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Tumarín es una prioridad para el gobierno de Brasil

Managua. Por Vladimir Vásquez//La Prensa. | 12 de Febrero de 2014 a las 09:22
Tumarín es una prioridad para el gobierno de Brasil

El embajador de Brasil en Nicaragua, Luiz Felipe Mendoca, aseguró que el proyecto Tumarín es una prioridad para su Gobierno y que esperan que pronton culminen las negociaciones. En una entrevista al Diario La Prensa, Mendoca valoró las relaciones cordiales y amistosas con el Gobierno del Presidente Daniel Ortega.

Entrevista con el embajador Luiz Felipe Mendoca

¿Cómo están las relaciones entre Brasil y Nicaragua en este momento?

Las relaciones entre Brasil y Nicaragua son muy amistosas y siempre fueron muy cordiales. Empezamos a tener relaciones formales, diplomáticas, desde 1905; no teníamos un embajador residente acá era nativo en La Habana porque no estaba el Canal de Panamá. Siempre hemos tenido relaciones muy cordiales pero mucho más próximas a partir del Gobierno del presidente Lula. Aumentamos acá nuestro programa de cooperación técnica, tenemos unos 13 programas de cooperación técnica y una comisión de trabajo que se reunió acá y revisó toda esa serie de programas para ver qué programas estaban trabajando bien. (Tenemos) un proyecto de ayuda al Batallón Ecológico, tenemos un programa para establecer un nuevo banco de leche, queremos llevar un nuevo programa al interior; cuando llegué acá, en septiembre, fue el primer proyecto del que participé.

Sobre las negociaciones

El principal retraso de las negociaciones que definirá el arranque del proyecto Hidroeléctrico Tumarín ha sido, entre otras cosas, el establecimiento de un precio para la energía que generará el megaproyecto y que tendría que ser vendida a la distribuidora de energía, TSK-Melfosur Internacional.

También las intenciones de Albanisa de ingresar como accionista del proyecto, generaron dificultades en estas negociaciones, pues fuentes del sector empresarial indicaron a LA PRENSA que Albanisa intentaba apropiarse de un 10 por ciento de participación accionaria a precio de "guate mojado", algo que no fue aceptado por los inversionistas brasileños.

En inversiones tenemos sobre todo el proyecto de Tumarín que son más de 1,100 millones de dólares. Estamos ahora terminando las negociaciones. Para nuestro Gobierno es una prioridad, queremos construir Tumarín, es el principal proyecto de ingeniería, de infraestructura en la región centroamericana desde el Canal de Panamá.

¿Y ese proyecto, cuándo podríamos verlo arrancar?

Brasil está dispuesto a seguir con el proyecto. Está claro que hay negociaciones, eso es normal que lleve tiempo. Mirá el Canal de Panamá. Tenemos que negociar bien, aceptar bien las bases, empresariales, técnicas del proyecto para que todo marche bien y eso es natural, las dos partes tanto Brasil como Nicaragua quieren que la cosa salga lo mejor posible.

¿Cuánto tiempo van a tomar estas negociaciones?

Queremos que terminen, no veo un plazo, lo que te puedo decir es que estamos dispuestos a hacer el proyecto a iniciar lo más pronto posible. Terminarlo (este año) no, pero iniciarlo lo más pronto.

¿Qué detiene esas negociaciones?

Son varias cosas, el retorno económico financiero de la obra, el precio de la tarifa, cuestiones técnicas sobre el tipo de cambio. Son cosas normales entre los dos países. Del lado brasileño: la Queiroz Galvao y Eletrobras y del lado de Nicaragua, un equipo capitaneado por el ingeniero Francisco López, de Petronic, que junto con el ministro (de Energías y Minas) Rappaccioli (Emilio) y el ministro de Hacienda, así se van limando y disminuyendo las diferencias.

¿Hay preocupación de los inversionistas sobre el plazo en el que se va a recuperar la inversión?

Existe todo, pero creemos que vamos a llegar a un muy buen resultado; estamos dispuestos, creemos, que las propuestas que hicimos son buenas y estamos dispuestos a escuchar al lado nicaragüense.

¿Cuál fue la última oferta que les hizo el Gobierno sobre la tarifa?

Hicieron una propuesta que hasta ahora está en examen allá en Brasil. Lo que pasa es que cuando fue hecha la propuesta coincidió con las vacaciones y después de las vacaciones el personal que se ocupa de eso en el Gobierno tuvo otros eventos, por ejemplo, Celac; es ahora que el Gobierno está retomando todas las consideraciones sobre el proyecto, que es considerado importante y prioritario en nuestras relaciones bilaterales.

Se esperaba la llegada de la delegación en diciembre, ¿cuándo van a estar acá?

Eso se va a definir. Para venir acá hay que tener un buen examen de lo que está pasando, estamos aguardando noticias sobre eso.

¿Hay preocupación de parte de Brasil sobre el futuro de este proyecto, miran que en algún momento pueda quedar estancado?

Nuestra prioridad, nuestro sentimiento es hacer el proyecto, estamos comprometidos con la cabal realización de Tumarín.

En algún momento se habló de la posibilidad de que Albanisa entrara como accionista... (interrumpe).

Yo no sé, no conozco, ahí habría que preguntar el ingeniero Francisco López que es la persona más indicada.

Entre los otros proyectos que Brasil trajo al país estaba el proyecto Brito, ¿cuál fue el futuro de ese proyecto?

Ese proyecto hay que esperar; igual con el proyecto en Monkey Point, el puerto, que vino acá una de las empresas brasileñas, Andrade Gutiérrez, examinó el proyecto y no resulta económicamente o financieramente compensador. Si ya hacemos Tumarín es alguna cosa, vamos por partes, Tumarín ya va a ser una contribución bastante grande de Brasil.

¿Tumarín llegaría antes que Brito?

Sí.

Pero Brito estaba desde antes...

Hemos trabajado mucho más en Tumarín, hemos trabajado mucho para hacer eso, entonces Tumarín tiene una concreción mucho más grande que Brito, y Tumarín representa también un cambio de la matriz energética mucho más que Brito. Esperemos Brito, vamos por partes.

¿Y Monkey Point?

Fue la empresa Andrade Gutiérrez que fue allá y examinó las condiciones y no se interesó y el diagnóstico fue que no era compensador en términos empresariales. No prosperó el interés de una empresa privada, no del Gobierno.

¿Cuántas empresas brasileñas que están en Nicaragua tienen proyectos que están en funcionamiento?

Pocas. Tumarín es el gran proyecto. Tuvimos otras empresas brasileñas acá. La de calzado, Schmidt Calzado, que tenía una planta grande en la zona franca acá pero era una empresa dedicada a la fabricación de calzado para el mercado nicaragüense pero sobre todo para el mercado europeo. Como hubo una crisis en Europa y una retracción de la demanda europea ella se tuvo que retirar y ahora solo hay una planta pequeña y ya está saliendo.

¿En el futuro qué podemos esperar de parte de Brasil en cuanto a las inversiones que se vayan a realizar, más allá de Tumarín?

Si Tumarín sale, eso va a tener un efecto multiplicador económico financiero y comercial entre Brasil y Nicaragua. Va a ser una señal verde para que otras (empresas) vengan acá y otros grupos empresariales fuertes, es un ambiente amigable a la inversión extranjera.

¿Qué es lo que tienen en común el proyecto Brito, el proyecto del puerto en Monkey Point y Tumarín que no permitió que se desarrollaran plenamente?

A veces son cuestiones técnicas, hay la cuestión del retorno financiero, Tumarín yo no lo pondría al mismo nivel de Brito o Monkey Point, estás hablando de un proyecto que tiene concreción, que está por salir, que hay toda una estructura técnico empresarial brasileña para que la cosa salga tan pronto esas cuestiones se resuelvan.

Pero dijeron que habría proyecto Brito y al final no se ha concretado, el proyecto Monkey Point que ya explicó las razones, y ahora Tumarín, ¿qué tanta certeza se puede tener que esas inversiones brasileñas se pueden ver construidas?

Claro que cuando se examinan todos esos proyectos hay potencialidades diferentes de cada uno, los proyectos son más fáciles de resolver, ningún proyecto es fácil, pero hay unos que son más fáciles de implementar que otros, nosotros nos estamos concentrando en Tumarín, es el que presentó mayor potencialidad de realización, vamos por partes, no es poca cosa


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