Escúchenos en línea

Ortega inicia visita a México, rezando a la Virgen de Guadalupe

Varias agencias. Desde Ciudad de México y Managua. | 27 de Junio de 2007 a las 00:00
El presidente Daniel Ortega llegó la tarde del miércoles a México en una visita oficial de dos días y como primer acto de su gira cumplió con la promesa que hizo antes de ganar la presidencia de visitar la Basílica de la Virgen de Guadalupe para agradecerle por su vuelta al poder. "Cuando estábamos en campaña electoral nos hicimos la promesa de que, cuando viniéramos a México, lo primero que haríamos era visitar a la Virgen de Guadalupe", dijo el mandatario al llegar al templo, acompañado por una pequeña comitiva de funcionarios. Ortega agregó que quería "agradecerle por esta oportunidad que le está dando al pueblo nicaragüense para que luchemos para erradicar la pobreza". El líder sandinista entró al recinto después de la celebración de la misa para recibir la bendición de un sacerdote y se arrodilló para rezar, acompañado por su esposa, la portavoz del gobierno Rosario Murillo. El gobernante nicaragüense llegó al aeropuerto de la Ciudad de México a bordo de un avión ejecutivo de la Fuerza Aérea mexicana, facilitado por el presidente mexicano Felipe Calderón, y desarrollará una agenda que incluye reuniones con su homólogo y varios encuentros con inversionistas. Tras descender de la nave el gobernante sandinista exhortó al gobierno de México a recuperar las relaciones con Cuba y Venezuela, deterioradas durante el mandato de Vicente Fox (2000-2006). Hizo, además, un llamado a la unidad latinoamericana. "Este México, que históricamente ha mantenido relaciones de solidaridad y respeto, es necesario que ahora retome esa política", dijo al ser consultado por los periodistas sobre su visión del estado de la diplomacia entre las autoridades mexicanas y las cubanas y venezolanas. El mandatario nicaragüense también apeló a la integración latinoamericana, para hacer de esta región "una verdadera potencia política y social que logre liberar a nuestros pueblos de la pobreza, el analfabetismo y el sometimiento". El gobernante nicaragüense negó traer a México una encomienda del bloque ideológico que conforma junto a sus colegas de Venezuela, Cuba y Bolivia, y dijo que todos coinciden en la necesidad de luchar "para avanzar por la unidad latinoamericana". Por otra parte, Ortega se congratuló del papel jugado por México al frente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que este mes aprobó un nuevo reglamento para esta recién creada instancia en el que se estableció, entre otras medidas, la eliminación de las misiones de relatores de Derechos Humanos sobre Cuba y Bielorrusia. Ortega asistirá al Senado y depositará una ofrenda floral al pie del monumento a la Revolución en la Ciudad de México. El presidente de Nicaragua abordará el tema de la energía con Calderón, que resulta crucial para su país, debido a una crisis que ocasiona apagones de hasta 12 horas diarias en esa nación. Ortega también realizará gestiones para la adquisición de autobuses para el transporte público de Managua y para atraer inversiones mexicanas a Nicaragua, y abordará con su anfitrión el panorama internacional, en particular latinoamericano y caribeño, y la lucha contra el narcotráfico internacional En Managua, en rueda de prensa en el aeropuerto internacional Augusto C. Sandino, Ortega resaltó que las relaciones bilaterales con México "son relaciones históricas" y recordó que Sandino se inspiró en el pensamiento de la revolución mexicana para luchar contra la invasión estadounidense en Nicaragua, entre la década de los 20 y 30, del siglo pasado. También destacó que México "estuvo muy cerca" de Nicaragua en la lucha que los guerrilleros sandinistas libraron contra la dictadura somocista (1937-1979). Rosario Murillo informó, por su lado, la agenda de Ortega en la Ciudad de México, incluye esta noche una cena ofrecida por el presidente Calderón en el Palacio Nacional con todos los honores de una visita de Estado, como parte de una "ceremonia oficial de bienvenida". Ambos gobernantes mantendrán el jueves una "agenda intensa" en la residencia presidencial de Los Pinos y después ofrecerán una rueda de prensa, agregó. Murillo dijo que la delegación nicaragüense, que encabeza Ortega, también aprovechará su visita a México para reunirse con empresarios de ese país que tengan interés de invertir en Nicaragua. La comitiva nicaragüense, además de Ortega y su esposa, la integran el canciller Samuel Santos, y los ministros de Transporte e Infraestructura, de Fomento Industria y Comercio, el director de la Corporación de Zonas Francas y el embajador de Managua en México, Horacio Brenes. En un comunicado difundido en la últimas horas, la cancillería mexicana informó de que la llegada de Ortega es una muestra de "la prioridad que el gobierno del presidente Calderón otorga a las relaciones de México con todos los países de América Latina y el Caribe". Calderón, en un intento por demostrar su disposición para mejorar los lazos con los gobiernos latinoamericanos de izquierda, acudió a la toma de posesión de Ortega el pasado diez de enero, y en esa ocasión lo invitó a visitar México. "Tendremos una relación respetuosa con todos los jefes de Estado, sin excepción y sin prejuicios, incluyendo Cuba, Venezuela y Bolivia", fue una de las primeras declaraciones de Calderón como presidente electo, quien asumió el 1 de diciembre pasado. Calderón se distanciaba así de Fox, su correligionario en el Partido Acción Nacional (PAN), quien dio inicio en días pasados a una cruzada anti Venezuela lanzada en su rancho de Guanajuato (noroeste) a la que asistieron el ex presidente del gobierno español, José María Aznar y Marcel Granier, dueño de RCTV, el canal de televisión opositor al que el presidente venezolano no le renovó la concesión. Sin embargo los intentos de Calderón por reconstruir las relaciones con Cuba, Venezuela y Bolivia no han dado los frutos que el presidente mexicano esperaría y que ha estado empeñado en mostrar una cara más progresista en temas políticos y económicos. Desde el inicio de su gobierno Daniel Ortega ha intentado convencer a Estados Unidos y a inversionistas de que su victoria en las elecciones de noviembre pasado no se traducirá en un "cambio radical" en la política económica de corte neoliberal de gobiernos anteriores. Otro de los asuntos a tratarse en las reuniones de Ortega y Calderón será el tratado de libre comercio que comparten ambos países desde hace nueve años, así como el estancado Plan Puebla Panamá, del que Nicaragua forma parte. De acuerdo con fuentes del gobierno nicaragüense, Ortega propondrá a México adelantar para 2008 la desgravación total de los productos contemplados en el tratado. En declaraciones a Efe, el experto mexicano en política exterior Rafael Fernández de Castro recordó que "la relación de México con Nicaragua ha sido especial desde la ayuda que otorgó a la revolución sandinista". Sin embargo, señaló que "el Ortega que la diplomacia mexicana apoyó era distinto al de ahora", que es "más experimentado, más político y con una clara cercanía con Hugo Chávez", el presidente de Venezuela. El profesor de Relaciones Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) apuntó que "también México ha cambiado. Ahora tenemos un gobierno más de derecha", remarcó en alusión al partido de Calderón y Fox, el conservador Acción Nacional (PAN). Según Fernández de Castro, "Nicaragua va a ser clave para la buena relación con Centroamérica y para esa intentona de Calderón de que Latinoamérica reconozca a México como un país latinoamericano". Sobre todo, agregó, "para mitigar esa leyenda negra de que México, a raíz de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan, por su sigla en inglés), con Estados Unidos y Canadá en 1993, se volvió norteamericano" y dio la espalda a la región. Sin embargo, recordó que "el izquierdismo populista de Ortega es el único aliado de Chávez en Centroamérica y esto hace que la relación sea complicada para México, distanciado de las políticas" del venezolano. Además, no hay que olvidar que cuando el gobernante mexicano estuvo en la investidura de Ortega en enero pasado "no fue recibido como los mexicanos" hubieran "esperado", ya que "los grandes huéspedes fueron Chávez y el boliviano Evo Morales", dijo. "El pragmatismo y el equilibrio diplomático de Calderón van a tener una interesante prueba" durante la visita de Ortega, concluyó el experto.

Descarga la aplicación

en google play en google play