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Termina primer round en La Haya y Nicaragua supo defender su soberanía en territorios caribeños

Agencias AFP y EFE. Desde La Haya, Holanda. | 5 de Junio de 2007 a las 00:00
Nicaragua se manifestó el martes "muy optimista" sobre la posibilidad de que la CIJ acepte tratar la disputa que tiene con Colombia en el Mar Caribe, y se mostró "sorprendida" por la actitud de Bogotá de pedir a los jueces de La Haya un pronunciamiento sobre el fondo de la cuestión en la primera ronda de audiencias. Las audiencias continuarán el jueves con la segunda ronda de intervención de Colombia y concluirán el viernes con la réplica nicaragüense. "Somos muy optimistas porque creemos que el derecho internacional favorece a Nicaragua en esta situación muy particular en la que Colombia quiere evitar la competencia de la Corte", dijo a la AFP el embajador nicaragüense en Holanda, Carlos Argüello Gómez, al final de la presentación de su país. Nicaragua defendió el martes en La Haya la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el diferendo que la enfrenta a Colombia por una extensión de 50.000 km2 en el Mar Caribe, y que Bogotá considera cerrado y fuera de la competencia del máximo órgano judicial de la ONU. Agente de Managua en el caso, Argüello Gómez señaló que la posición colombiana de intentar negar la competencia de la Corte "ya era un tema conocido", vista su objeción preliminar introducida en 2003, dos años después de la demanda nicaragüense, aunque admitió la "sorpresa" de su equipo por la decisión de Bogotá de pedir a la CIJ dar por cerrada la cuestión. "Sí nos ha provocado sorpresa que Colombia pida a la Corte pronunciarse sobre la totalidad del caso, incluido el fondo, a través de una sola audiencia para cada una de las partes. Eso es bastante particular", señaló. "Es la primera vez que una parte se opone a la competencia de la Corte y al mismo tiempo le pide que se pronuncie sobre el fondo de la cuestión", agregó el diplomático. El lunes, en la primera audiencia, Colombia acusó a Nicaragua de querer "reescribir la historia" al exigir la revisión un acuerdo bilateral de 1928, e instó a la CIJ a dar por "resuelta" la polémica por el control de una zona de 50.000 km2 en el Mar Caribe, que incluye las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina y los cayos Roncador, Serrana, Serranilla y Quitasueño. En cuanto a la posible fecha del fallo de la CIJ sobre la cuestión de su competencia para tratar el diferendo, Argüello Gómez aseguró que "no hay ninguna indicación" por el momento, aunque aventuró que podría ser "antes de noviembre". "En noviembre la Corte tiene que tratar un caso entre Malaisia y Singapur, por lo que podría resolverse antes, aunque no es nada seguro", indicó.

La defensa de Nicaragua

"Nicaragua nunca trató de evitar la jurisdicción de la Corte", dijo el embajador Argüello Gómez, acusando a Colombia de un "intento de escapar" a la competencia del tribunal en la causa iniciada por Managua en 2001. En su exposición del martes, Argüello Gómez reiteró que el acuerdo de 1928 fue firmado en un momento en el que "el control total de Estados Unidos sobre Nicaragua es un hecho reconocido en la historia", justificando su nulidad declarada por el gobierno sandinista en 1980. Pero Argüello Gómez también se refirió a otro problema: la interpretación que hizo Colombia del acuerdo en cuestión y a través de la cual se adjudica la soberanía de los cayos Roncador, Quitasueño y Serrana y zonas marítimas, que no estaban incluidos en el convenio Bárcenas-Esguerra. Esta interpretación surge del protocolo adicional de 1930 que menciona al Meridiano 82 como límite del archipiélago de San Andrés, y que Colombia utilizó a partir de 1969 para reclamar sus derechos sobre esos cayos, ubicados al este de esa línea, señaló Argüello Gómez ante el tribunal presidido por la británica Rosalyn Higgins. Además, enumeró las negociaciones bilaterales para buscar una solución al litigio en los años 70 y en 1995, prueba de que esos territorios y las zonas exclusivas en el Mar Carbie no estaban zanjadas por el acuerdo Bárcenas-Esguerra. Para Nicaragua, el tratado Esguerrra-Bárcenas tenía como finalidad establecer "la ubicación" de las islas del archipiélago San Andrés y no otorgar su soberanía a Colombia o mucho menos establecer la frontera marítima entre esos dos países en el meridiano 82, afirmó Argüello Gómez. Nicaragua dice que el meridiano 82 solamente se señaló en ese pacto para definir que las islas ubicadas al oeste de esa línea no formaban parte del archipiélago de San Andrés. Argüello y el profesor de la Universidad de París X-Nanterre, Alain Pellet, rebatieron este martes esa postura y aseguraron que en 1930 no se fijó ni la frontera marítima, ni qué zona de explotación económica pertenecía a ambos países. Pellet defendió la competencia de la CIJ al menos en las cuestiones de la plataforma continental y las zonas económicas exclusivas. "Nicaragua pide que todas las alternativas sean tenidas en cuenta (...). No hay dudas de que la Corte tiene competencia para pronunciarse sobre la plataforma continental y las zonas económicas exclusivas, ya que de ninguna manera el acuerdo de 1928 pudo haber zanjado la cuestión", dijo Pellet. En la misma línea, otro jurista del equipo de Nicaragua, el profesor de Derecho Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid, Antonio Remiro Brotons, recordó que "Nicaragua no busca la revisión del tratado Barcenas-Esguerra de 1928", al que considera nulo. "Si no lo es, hay una violación grave de parte de Colombia", lo que justifica la introducción de la demanda ante la CIJ, afirmó. "El acuerdo no trata el litigio sobre Roncador, Serrana y Quitasueño. Ni el tratado ni su protocolo tienen nada que ver con la delimitación de zonas marítimas", aclaró. Para Nicaragua está en duda especialmente la soberanía sobre los cayos, que "expresamente" se retiraron del objeto del tratado Esguerra-Bárcenas, puntualizó Brotons. Estos tres cayos eran primero reclamados por Estados Unidos, pero en 1972 este país dejó de atribuirse la pertenencia de Quitasueño, Roncador y Serrano, aunque sin aclarar sobre qué país recaía la soberanía sobre esas islas, explicó Argüello. "En 1977 y 1995 dos presidentes colombianos diferentes anunciaron negociaciones con Nicaragua" para tratar de acordar la frontera marítima, según palabras del embajador Argüello. Si bien la cuestión se encuentra en la Corte de La Haya desde hace seis años, el tono de la disputa subió considerablemente en los últimos meses, en particular luego de que ambos gobiernos abriesen procesos de prospección de petróleo en la zona en disputa. De su lado, Colombia pidió el lunes a Corte de La Haya declararse incompetente en este caso y darlo por cerrado, aduciendo que el "Pacto de Bogotá" no somete a la jurisdicción de la CIJ los acuerdos internacionales que se hayan suscrito antes de la fecha de entrada en vigencia del tratado. Colombia y Nicaragua dispondrán de una segunda oportunidad para argumentar el jueves y viernes, tras lo cual, los magistrados analizarán el caso y emitirán una sentencia. 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