de navegación del río San Juan y derechos anexos (2005) y otro con Honduras por una delimitación marítima en el Caribe (1999). Mientras que en el caso contra Costa Rica es San José el demandante, en los otro dos fue el gobierno de Managua el que decidió recurrir a la CIJ. El restante diferendo pendiente es el que enfrenta desde 2006 a Argentina y Uruguay por la instalación de una planta de celulosa en territorio uruguayo junto a un río de soberanía compartida.

Larga historia de mediación de conflictos

La Corte Internacional de Justicia (CIJ), es el principal órgano judicial de la ONU y juzga diferendos entre Estados con un sistema no exento de complejidades. Instituida el 26 de junio de 1945 con la rúbrica de la Carta de las Naciones Unidas, la CIJ celebró su sesión inaugural el 18 de abril de 1946. El tribunal es el heredero de la Corte permanente de Justicia Internacional, órgano judicial de la Sociedad de Naciones. Además del examen de los litigios sometidos por los Estados, la CIJ puede ser llamada por la Asamblea General de la ONU u otras instituciones del organismo autorizadas para ello, con el fin de expresar sus opiniones, de carácter consultivo, sobre cuestiones jurídicas. Un reciente ejemplo conocido de las recomendaciones del tribunal fue su posicionamiento en contra, en julio de 2004, del muro construido por Israel en los territorios palestinos ocupados. La CIJ ha dictado 92 sentencias y 25 opiniones consultivas desde 1946. Sus dictámenes son definitivos y sin posibilidad de apelación. Sin embargo, no dispone de medios coercitivos para imponer sus decisiones. Pese a ello, tan sólo cinco sentencias no se han aplicado, al alcanzar las partes un acuerdo a priori en todos esos casos. Sus 15 jueces son designados para nueve años y son reelegibles, mientras que existen magistrados 'ad hoc', según los casos. La presidenta de la corte es la británica Rosalyn Higgins y el vicepresidente, el jordano Awn Shawkat Al-Jasawneh. Su sede reside en el Palacio de la Paz en la Haya, un imponente edificio construido por el arquitecto francés Louis Cordonnier a principios del siglo XX.

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