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Hunden más a Rafael Blasco en el caso Cyes

Valencia. Agencias. | 4 de Febrero de 2014 a las 10:24

Una funcionaria de la extinta Consejería de Solidaridad ha afirmado este mañana en el juicio del caso Cooperación que el exconsejero Rafael Blasco, ordenó a través de su entonces jefe de Gabinete, Xavier Llopis, el 7 de octubre de 2010, tras saltar a la prensa el escándalo, que se elaborase un listado de facturas de la Fundación Cultural y de Estudios Sociales (Fundación Cyes) en el que se excluyeran las relacionadas con la compra de inmuebles en la ciudad de Valencia. La fundación recibió de la consejería de Blasco 1,6 millones de euros para proyectos de desarrollo agrícola en Nicaragua, país al que solo llegaron 43.000 euros porque el dinero los invirtió la entidad en inmuebles.

Begoña López, que ha declarado como testigo, estuvo en esa etapa en el gabinete técnico de la consejería, bajo las órdenes de la ex secretaria general Tina Sanjuán. Según ha explicado, tuvo contacto con los expedientes de la Fundación Cyes cuando su jefa le llamó el día 6 de octubre de 2010, mientras disfrutaba de un día de asuntos propios, y le pidió que fuera a la consejería. Cuando llegó, sus compañeras estaban fotocopiando y compulsando estos documentos.

Seguidamente, ha señalado que Sanjuán le pidió que ordenara estos expedientes, algo que hizo tal y como le pareció, puesto que no había estudiado ni participado en los mismos, y desconocía por tanto su organización. "Saqué documentación que dejé a parte y los ordené como me pareció que debían estar y me fui a casa", ha aseverado.

Al día siguiente, el 7 de octubre, ha expuesto que mientras estaba reunida con Sanjuán en su despacho, subió el entonces jefe de gabinete, Xavier Llopis, y les dijo que el consejero quería se hiciera una relación de facturas en las que se excluyeran las que afectaban a la compra de pisos: "Yo inicialmente dije que no estaba segura de hacer eso, porque no había llevado el expediente ni conocía el contenido, y no sabía lo que se había admitido o no... Dije que no podía hacerlo", ha aseverado.

Sin embargo, luego, cuando estaba hablando con Sanjuán, llamaron a la técnica encargada de estos expedientes, Francine Codina, y le preguntaron por las facturas utilizadas para cerrar los expedientes. "que seguía dictando. Intenté coger las facturas que no se referían a los pisos, que es lo que me dijo Francine que había admitido", ha dicho. Al respecto, ha indicado que no vio ningún documento en el que se rechazaran esas facturas, pero hizo el listado en base a lo que le indicó Codina.

Este listado de facturas, ha dicho, lo firmó el subsecretario de la consejería, Alexandro Català, pero desconoce el motivo: "pregunté quién lo firmaba y hubo un poco de discusión porque el director general no lo quería firmar, y al final no sé por qué lo firmó el subsecretario", ha señalado.

En este listado figuraba la fecha del mes de julio, pese a haberse realizado en octubre. Al ser preguntada por este extremo, ha explicado que cuando terminó de hacer la relación de facturas, preguntó qué fecha tenía que poner, puesto que "si la orden del consejero era que estuviera este listado en el expediente, no podía ser la de ese día". Así, le comentaron que pusiera fecha de julio, pero no recuerda quién se lo dijo.

Por su parte, Amparo Isarría, exsecretaria de Tina Sanjuán, también ha prestado declaración en el juicio, en calidad de testigo, y ha indicado que tuvo contacto con los expedientes de la Fundación Cyes el 6 de octubre de 2010, cuando su jefa le pidió que los fotocopiara y los compulsara. Le comentó que era "urgente" y le dijo que si necesitaba ayuda, que la pidiera.

La testigo ha explicado que ese mismo día vio que al despacho de Sanjuán entraron "varias personas", entre ellas cree recordar que el director del gabinete, Xavier Llopis, aunque ha afirmado que desconoce el contenido de estas reuniones. "Había personas que entraban y salían", ha dicho.

A Isarría se le ha estado preguntado sobre los documentos que compulsaba, y se le ha mostrado los mismos expedientes con diferentes fechas y en los que en uno de ellos desaparecen las "observaciones e incidencias". Al preguntarle por los mismos, ha comentado que se los dan en la consejería, y ha indicado que los documentos originales no llevaban compulsa. Así, ella compulsó un documento fotocopiado, algo que ha tildado de "error".

Así mismo, este martes ha prestado declaración en el juicio, como testigo, María Muñoz, destinada al gabinete de prensa de la consejería desde septiembre de 2007 a diciembre de 2009. Ha explicado que solo hizo una nota de prensa relacionada con un acto de cooperación e inmigración, pero nada más.

"Esto pinta mal"

Rafael Blasco y Augusto César Tauroni se conocían. Óscar Varea, extrabajador de éste último, el considerado presunto cabecilla de la trama de Cooperación, lo ha reconocido esta mañana. Ha afirmado también que su entonces jefe le mostró su preocupación cuando supo que el exconsejero de Solidaridad y actual diputado No Adscrito en las Cortes, Rafael Blasco, se quedaba sin cartera en la Generalitat valenciana. "Esto pinta mal, muy mal", le dijo en ese momento a través de un correo electrónico.

Varea se ha pronunciado así en su declaración en calidad de testigo en el juicio que se sigue en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) por la primera pieza del caso Cooperación, en la que se investigan presuntas irregularidades en la concesión de subvenciones por parte de la extinta consejería a la Fundación Cyes en el año 2008. Esta entidad recibió 1,6 millones de euros para dos proyectos en Nicaragua, de los que solo llegaron 43.000 euros a su destino, ya que el resto se destinó a la compra de inmuebles en la ciudad de Valencia.

Varea estuvo trabajando para diferentes empresas de Tauroni -único acusado en prisión- desde el año 2002 hasta 2012, y ha afirmado que su entonces jefe le comentó que "conocía" a Blasco. Al testigo se le ha exhibido un correo electrónico que le remitió Tauroni en el año 2011, en el que le decía "esto pinta mal, muy mal" y le pedía que mirase una noticia adjunta en la que se indicaba que Blasco iba a ser síndic del PP en las Corts, e iba a dejar de ser consejero. Al ser preguntado por estas afirmaciones, ha explicado que Tauroni estaba "preocupado" porque Blasco se quedaba sin cartera.

Asimismo, se le ha mostrado otro correo, del mismo año, en el que su exjefe le decía "esto es el fin". Este correo coincidía con el nombramiento del nuevo gobierno de la Generalitat, en el que Blasco ya no figuraba como consejero. Al ser interpelado a que obedecía esta expresión, ha dicho que no está seguro, pero en ese momento estaba negociando su salida de la empresa y "él también me pintaba mal las circunstancias para darme una indemnización baja", ha señalado.

Varea, quien ha declarado que nunca vio a Tauroni con Blasco, ha afirmado que también trabajó para Arcmed, entidad que emitió facturas a la Fundación Cyes por los proyectos en Nicaragua. Sobre esta mercantil, ha indicado que no tenía trabajadores, al menos "directamente", y ha aseverado que él emitía las facturas y la cuantificación de acuerdo con lo que le transmitía su exjefe. "Yo no tenía ningún criterio para la cuantificación", ha puesto de manifiesto.

La defensas de Blasco y Tauroni han incidido en sus preguntas en que las empresas de Tauroni trabajaban también para otras consejerías, no dirigidas por Blasco. El letrado del exconsejero abundó en que Tauroni conocía más a un hermano de Blasco, a lo que el testigo respondió afirmativamente.


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